Archive for January, 2008

10 Top 10: Sci-Fi (I)


29 Jan

Proseguimos con nuestro faraónico proyecto de abrumar al personal con los Top 10 del binomio que hace este blog para cada género. Le toca el turno ahora a la ciencia-ficción. Es tan complicado determinar qué condiciones debe reunir una película para considerar que se adscribe a ese género… que mejor nos metemos directamente con el post y dejamos la coyuntura para la que resuelvan más sesudas eminencias:

1- Blade Runner (1982): pocas veces una elección es tan fácil; al menos, para mí, no cabe plantearse la menor duda; siendo, como es, uno de mis Top 5 (probablemente 3) a la hora de hacer un Top global, poco más tendría que añadir; pero para darme el gustazo, diré que la cinta que consagró a Ridley Scott es maravillosa tanto si se ve como joya de la ciencia-ficción como si se prescinde de categorías y uno simplemente se sumerge en su increíble (y archi-copiada) atmósfera de lluvias eternas, enormes paneles publicitarios, barrios chinos, replicantes, tests de Voigt-Kampf, violencia, lirismo, órganos de plástico, coches voladores, máquinas que bucean en fotos de Polaroid…

2- El Imperio contraataca (Star Wars: Episode V – The Empire Strikes Back , 1980): y George Lucas hizo el más difícil: superar lo que había logrado con La Guerra de las Galaxias; más madura que la primera entrega pero sin perder un ápice de magia, exprimiendo las increíbles oportunidades que concedía ese universo muy, muy lejano en el que convivían un androide de hojalata, un mono de 2 metros, el Halcón Milenario, la Estrella de la Muerte y unos tíos que, en plena era de las naves espaciales y el armamento sofisticado, se defienden a base de espadas láser y de controlar La Fuerza. Irrepetible.

3- 2001: Una odisea del espacio (2001: A space odyssey, 1968): Stanley Kubrick era tan genial que sólo podía crear una obra maestra en su única incursión en el género de la sci-fi; si no figura como 1ª o 2ª es porque le falta la mística de sus competidoras; en cambio, le sobran el talento de su director y una puesta en escena deslumbrante; ese aterrizaje a ritmo de música clásica es absolutamente brillante.

4- Alien (1979): repite Ridley Scott con su primer pelotazo; uno de los mejores baremos para saber si una película, además de buena, marca una época, es hacer un seguimiento de los años posteriores y contar las imitaciones; y Alien ha tenido muchas, muchas imitaciones (sin contar secuelas); timing perfecto y magistral empleo de técnicas sabiamente importadas del género del terror (de la misma forma que Blade Runner se aprovecha con inteligencia de elementos del thriller), con esa criatura sencillamente acojonante.

5- La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977): la que abrió la senda, la que puso patas arriba no sólo el género, sino muy por encima la industria y la forma de concebir el cine como negocio; una cinta que uno jamás se cansará de revisar, siempre con cariño, admiración y placer.

6- Terminator (The Terminator, 1984): da la impresión de que Arnold Schwarzenegger vino a este mundo con el único propósito de interpretar al despiadado, vale, hijo de puta cyborg empeñado en llevarse por delante al futuro Che Guevara de los humanos frente a las máquinas; Cameron, otro visionario, da lo mejor de sí mismo en otra de esas películas con sello propio, probablemente lo mejor que se pueda decir de cualquier producto creativo.

7- Matrix (The Matrix, 1999): hablando de visionarios, los Wachowski le dieron un vuelco definitivo, más que a la sci-fi, a la forma de tratar la acción en la gran pantalla; sí, después se repitieron hasta la náusea sus, al principio, rompedores efectos, pero eso ya no fue culpa suya (sí lo fueron esas dos secuelas en las que se les fue la saga de las manos, por no decir la olla); Matrix rebosa originalidad, es atrevida y desafiante; merece estar en este Top.

8- Regreso al Futuro (Back to the future, 1985): probablemente, aquí intervengan más las cuestiones afectivas que las meramenet fílmicas; parte fundamental de mi infancia, las peripecias de Marty McFly, Doc Brown y compañía jamás se borrarán de mi retina; además, tuvo una secuela casi a la altura de la original, que planteaba un tour de force de épicas dimensiones freaks.

9- E. T. (E. T.: The Extraterrestrial, 1982): muchos la pondrían más arriba, porque es una cinta mítica, y porque todos queremos al puñetero alienígena cabezón, pero no ha envejecido tan bien como sus compañeras de Top, y por momentos ese almíbar que tanto le gusta derramar a Spielberg resulta excesivo por empalagoso.

10- 12 monos (Twelve monkeys, 1995): cerrando la selección, lo que en su momento fue una estupenda sorpresa; Bruce Willis y Brad Pitt totalmente fuera de papel para una cinta inteligente, más profunda de lo que pudiera aparentar, de final inquietante, planteamiento original y excelente hibridación de géneros.

Hacer un Top siempre es ingrato; me dejo películas que me gustan, como Dark City (de la que Matrix copió muuuchas cosas) o Brazil… pero no todos cabían en el saco.

Como siempre, se admiten las críticas.

2007 Top 10 (II): lo mejor del 2007


28 Jan

Ya se ha dicho en otros artículos que el 2007 no ha sido, en opinión de los autores de este blog, un año precisamente brillante para el cine. Sin embargo, aquí van las diez películas con las que más he disfrutado en un cine durante el año pasado, y no porque, necesariamente, sean obras maestras.

1. Hollywoodland. Tremendo retrato de la meca del cine demediados del siglo XX, y tremendo Ben Affleck dando vida al actor george Reeves. Todo bajo la atmósfera del mejor cine negro. Imprescindible e imperdonable que no estuviera presente en los Oscar.

2. Padre nuestro. Una gran película para un gran drama, el que representa la migración forzada por las condiciones de vida. Gran planificación y buenísimos actores para un film que no deja indiferente.

3. Rocky Balboa. No es, ni de lejos, la tercera mejor película del 2007, pero sí la que más se disfruta ya sea en la butaca del cine o en el sofá de tu casa. Una despedida gradiosa para un personaje mítico. Rocky y Stallone se rehabilitan para la crítica y el gran público.

4. El buen pastor. Puede parecer algo fría, pero creo que es precisamente la sensación que quiere dejarnos De Niro con esta revisión de la historia de la CIA. Matt Damon, impecable como siempre.

5. Expiación. Atesora muchas virtudes y pocos defectos, pero estos últimos hacen algo cansina la visualización del film. de todas formas, “dramón” en tiempo de entreguerras con final inesperado.

6. HairSpray. Al igual que Rocky Balboa, una película de género que consigue lo que cualquier buen musical debería conseguir: que salgas bailando de los cines. En mi opinión, el mejor musical del año, y el más divertido. Grande Travolta, por cierto.

7. El truco final (El prestigio).Christopher Nolan intenta engatusarnos y lo consigue con este film de magos y científicos locos protagonizado brillantemente por Hugh Jackman y Christian Bale. Tiene truco, pero no importa.

8. Spiderman 3. Los buenos aficionados al hombre arácnido y a la saga de Sam Raimi no salimos decepcionados con este final de trilogía algo complicado pero bastante solvente. Maguire había decepcionado con las mallas rojas y tampoco lo hace en esta ocasión.

9. Dreamgirls. Otro musical, basado en la historia de las Supremes, que sacó lo mejor de la comunidad negra de actores. Jamie Foxx, Eddie Murphy, Beyoncé Knowles y sobre todo la novata Jennifer Hudson encabezan un reparto formidable para una película que lo único que le sobra es su bobalicón final.

10. ¿Qué tienes debajo del sombrero? Documental made in Spain sobre la vida de Judith Scott, una artista con síndrome de Down cuyas obras son reconocidas mundialmente. Cercana, tierna, realista, divertida y sobre todo necesaria.

2007 Top 10 (I)


27 Jan

Hemos abierto la veda de los Top, que es como abrir la Caja de Pandora, y ya no hay quien nos pare. Ahora le toca el turno a las cintas estrenadas en 2007. Me tiro el primero a la piscina para elegir a mis 10 favoritos. Vayan por delante varios matices, que el que avisa no es traidor: la selección se ha hecho sólo sobre películas estrenadas durante el año 2007; se ha intentado dar cabida a todos los géneros; y es una lista personal, luego subjetiva y totalmente abierta a la crítica.

Dicho lo cual, este sería… y es mi Top 10:

1- Deseo, peligro: no habrá muchos que la elijan como la mejor del año; razón de más para colocarla en lo más alto; remito a la crítica pero repito que Ang Lee se confirma como uno de los grandes en una cinta intensa, sin cortapisas, con un enorme Tony Leung (que Lee coge prestado a Wong Kar Wai) como el cabrón colaboracionista que libera sus demonios a través del sexo; espléndida ambientación, magnífico tratamiento… una película soberbia, con mayúsculas; insistigo aunque me haga pesado: que ni haya sido nominada en los Oscar no hace sino engrandecer su valor.

2- Promesas del Este: hasta la aparición de Deseo, peligro, mi gran favorita del año; tan violenta como creíble, tan dura como poderosa, revalida el salto de Cronenberg del sci-fi bizarro al thriller más inteligente, del que hoy en día, quien lo hubiera dicho, es su máximo exponente; ah, y demuestra a los incrédulos que Viggo Mortensen es mucho más que el estoico/heroico Aragorn.

3- Zodiac: estrenada allá por marzo, he tenido que bucear en la memoria y la hemeroteca para recordar que sí, que se estrenó en 2007; pasó de puntillas, y es una lástima, porque la firma un señor, David Fincher, que demuestra en cada plano que es un obseso de esto del cine, y se vale de un trío de actores, Ruffalo-Gyllenhaal-Downey Jr, de enorme talla (el primero, especialmente); en su debe: algo larga y, por momentos, demasiado densa.

4- El orfanato: me lo pasé como un enano viéndola, no lo oculto, y de ahí su elevado puesto en el ránking; la mejor, de largo, de la cosecha española del año (sería la segunda REC, que no merece figurar en mi Top 10); para los que se agarran a la crítica facilona, un remedo de Los Otros que cambia a Nicole Kidman por Belén Rueda; para mí, una preciosa y magníficamente narrada historia de fantasmas.

5- American Gangster: ¿podría estar más arriba?; podría, sí; pero lo que se vendió como El Padrino Negro tiene protagonista negro… pero se queda muy, muy lejos de El Padrino; Scott no es Coppola, ni falta que le hace, que cada uno ha tenido una brillante carrera en lo suyo, pero a A. G. le falta la mística de la, para mí, mejor película de todos los tiempos; Frank Lucas no tiene la aureola de Vitto Corleone… quizás porque el primero existió realmente, y el segundo tiene el adorno de la ficción, pero queda el poso de que pudo haberse hecho algo más con tan suculento material (un sólo tío se adueña del mercado de la droga en el Bronx); Washington y Crowe, sobre todo este, no cumplen las altas expectativas; aún así, es el Nº 5 porque su factura es impecable, capta la atención y, en definitiva es una buena (sin muy) película.

6- Leones por corderos: a rebufo de las críticas contra la invasión de Bush en Irak y Afganistán (aquí sólo se toca la de este país), Redford sirve un tríptico en el que lo mejor es la soberbia (pese a no ser premiada) actuación de Tom Cruise como halcón republicano; probablemente le sobre fatuidad y pedantería; demasiado panfletaria por momentos; pero buena película, sobre todo para salir reflexionando del cine.

7- 300: otra de las estrenadas a principios de año; sin duda, después de Matrix, la llamada a re-revolucionar la acción en la gran pantalla, con un uso brutal, por espectacular, de la green screen para crear entornos de ensueño que son casi de pesadilla; una cinta excesiva a ratos, pero siempre absorbente, desbordante; un hallazgo.

8- Adiós, pequeña, adiós: se puso Ben Affleck tras las cámaras y demostró que podía hacerlo bien aunque dirigiera a su hermano y más de uno pensara: “¿qué es esto, un vídeo familiar de los Affleck?”; no, el resultado es un correcto thriller con sucesivos giros argumentales, chocante final y la agradecida presencia de monstruos como Morgan Freeman y, sobre todo, un desfigurado Ed Harris… la pena, que se meriendan a Casey.

9- Michael Clayton: de la lista, la única que ha recibido el espaldarazo de los Oscar, al menos en su apartado “Nominaciones”, nada menos que 7; confirma varias cosas: que Tony Gilroy, chef de la saga Bourne, es un tío con talento, y que George Clooney, bien rodeado por gente como Tom Wilkinson y Sydney Pollack, es un señor no sólo capacitado para prestar su famosa persona a anuncios de café y bebidas alcohólicas.

10- Supersalidos: cierro el Top con la elección, supongo, más controvertida, pero ya maticé que se trataba de compensar y dar cabida a todos los géneros; y, para mi gusto, esta ha sido la mejor comedia, con diferencia, del año; ya dije que el título la perjudicaba, porque corría el riesgo de que se la alineara junto a las habituales paridas para adolescentes; pero Supersalidos destila grandes gotes de humor y la ensambla un guión tan bien construido como cachondo, a pesar de su aparente falta de peso específico.

Hasta aquí mi Top 10. La pelota, en el tejado de Carlos. Reconozco, y le aviso a él, que no ha sido nada fácil (supongo que, de ahí, alguna elección), porque no me aburro de repetir que 2007, para el cine, no ha sido un buen año. Así que el ránking, al final, recoge lo poco, poquito rescatable.

Estrenos 25 de enero


25 Jan

Resaca de nominaciones de Oscar, las grandes candidatas que siguen sin llegar por estos lares (como ya avisamos), y mientras, nos hemos de conformar con lo siguiente:

-4 meses, 3 semanas y 2 días: cinta rumana multi-premiada que apuntaba muy alto en los Oscar y se ha quedado en blanco, lo que ha motivado un mosqueo generalizado en torno a cómo se monta la categoría de Mejor Película Extranjera; pero en fin, los Oscar, se confirma con mayor fuerza a cada año que pasa, no son más que un tinglado, y como tal, se permiten ofensas como esta, o como que American Gangster (llevo un par de días barrenado) haya sido prácticamente ninguneada; por cierto, el aborto es el polémico (para unos sí, para otro no, se entiende) eje argumental de esta película.

-Hacia rutas salvajes: Sean Penn se pone tras la cámara y sigue las peripecias de Emil Hirsch (La vecina de enfrente), que se pone en la piel de otro mozalbete que existió en la vida real, y al que se le fue la olla hasta el punto de largarse de casa y patearse Estados Unidos de cabo a rabo; y sabido es que Estados Unidos da para mucho pateo; una propuesta realmente interesante (pena de traducción de Into the wild; Hacia lo salvaje habría sido menos doloroso).

-Savage Grace: el gancho, aquí, es ver a Belén Rueda compartiendo pantalla con Julianne Moore; también aparecen Elena Anaya y Unax Ugalde; vaya, que a uno ya le empiezan a entrar sudores fríos con tanto nombre patrio; basada también en hechos reales, promete (la sinopsis oficial) un final inesperado y rompedor (no sé, no sé).

-Una familia casi perfecta: Danny DeVito y Kathy Bates, dos cachondos mano a mano en una suerte de remedo de Los padres de ella, sólo que aquí es él quien busca a sus progenitores biológicos, a los que no conoce, y que, claro, son dos auténticos freaks; muy poco original, la verdad, pero esto ya no sorprende a nadie, ¿verdad?

-OSS 117, El Cairo, nido de espías: el titulito de esta comedieta francesa que parodia la saga Bond ya da, de por sí, bastante repelús; indagar un poco más pone los pelos de punta; los franceses seguro que se parten con ella, pero lo que es nosotros…

-Mal gesto, Ula Girls: comedia dramática israelí y comedia a secas japonesa, respectivamente; la ración exótica de turno.

-Mortadelo y Filemón. Misión: Salvar la tierra: sí, aquí llega la segunda entrega, que en realidad no tiene nada que ver con la primera, porque ya no dirige Javier Fesser, con su particular y controvertido sello, sino Miguel Bardem; repiten algunos actores, entre ellos Pepe Viyuela como Filemón; Mortadelo pasa a ser Edu El Neng Soto; visto el tráiler, decir que no las tengo todas conmigo sería demasiado suave; la impresión, más bien, es de un híbrido entre el trabajo de Fesser y lo peor de Torrente.

Padre Nuestro


24 Jan

Estrenada en octubre, la madrileña Casa de América brinda la oportunidad de volver a disfrutar estos días una cinta que a los pocos minutos demuestra por qué se llevó el Gran Premio del Jurado en el pasado Festival de Sundance.

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Padre Nuestro (2007) es una historia de vidas cruzadas, de dos vidas accidentalmente cruzadas: las de dos chicos mejicanos que, uno voluntariamente, en busca de su padre, y el otro huyendo de una vida de delincuente de poco monta, se encuentran en un camión que pone rumbo ilegalmente a Nueva York. Allí se separan, físicamente, sus caminos: el del primero, ingenuo y desvalido, no deja de dar tumbos; el del segundo se dedica a sortear escollos, y si es necesario pasa por hacer creer al padre del otro que él su auténtico hijo. Comienza así un juego de suplantación cuyo tercer vértice es Magda, una chica a la que ambos recurren con móviles muy diferentes.

Sin grandes alardes pero con enorme solvencia, Christopher Zalla, guionista y director, dibuja en Padre Nuestro un fresco de las miserias humanas, que tan bien encarnan los inmigrantes que llegan al nuevo país, al gran país, al país por excelencia de la inmigración, Estados Unidos, donde sólo caben el miedo, la desconfianza, el hambre  y, en último término, el crimen.

Pedro, el chico en busca del padre, representa a la víctima de un sistema que privilegia a los que tienen y castiga a los que carecen; Juan, el impostor, es el paradigma de quien sabe aprovecharse de sus recursos para sobrevivir, quien encuentra las grietas, los resquicios por los que colarse; eso sí, valiéndose de cualquier maniobra, por sucia que resulte.

Entre ellos, Magda y Diego, el padre. Ella, cocainómana y puta ocasional, va revelando paulatinamente que, pese a todo, tiene corazón, y llega a apadiarse del ingenuo Pedro. Él, vapuleado por el fracaso de su matrimonio, recluido en su madriguera, harto de su “vida de mierda”, acaba ablandándose también; paradójica y tristemente, con el chico equivocado, pero abriéndole su corazón después de todo.

Padre Nuestro tiene fuerza, contenido y calado; no necesita más que plasmar lo que ocurre a diario en las zonas deprimidas de cualquier gran ciudad; eso sí: lo hace con una demostración de planificación y timing que poco tiene que envidiar a las producciones de las majors, y apoyada en la interpretación de un hombre y tres chicos de apreciable talento.

10 TOP 10: Deportes (II)


24 Jan

Recojo el guante lanzado por mi compañero Carlos y me arriesgo a elegir mis 10 películas deportivas favoritas; es curioso, pero siendo tan enfermo del deporte y el cine, tengo la sensación de que es un género al que nunca he prestado especial atención:

1- Toro Salvaje (Raging Bull, 1980): sintiéndolo por mi partner, que la omitió, esta debe ser, de largo mi first choice, por la simple razón de que es una de las mejores películas (a secas, al margen de géneros) de la historia del cine; como además gira en torno a la vida del boxeador Jake LaMotta, pues miel sobre hojuelas, que se decía antes; aunque no me resisto a hacer el matiz de que lo mejor de la película no sólo son sus estupendos combates, sino la caída al abismo de ese pegador casi irreconocible en el obeso cómico al que se ve reducido (que enorme, enorme papel de Rober De Niro).

2-Million Dollar Baby (2004): sí, otra de boxeo, que sin duda es el deporte (?) que mejor ha sabido retratar el cine; no abundaré mucho porque ya figuraba en el ránking de Carlos; peliculón del maestro Eastwood, genial Morgan Freeman.

3- Evasión o victoria (Victory, 1980): un respiro en el ring para la única película que ha sabido usar el fútbol como eje; quizás no sea una masterpiece, pero entretiene y, más difícil, consigue convencer en las escenas del partido final; al margen de una debilidad personal, ¿quién, aparte del maestro John Huston, consiguió juntar en un mismo equipo al gran Pelé, Osvaldo Ardiles, Bobby Moore… y Sylvester Stallone?

4- Rocky (1976): Hablando del rey de Roma, he aquí la cinta que consagró a Sly; saber que el guión era suyo me hizo rechazarla durante mucho tiempo, sin haberla visto, hasta que me convenció la insistencia de mi socio, al que sólo puedo dar las gracias por quitarme la venda; gran película… y también de boxeo.

5- Fat City (1972): Y por no dejar ni el boxeo ni a John Huston, esta otra con Stacy Keach, soberbio, y un casi imberbe Jeff Bridges, sobre un par de perdedores que se han llevado más golpes en la vida que sobre la lona.

6- Un domingo cualquiera (Any given Sunday, 1999): una película que perfectamente podría estar más arriba en mi ránking; al margen de sus excesos, que son muchos, y que obedecen a la dirección de Oliver Stone y el histrionismo (puntual) de Al Pacino, es una disección estupenda del mundo del fútbol americano, visto desde dentro, con sus glorias y sus miserias; grandes personajes, sobre todo ese advenedizo Willie Beamen, interpretado por el no suficientemente valorado Jamie Foxx.

7- Carros de fuego (Chariots of fire, 1981): cinta mítica, archi-famosa por la banda sonora de Vangelis, la que, sin lugar a dudas, mejor se ha acercado al mundo del atletismo (pocas lo han hecho, la verdad).

8- El orgullo de los Yankees (The Pride of the Yankees, 1942): la más famosa cinta de ese absurdo deporte llamado baseball; biopic sobre el mítico Lou Gehrig, al que encarna Gary Cooper; buena cinta.

9- La leyenda de Bagger Vance (The legend of Bagger Vance, 2000): sé que esta elección puede levantar ampollas; ni yo mismo estoy demasiado seguro; primero, porque el golf me parece tan deporte como el boxeo, es decir… muy poquito; segundo, porque es una película que no rompe moldes; pero la elijo porque me gusta cómo trata el mundillo golfístico en la persona de ese perdedor interpretado por Matt Damon.

10- Jerry Maguire (1996): con ciertas reticencias, la incluyo para cerrar mi lista; Tom Cruise se hace más estomagante que nunca, y ya es decir; por encima, tiene a su lado a Renée Chupalimones Zellweger, lo que tampoco ayuda que digamos; pero no es una mala aproximación a la trastienda del fútbol americano, si bien centrarse tanto en el personaje de Cruise la aleja de Un domingo…, mucho más completa/compleja.

Bufff… esto ha sido como un parto.

Muere Heath Ledger


23 Jan

Tenía sólo 28 años, una niña y un puñado de actuaciones a sus espaldas, de las que destaca su papel de cowboy gay en la América Profunda, en Brokeback Mountain: Heath Ledger ha muerto.

Ha aparecido en su apartamento, sin vida, aparantemente después de haber ingerido una sobredosis de drogas, se habla de pastillas, que resultó fatal. Se publicó hace unos meses que compañeros de vagón en el Metro habían comentado que olía mal y su ropa parecía más propia de un vagabundo que de una estrella del cine… Ambas cosas pueden estar conectadas, o no.

Personalmente me he quedado frío. Ahí está su inminente aparición como Joker en Batman: The dark knight, para la que decía haberse preparado a conciencia, encerrado en la habitación de un hotel… En una habitación, en un apartamento propiedad de las gemelas Olsen (Padres forzosos), ha terminado su vida.

*Actualización (07-02-08): finalmente, la autopsia ha determinado que la muerte de Ledger fue accidental y se debió a una sobredosis de medicamentos prescritos, que mezcló, siempre según la autopsia, sin el propósito de suicidarse, tal y como había venido asegurando su familia, y en contra de las hipótesis que han barajado los medios, y de las que nosotros, en principio, nos hicimos eco, según las cuales, atravesaba una depresión y quiso quitarse la vida. Reitero que es la autopsia la que viene a zanjar que estemos ante un nuevo River Phoenix, otro joven actor que opta por suicidarse con toda una carrera, todavía, por delante. Es lo que dice la autopsia. Sin querer echar leña al fuego, sorprende, sin embargo, que alguien mezcle fármacos hasta el punto de causarse la muerte. Pero puede suceder, aunque suene tan absurdo como triste, y así, según los médicos, se marchó Ledger.

Bardem, con la yema de los dedos


22 Jan

Así, así acaricia ya el Oscar el señor Javier Bardem: con la yema de los dedos. A punto de caramelo lo tiene, vamos. Hoy se han hecho buenos los pronósticos y ha tirado por tierra el penúltimo obstáculo: salir nominado. Algo que, con su carrerón precedente (multi-premiado, Globo de Oro incluido), más que obstáculo era mero trámite. Ahí, está en definitiva, colocado en una posición inmejorable para, ahora sí, llevarse el cabezón (la estatuilla) a casa.

El relumbrón de Bardem eclipsa un poco, y es una pena, la nueva nominación de Alberto Iglesias por su partitura para Cometas en el cielo (The kite runner). Desde aquí, la enhorabuena para él, igual que para Bardem.

Por lo demás, la ceremonia dejó poco lugar a las sorpresas. Están quienes deben estar, es decir, los grandes nombres, que da la impresión que se van a merendar a los newcomers, como dicen allá en USA; es decir: poco tiene que hacer Ellen Page, que ha deslumbrado en la indie Juno (y ya apuntaba en esa revisión de Caperucita Roja que es Hard Candy) con mujeres de la talla de Julie Christie, Cate Blanchett y Laura Linney. Entre los hombres, en cambio, todos tienen ya una sólida trayectoria a sus espaldas.

Expiación, Michael Clayton, No es país para viejos, Pozos de ambición (la pésima traducción del mucho más sugerente There will be blood) y Sweeney Todd parece que se repartirán la tostada, aunque siempre hay hueco, sobre todo en la parte técnica, para otras cintas.

Sabido es que rara resulta la selección que contenta a todos… En este sentido, y a bote pronto, uno echa en falta a David Cronenberg en el apartado de directores (menos mal, menos mal que sí está Viggo Mortensen, aunque todo apunta a que será el sobre-actuado Daniel Day-Lewis quien reverdezca los laureles de My left foot).

Una última cosa: en breve, pero sin prisa, que aún queda más de un mes, pondremos aquí nuestra personal quiniela; me comprometo a asumir mis errores como espero que lo haga, y sé que lo hará, mi partner Carlos.

*Actualización: con las prisas y la emoción del momento, hemos pasado por alto un par de detalles; el primero, que Expiación no ha mojado en director y actores; el segundo, que Cate Blanchett recoge el testigo (habitual) de los doblemente nominados, ya que opta a mejor actriz principal y secundaria.

10 TOP 10: Deportes (I)


21 Jan

Ya que hablamos en el anterior post del American Film Institute, no está de más mencionar su última iniciativa para este año, realizar 10 listas con las mejores películas según el género: animación, fantasía, comedias románticas, ciencia ficción, western, gangster, dramas judiciales, misterio, épicas y deportes. Faltan algunos géneros importantes como el musical o el documental, pero coo lo patrocina la CBS, así son las cosas. Como divertimento, los humildes autores de este blog pondrán su lista particular sobre estos géneros, a ver si cuando la AFI saque la suya coincidimos en algo. Para ponerselo difícil a mi colega Pablo, empezaremos con deportes. Mi criterio de excelencia es este: el deporte es sólo el medio por el cual conocemos las tribulaciones de unos personajes, siendo el deporte un medio, y no el fin mismo.

1. Rocky (1976), de John G. Avildsen. Nos guste o no Stallone, está película refleja todo lo que la vida se parece al deporte, y viceversa. Un canto a la superación personal que no debe empañarse por la reiteración de las secuelas. Peliculón.

2. Más que ídolos (Hoosiers, 1986), de David Anspaugh. Drama rural en torno a un equipo de baloncesto, las interpretaciones de Gene Hackman y Dennis Hopper (nominado al Oscar) son una aunténtica maravilla.

3. Carros de fuego (Chariots of fire, 1981), de Hugh Hudson. Ganadora de 4 merecidísimos Oscar, es difícil no acordarse de la música de Vangelis mientras los atletas corren por la playa. Muy buena ambientación para un hecho real.

4. Million Dollar Baby (2004), de Clint Eastwood. El boxeo ha dado muy buenas películas al cine, pero ninguna como esta. Quizás la temática deportiva que desprende casi toda la película desaparece con el inesperado giro final, pero eso es lo que la hace una gran obra.
5. Ganar de cualquier manera (Blue Chips, 1994), de William Friedkin. Del estilo de Hoosiers pero en las canchas de baloncesto universitarias. Las tribulaciones morales de un gran Nick Nolte son lo mejor del film.

6. Murderball (2005), de Henry Alex Rubin y Dana Adam Shapiro. Gran documental sobre un desconocido deporte: el fútbol americano en silla de ruedas o murderball.

7. En busca de Bobby Fischer (Searching for Bobby Fischer, 1993), de Steven Zaillian. Drama ajedrecístico sobre un niño prodigio que quiere emular a Bobby Fischer. Muy logrado.

8. Cinderella Man (2005), de Ron Howard. Otra de boxeo. Aunque pueda parecer algo pastelona, la vida de Jim Braddock resulta interesantísima gracias a una gran puesta en escena y cuidadas interpretaciones.

9. Jerry Maguire (1996), de Cameron Crowe. Tom Cruise hace de agente deportivo en el paro y su única salida es un jugador de fútbol medio chiflado. Grandes actuaciones.

10. Un domingo cualquiera (Any given sunday, 1999), de Oliver Stone. El fútbol americano narrado casio en forma de documental. Realismo, crudeza y un gran Al Pacino.

¿Ciudadano Kane, la mejor?


20 Jan

Regala hoy El País, como señuelo para su nueva colección de películas, esa cinta mítica que es Ciudadano Kane. No es nuestra intención hacer publicidad del citado periódico; en realidad, es la excusa para hablar un poco de esta película o, más exactamente, de por qué no compartimos que sea la mejor de la historia.

Vayamos por partes. Lo de que es la mejor lo dicen unos señores que, todos juntos, se hacen llamar American Film Institute (AFI); lo de “Instituto”, para referirse a algo como el cine, suena como poco a pretencioso y pedante; el cine es arte, es ilusión, es sueño, no es algo, por más que les guste, que pertenezca a profesores, académicos y demás caterva de personajes que jamás se han puesto detrás o delante de una cámara. Con el cuerpo ya a gusto después de este repasillo, decíamos que la AFI, en su última revisión de su Top 100 de películas de toda la historia, sigue colocando a Ciudadano Kane como la más grande. Completan los puestos de honor, por este orden: El PadrinoCasablancaToro salvajeCantando bajo la lluviaLo que el viento se llevóLawrence de ArabiaLa lista de SchindlerVértigoEl Mago de Oz.

Personalmente, invertiría los dos primeros puestos. Al margen de una debilidad personal, El Padrino es, para mi gusto, la película más completa, más redonda, más perfecta, mejor contada e interpretada de toda la historia. Ciudadano Kane, en cambio, es un mito: la opera prima de un superdotado de 26 años que reportó pérdidas a la RKO (como haría el resto de su carrera) y le catapultó al Olimpo del séotimo arte. Es una gran película, desde luego, pero ni de lejos tan rebosante, tan desbordante, hipnótica y majestuosa como El Padrino.

Sobre el resto del Top 10, me ocurre algo parecido con Casablanca, que tengo la impresión de que su categoría de mito la sobredimensiona y convierte en más de lo que es. Que entren ahí Cantando bajo la lluvia y El Mago de Oz, en fin, para qué decir nada. En cuanto a Vértigo, sé que es la favorita de muchos fans de Hitch, pero como incondicional que soy del maestro del suspense, prefiero de largo otras suyas como Psicosis, Con la muerte en los talones, Encandenados o La sombra de una duda.

Echar otro vistazo a la lista de la AFI (que se puede consultar en su página web, www.afi.com), sirve para alucinar con otras elecciones, como Toy Story en el 99, sólo 2 por debajo de Blade Runner, en un humillante 97. Y como este ejemplo, otros que no comentamos para que no se nos revuelva la bilis. 

Celuloides en su jugo

Recetas sencillas para degustar buen cine, sabroso y bajo en calorías.