Proseguimos con nuestro faraónico proyecto de abrumar al personal con los Top 10 del binomio que hace este blog para cada género. Le toca el turno ahora a la ciencia-ficción. Es tan complicado determinar qué condiciones debe reunir una película para considerar que se adscribe a ese género… que mejor nos metemos directamente con el post y dejamos la coyuntura para la que resuelvan más sesudas eminencias:
1- Blade Runner (1982): pocas veces una elección es tan fácil; al menos, para mí, no cabe plantearse la menor duda; siendo, como es, uno de mis Top 5 (probablemente 3) a la hora de hacer un Top global, poco más tendría que añadir; pero para darme el gustazo, diré que la cinta que consagró a Ridley Scott es maravillosa tanto si se ve como joya de la ciencia-ficción como si se prescinde de categorías y uno simplemente se sumerge en su increíble (y archi-copiada) atmósfera de lluvias eternas, enormes paneles publicitarios, barrios chinos, replicantes, tests de Voigt-Kampf, violencia, lirismo, órganos de plástico, coches voladores, máquinas que bucean en fotos de Polaroid…
2- El Imperio contraataca (Star Wars: Episode V – The Empire Strikes Back , 1980): y George Lucas hizo el más difícil: superar lo que había logrado con La Guerra de las Galaxias; más madura que la primera entrega pero sin perder un ápice de magia, exprimiendo las increíbles oportunidades que concedía ese universo muy, muy lejano en el que convivían un androide de hojalata, un mono de 2 metros, el Halcón Milenario, la Estrella de la Muerte y unos tíos que, en plena era de las naves espaciales y el armamento sofisticado, se defienden a base de espadas láser y de controlar La Fuerza. Irrepetible.
3- 2001: Una odisea del espacio (2001: A space odyssey, 1968): Stanley Kubrick era tan genial que sólo podía crear una obra maestra en su única incursión en el género de la sci-fi; si no figura como 1ª o 2ª es porque le falta la mística de sus competidoras; en cambio, le sobran el talento de su director y una puesta en escena deslumbrante; ese aterrizaje a ritmo de música clásica es absolutamente brillante.
4- Alien (1979): repite Ridley Scott con su primer pelotazo; uno de los mejores baremos para saber si una película, además de buena, marca una época, es hacer un seguimiento de los años posteriores y contar las imitaciones; y Alien ha tenido muchas, muchas imitaciones (sin contar secuelas); timing perfecto y magistral empleo de técnicas sabiamente importadas del género del terror (de la misma forma que Blade Runner se aprovecha con inteligencia de elementos del thriller), con esa criatura sencillamente acojonante.
5- La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977): la que abrió la senda, la que puso patas arriba no sólo el género, sino muy por encima la industria y la forma de concebir el cine como negocio; una cinta que uno jamás se cansará de revisar, siempre con cariño, admiración y placer.
6- Terminator (The Terminator, 1984): da la impresión de que Arnold Schwarzenegger vino a este mundo con el único propósito de interpretar al despiadado, vale, hijo de puta cyborg empeñado en llevarse por delante al futuro Che Guevara de los humanos frente a las máquinas; Cameron, otro visionario, da lo mejor de sí mismo en otra de esas películas con sello propio, probablemente lo mejor que se pueda decir de cualquier producto creativo.
7- Matrix (The Matrix, 1999): hablando de visionarios, los Wachowski le dieron un vuelco definitivo, más que a la sci-fi, a la forma de tratar la acción en la gran pantalla; sí, después se repitieron hasta la náusea sus, al principio, rompedores efectos, pero eso ya no fue culpa suya (sí lo fueron esas dos secuelas en las que se les fue la saga de las manos, por no decir la olla); Matrix rebosa originalidad, es atrevida y desafiante; merece estar en este Top.
8- Regreso al Futuro (Back to the future, 1985): probablemente, aquí intervengan más las cuestiones afectivas que las meramenet fílmicas; parte fundamental de mi infancia, las peripecias de Marty McFly, Doc Brown y compañía jamás se borrarán de mi retina; además, tuvo una secuela casi a la altura de la original, que planteaba un tour de force de épicas dimensiones freaks.
9- E. T. (E. T.: The Extraterrestrial, 1982): muchos la pondrían más arriba, porque es una cinta mítica, y porque todos queremos al puñetero alienígena cabezón, pero no ha envejecido tan bien como sus compañeras de Top, y por momentos ese almíbar que tanto le gusta derramar a Spielberg resulta excesivo por empalagoso.
10- 12 monos (Twelve monkeys, 1995): cerrando la selección, lo que en su momento fue una estupenda sorpresa; Bruce Willis y Brad Pitt totalmente fuera de papel para una cinta inteligente, más profunda de lo que pudiera aparentar, de final inquietante, planteamiento original y excelente hibridación de géneros.
Hacer un Top siempre es ingrato; me dejo películas que me gustan, como Dark City (de la que Matrix copió muuuchas cosas) o Brazil… pero no todos cabían en el saco.
Como siempre, se admiten las críticas.

