¿Ciudadano Kane, la mejor?
Regala hoy El País, como señuelo para su nueva colección de películas, esa cinta mítica que es Ciudadano Kane. No es nuestra intención hacer publicidad del citado periódico; en realidad, es la excusa para hablar un poco de esta película o, más exactamente, de por qué no compartimos que sea la mejor de la historia.
Vayamos por partes. Lo de que es la mejor lo dicen unos señores que, todos juntos, se hacen llamar American Film Institute (AFI); lo de “Instituto”, para referirse a algo como el cine, suena como poco a pretencioso y pedante; el cine es arte, es ilusión, es sueño, no es algo, por más que les guste, que pertenezca a profesores, académicos y demás caterva de personajes que jamás se han puesto detrás o delante de una cámara. Con el cuerpo ya a gusto después de este repasillo, decíamos que la AFI, en su última revisión de su Top 100 de películas de toda la historia, sigue colocando a Ciudadano Kane como la más grande. Completan los puestos de honor, por este orden: El Padrino – Casablanca – Toro salvaje – Cantando bajo la lluvia – Lo que el viento se llevó – Lawrence de Arabia – La lista de Schindler – Vértigo – El Mago de Oz.
Personalmente, invertiría los dos primeros puestos. Al margen de una debilidad personal, El Padrino es, para mi gusto, la película más completa, más redonda, más perfecta, mejor contada e interpretada de toda la historia. Ciudadano Kane, en cambio, es un mito: la opera prima de un superdotado de 26 años que reportó pérdidas a la RKO (como haría el resto de su carrera) y le catapultó al Olimpo del séotimo arte. Es una gran película, desde luego, pero ni de lejos tan rebosante, tan desbordante, hipnótica y majestuosa como El Padrino.
Sobre el resto del Top 10, me ocurre algo parecido con Casablanca, que tengo la impresión de que su categoría de mito la sobredimensiona y convierte en más de lo que es. Que entren ahí Cantando bajo la lluvia y El Mago de Oz, en fin, para qué decir nada. En cuanto a Vértigo, sé que es la favorita de muchos fans de Hitch, pero como incondicional que soy del maestro del suspense, prefiero de largo otras suyas como Psicosis, Con la muerte en los talones, Encandenados o La sombra de una duda.
Echar otro vistazo a la lista de la AFI (que se puede consultar en su página web, www.afi.com), sirve para alucinar con otras elecciones, como Toy Story en el 99, sólo 2 por debajo de Blade Runner, en un humillante 97. Y como este ejemplo, otros que no comentamos para que no se nos revuelva la bilis.

