REC

Definitivamente, Jaume Balagueró y Paco Plaza son dos señores que saben de qué va este negocio. La mayoría de los restantes ”directores” españoles siguen empeñados en mirarse el ombligo y remover una pelusa rancia de la que salen siempre las mismas historias vulgares, chabacanas y anodinas, que no interesan a nadie por más que se les pongan etiquetas como “cine social” o “cine denuncia” o “vehículo de expresión de las inquietudes de la gente”. La gente, como saben Plaza y Balagueró, no va al cine a regodearse en lo que ven todos los puñeteros días a su alrededor. Van al cine, por ejemplo, a pasar hora y pico de tensión, miedo y algo de asco con una película como REC.
Que Balagueró y Plaza saben de qué va el asunto se demuestra con lo siguiente. La premisa del gore ambientado en un único escenario cerrado, con un puñado de personajes sin salida, que irremediablemente se ven arrastrados / abocados a un violento y desgradable final, de acuerdo con la variante de turno (no desvelaremos cuál toca aquí), no se sostiene ya a estas alturas de la película, es decir, en pleno 2007. Así que, piensan estos dos, si el contenido está más visto que los posados veraniegos de Ana Obregón, innovemos en la forma.
Y la forma es un falso reportaje periodístico (ojo, que a los plumillas se nos deja en bastante mal lugar, acusados de sensacionalistas y de anteponer el reportaje de turno a cualquier otra prioridad, incluso vital) sobre una noche en la vida de un cuartel de bomberos, que degenera drásticamente en algo mucho más basto. Esto da pie al uso, durante todo el metraje, de la cámara al hombro, que le da un gran dinanismo al conjunto, y sobre todo un realismo brutal que multiplica exponencialmente la sensación de angustia. Además, permite intercalar falsas entradillas, entrevistas y demás formatos de la práctica periodística para que el resultado no sea un constante correr de un lado para otro.
REC quiere ser distinta y lo consigue; quiere angustiar y lo consigue; quiere atraer al público y lo consigue. Así que Balagueró y Plaza, Plaza y Balagueró pueden estar contentos. Y más si se tiene en cuenta que en USA preparan ya el remake de turno, ambientado en Los Ángeles y con el título de Quarantined.
Negocio redondo.

