De Niro y Pacino, juntos de nuevo

by Pablo

Llevaba yo un tiempo preocupado por las carreras de Robert De Niro y Al Pacino, especialmente por la del primero. Dos de los mejores actores de la historia del cine, probablemente sólo superados por Marlon Brando, y a la altura de gente como Cary Grant y James Stewart, venían desaprovechando su potencial con proyectos de medio pelo, como si ya no hubiera un hueco digno en la industria para ellos. Insisto: De Niro, sobre todo.

He ahí que, en plena revisión nostálgica de El cazador, me haya llevado una gran alegría al comprobar que Jon Avnet los ha reunido de nuevo, tras su único trabajo juntos, en Heat, para otro policíaco que promete y mucho: Righteous Kill va de dos polis que sospechan que cierto asesino en serie podría ser el mismo que aquel otro al que creían haber encerrado en su día. De acuerdo, la trama no es explosiva, aunque sí interesante, y bien llevada, y sobre todo, bien interpretada, como no me cabe duda que así será, por estos dos monstruos de la pantalla, la apunto como una de mis must-see-movies, cuando quiera que llegue a nuestras pantallas.

Ya me convence algo menos que aparezca el señor 50 Cent entre los secundarios. Esperemos que se limite a poner cara de malote en un par de secuencias y, como mucho, a rapear un rato, cosa que no hace mal.

Charlton Heston, el último gran héroe del cine, muere a los 84 años

by Carlos

El protagonista de Ben-Hur, Los 10 Mandamientos, El planeta de los Simios o El Cid, entre otras brillantes películas, ha muerto hoy a los 84 años víctima de una enfermedad degenerativa. Heston, que comenzó su carrera en los años 50,  se especializó en películas de gran calado épico, ya sea en el género western, histórico, ciencia ficción, o el cone de catástrofes, aunque también se atrevió con películas de componente más oscuro como el clásico de Sed de mal (Touch of Evil, 1958), de Orson Welles. En su biografía España tiene un lugar destacado, ya que en nuestro país rodó las superproducciones de Samuel Bronston El Cid (1961) y 55 días en Pekín (55 days at Peking, 1963), así como la primera película que dirigió, Antonio y Cleopatra (Antony and Cleopatra, 1972), una película hispanoamericana rodada en gran parte en Aranjuez y Almería, y que contó con la participación de los más granado del cine patrio de entonces como Carmen Sevilla, Fernando Rey, Juan Luis Galiardo, Luis Barboo o Sancho Gracia. Ganador de un Oscar por Ben-Hur, con él desaparece un mito del Hollywood dorado. Descanse en paz.

Estrenos 4 de abril

by Pablo

El pasado fin de semana dejó el listón tan bajo que, francamente, no era demasiado complicado que este lo remontara. Pero, siendo justos, la nueva remesa es de por sí lo suficientemente interesante como para justificar el visionado de la mayoría de las siguientes cintas:

-Shine a light: ¿por qué no abrir el fuego con un documental, si lo dirige, ahí es nada, Martin Scorsese, y versa sobre la más que prolífica trayectoria de una de las bandas más míticas de todos los tiempos, los Rolling Stones?; quizás el espectador medio rehúya esta propuesta por temerse algo demasiado dirigido a un sector concreto, pero cualquiera, si vale mi opinión, está en condiciones de disfrutarla.

-El último gran mago: aquí ya no hay dudas que valgan, toda la familia está llamada a acudir a las salas a disfrutar de las andanzas del inmortal Houdini; esperemos, por su bien, que no sea parte del rebufo de aquella más que llamativa coincidencia entre dos lanzamientos casi solapados: El Ilusionista y El truco final; por otra parte, la película recupera a Guy Pearce, algo perdido después de brillar en L. A. Confidential y Memento, así como a Catherine Zeta Jones, a la que parece que las jovencitas de nueva hornada la han arrinconado un tanto.

-The Savages: uso el título original porque paso de traducciones baratas; un par de nominaciones al Oscar, incluida la de la siempre eficiente Laura Linney, avalan una propuesta de perfil más exigente, menos de “vamos a echar el rato al cine”; ah, sale otro de cuidado, P. S. Hoffman.

-El contrato: esta viene a ser la historia (no hablo del argumento, sino de la película en sí) de dos tíos bastante venidos a menos que recurren a otro que no deja de dar lecciones trabajo tras trabajo; los dos primeros son Bruce Beresford, otrora responsable de Paseando a Miss Daisy, y John Cusack, otrora… bueno, icono modernito por Alta fidelidad; el tercero, Morgan Freeman, casi nada; el primero dirige a los otros dos en un thriller algo rebuscado pero, sobre el tapete, muy atractivo.

-Joe Strummer: otro docu, y también de música, aquí sobre el cantante y guitarrista de The Clash, que da título, lógicamente, a la cinta; a diferencia de Shine a light, esto sí huele más a producto para adictos.

-El territorio de la bestia: ¡vaya, un cocodrilo enorme que se va zampando al reparto uno a uno, hasta que, supuestamente, sólo queda el dúo protagonista!, ¡lo nunca visto!; pues eso, que viva la originalidad…; el único guiño, para mí, es la presencia de Radha Mitchell, prometedora irrupción en Melinda & Melinda, del gran Woody Allen, pero últimamente embarcada en unos proyectos (antes, Silent Hill) que son para echarse a llorar.

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