Archive for July, 2008

Estrenos 23, 24 y 25 de julio


24 Jul

El propio nombre de esta entrada lo indica: fin de semana atípico en lo que a estrenos se refiere. Son pocos y desperdigados: uno ayer, miércoles, otro hoy, jueves, y el resto, tres más, mañana, viernes, día habitual. ¿Por qué? Pues por una mezcla, digo yo, de márketing e imperativos de calendario, que mañana es fiesta en varias Comunidades. Yendo al meollo, que al final la fecha es lo de menos, he aquí lo que de nuevo nos podemos encontrar en las salas de cine:

-Superagente 86. De película: Steve Carell, mil veces mejor, para mi gusto, cuando está comedido (Pequeña Miss Sunshine) que cuando da rienda suelta a la hiperactividad facial (a lo Jim Carrey, en títulos del calibre de Sigo como Dios y Virgen a los 40), adopta por desgracia este segundo registro para ponerse al frente de una función que, no sé si le pasara a más gente, a mí me hace pensar en Mortadelo y Filemón cada vez que veo el famoso zapatófono. Será, probablemente, porque no fui espectador de la serie en la que se basa la cinta, estrenada hace unos 40 años, y objeto de culto en su momento y a través de posteriores revisiones. A Carell lo acompañan Anne Hathaway y “The Rock”, que ahora se hace llamar Dwayne Johnson, quizás con la (ingenua) pretensión de borrar lo que su cara y su físico no pueden, que está hecho para enrolarse en proyectos de mamporros, testosterona y músculos untados de aceite, elenco llamado a arrancarnos sonrisas sin fin… Y no sé por qué, pero a mí me da que no sería mi caso si me atreviera a elegir esta como opción de gran pantalla, porque al margen de Mortadelo y Filemón, veo a Carell y pienso en Johnny English, ese intento de Rowan “Mr. Bean” Atkinson por alejarse de su personaje por antonomasia. Y asociar Superagente 86 a J. English, la verdad, me transmite muy malas vibraciones.

-Expediente X: Creer es la clave: pues eso, a creer, señor Chris Carter, a creer que con esta segunda entrega se puede evitar el fiasco de la primera, punto de inflexión para que una de las mejores series televisivas de todos los tiempos fuera cayendo por la rampa de la mediocridad (como les ocurre, todo sea dicho, a la inmensa mayoría de producciones de larga duración); y creer, además, que se puede reactivar el interés por la franquicia, lo cual probablemente ocurra. Ahora, hacerlo a costa de sacar las telarañas a Duchovny y Anderson, disfrazarlos otra vez de Mulder y Scully, con mucho maquillaje para disimular las arrugas, involucrarlos en una nueva andanza detrás de los marcianitos verdes… a un fan de la saga como yo, se le hace duro, por no cargar las tintas.

-Doomsday: El día del juicio: thriller de acción británico que repesca a viejas no glorias, pero sí caras conocidas, como Bob Hoskins (Cotton Club) y Malcom McDowell (La naranja mecánica).

-Líbranos del mal: documental que aborda la historia de Oliver O’Grady, ex sacerdote y pedófilo, el más conocido de la historia moderna.

-Sueños del desierto: drama franco-coreano.

Batman vuela más alto que nadie


21 Jul

Ya es oficial: Batman, El caballero oscuro, segunda entrega de la refundada franquicia, va a ser un pelotazo de escándalo. En Estados Unidos ha arrasado en su primer fin de semana. Ya el viernes había desbancado a Spiderman 3 como el estreno más fulgurante con más de 66 millones de dólares, pero es que hasta el final del domingo la cifra se disparó hasta superar los 153 millones, 2 más que la última (de momento) entrega del arácnido.

Sin lugar a dudas, la prematura muerte de Heath Ledger, que sucede a Jack Nicholson como Joker, ha creado una corriente de interés hacia la película que ha arrastrado a más gente todavía a las salas de cine. Sí, Batman estaba llamada a reventar el box office, pero que el joven y prometedor actor que encarna al villano de la función aparezca muerto en la cama, oficialmente tras una ingesta accidental de medicamentos (para siempre quedará la sombra de una posible sobredosis voluntaria), supone ese extra de morbo, si se quiere, que tal vez ha atraído a un segmento de la audiencia que, de otra manera, bien podría haber sido más reticente.

Desde luego, el caso de Batman, de la franquicia en realidad, es uno a estudiar, y en detalle, sobre todo porque contrasta vivamente con otros, como pueden ser Superman y, en menor medida, Hulk, y es todo un aviso para navegantes dirigido a otras macro-sagas como Spiderman y X-Men. Por partes, mientras Christopher Nolan (que había brillado con Memento y fallado con Insomnia) ha conseguido revitalizar por completo una franquicia moribunda, víctima de un Joel Schumacher más preocupado por los pezones del Bat-traje que por tratar al personaje con el mimo que se merecía, Bryan Singer se quedó corto en la revisión de una serie tan mítica como la del Hombre de Acero, pariendo una obra menor, con un protagonista menor (Brandon Routh) envuelto en una historia menor donde sólo se salvaba, y sin grandes alardes, Kevin Spacey como nuevo Lex Luthor.

Precisamente Singer venía de encandilar con las dos primeras entregas de X-Men, desfondada ya en su tercer capítulo: ahora se prepara el spin-off de Lobezno, y no parece la mejor manera de encarar con garantías el futuro de la franquicia, a no ser que esta opte por vivir de sub-productos como este y el film dedicado a Magneto: sí, es una opción, la de dar una película hasta cada protagonista, hasta que alguien se dé cuenta de que personajes menores (véase Catwoman) jamás tendrán tirón en la taquilla.

X-Men es una de las series que puede leer algo de interés en el éxito de Batman; mencionábamos a Hulk, pero es un caso un tanto atípico, habiendo refundado al personaje después de una sola entrega, la controvertida, por ser suave, interpretación del (por otra parte) genial Ang Lee. Es, desde luego, Spiderman quien más debe sacar en limpio del fulgurante nuevo Batman. Si realmente Tobey McGuire y Kirsten Dunst no se van a apear del carro del arácnido, y el señor Sam Raimi, en lugar de limitarse a producir, dirigirá de nuevo, es algo que me gustará ver; en todo caso, a los responsables de la franquicia no es improbable que les esté pasando una idea juguetona por la cabeza: ¿y si hacemos como con Batman, y empezamos de cero?

De acuerdo, el caso es diferente, Spiderman 3 volvió a recaudar muchos millones, pero había ya síntomas de fatiga, McGuire no se calló a la hora de expresar sus ganas de desmarcarse del personaje, so pena de quedar encasillado, Raimi dejó caer que producir sí, pero no dirigir… La disyuntiva no es fácil. Volver a empezar sería una opción, pero no podría hacerse de cero, porque, repito, la saga goza de buena salud, y no es necesario reinterpretar al personaje, como ha hecho Nolan matizando los orígenes del héroe y, sobre todo, oscureciendo la paleta argumental, huyendo de un personaje que había ido cayendo en el vodevil más hortera (increíble que George Clooney saliera indemne de su incursión…). Pero ahí queda esa posibilidad: otro actor, tal vez otra actriz, dejar la senda del Duende Verde para seguir la del Lagarto o el Cazador o los numerosos buenos villanos que tiene Spidey…

Volviendo al principio, El caballero oscuro va camino de batir, pulverizar y desmenuzar marcas y récords; desde luego, a nuestro país llegará el 13 de agosto subida a la cresta de la ola, en medio de un ambiente de euforia por su brutal acogida en Estados Unidos.

Estrenos 18 de julio


18 Jul

Aprieta el calor y se cierne sobre la cartelera una calma chicha: sí, todo el mundo parece aguantar la respiración ante la inmiennte llegada de Batman: El caballero oscuro; hasta entonces, el resto de los estrenos tienen que batirse el cobre como pueden, echando un pulso (desigual) a la playa y la piscina; para los que prefieran un par de horas a la sombra, he aquí la nueva remesa:

-Hancock: ciertamente, no se puede tachar a Will Smith de conformista; habrá quien guste más o menos de sus dotes actorales (personalmente, es un tío que me cae muy bien y al que, como intérprete, creo que se tiene bastante infravalorado), pero desde luego busca sorprender con cada estreno, cambia de género cada vez que puede, ya sea comedia, ciencia-ficción, drama… y ahora, una vuelta de tuerca al género de los super-héroes con un tipo canalla y vagabundo dotado de unos poderes fuera de lo normal pero muy mal utilizados; habrá que ver qué tal funciona, aunque W. S. suele garantizar taquillazos (en USA, desde luego).

-Perdidos en Brujas: Colin Farrell lleva una temporada rara, es difícil decidir si está en la cuesta abajo, si se recupera, si está gordo, si está en forma, si funciona mejor en el registro de acción o en el dramático, si sobreactúa, si sirve de algo que trabaje con gente como Allen y Mann… en fin, misterios de la vida; ahora se nos embarca en un pintoresco (por decir algo) proyecto a caballo entre la comedia y el thriller, dando vida a un asesino que pasa una temporadita en la nevera, con la ciudad de Brujas como idílico marco; a mí me produce sentimientos encontrados.

-Tropa de élite: sin duda, una elección muy saludable, la de escoger esta película como opción para el fin de semana; Brasil, las favelas, las bandas y la policía, buena excusa para los que echamos de menos genialidades de la talla de Cidade de Deus.

-Soy un ciborg; Garage; Yo serví al rey de Inglaterra: pack no-USA y de difícil clasificación, una coreana, otra irlandesa y otra checa; las opciones más freaks de la cartelera.

-Eskalofrío: ¿una españolada de terror?; ¿dónde está la salida de emergencia?

Terrorífica luna de miel


18 Jul

El nombre de Gene Wilder (a no ser que nos sorprenda en un futuro inmediato, con 75 años ya cumplidos) quedará para siempre asociado a un título mítico: El Jovencito Frankenstein (Young Frankenstein, 1974), pequeña joya que escribió junto al director, Mel Brooks (ambos nominados al Oscar), en la que es sin duda la mejor parodia de las cintas clásicas de terror jamás parida. Cierto: ya en 1968 había rozado la estatuilla dorada con su papel de Leo Bloom en Los productores, también dirigida por Mel Brooks; pero es su “Dr. Frankenstein” su mejor creación, catapultada por una historia memorable con uno de los mejores finales del cine (casi a la altura del ”Nadie es perfecto” de Con faldas y a lo loco).

Sirva este preámbulo para situar Terrorífica luna de miel (Haunted Honeymoon, 1986), con Wilder al frente y detrás de la cámara, y poniendo dos manos a un guión “a cuatro”. La premisa es parecida: se revisa una historia de terror clásico, aquí orientada al sub-género de ”mansión encantada” y con leit motiv también importado: el del heredero al que todos quieren ver muertos. Wilder trata de enriquecer la trama convirtiendo al protagonista en actor radiofónico… de novelas de terror, al que un trauma infantil impide hacer satisfactoriamente su trabajo. Aparece aquí la figura de un tétrico pariente que impone una medida drástica: aprovechar el fin de semana que el protagonista pasará en la mansión familiar, donde se casará con su novia, compañera de trabajo, para llevar a cabo un montaje que dé tal susto al susodicho que se le quiten todos los miedos de golpe. Buscando rizar el enredo, al tiempo se producen asesinatos “reales” que se entreveran con los falsos golpes de terror.

El problema es que a este totum revolutum le faltan chispa, nervio y un hilo más fino para hilvanar personajes, tramas y situaciones. El punto de partida es bueno pero falla la ejecución. Hay hallazgos, como el sordo y borrachín mayordomo y su minúscula y chillona esposa (a la vez, ama de llaves), y se detecta un cierto buen gusto en la dirección de Wilder (que no estaba en su primera película, todo sea dicho), probablemente aprendido de su trabajo con Brooks y compañía, pero el conjunto adolece de un guión más pulido, más arriesgado y menos proclive al tópico.

Eso sí: funciona como parodia y se deja ver, rara vez aburre, aunque tampoco arranca carcajadas a cada minuto. (Recomendación: ver primero El jovencito Frankenstein; si ya se ha visto, volver a verla).

Las Crónicas de Narnia: El príncipe Caspian


11 Jul

Las Crónicas de Narnia continúan su recorrido por la adaptación cinematográfica con El príncipe Caspian (The Chronicles of Narnia: Prince Caspian, 2008) otra película del género fantástico que lo único que consigue es revalorizar la trilogía de El señor de los anillos.

En esta ocasión, los hermanos Pevensie (Peter, Lucy, Edmund y Susan), que se convierieron en reyes de Narnia en la primera película pero que, por decisión propia, decidieron volver al Londres de la II Guerra Mundial, son invocados para salvar de nuevo a los narnianos de la temible presencia de los Telmarinos. Lo poco que la primera entrega ahondaba en este lugar cuasi mitológico desaparece en esta ocasión para servirnos una desangelada historia que comienza con la usurpación de trono del citado príncipe Caspian por parte de su tío Miraz (Sergio Castellitto). Con esa excusa, Andrew Adamson nos ofrece una serie de interminables de enfrentamientos y batallas, cada cual más requetevista, producidas a base de efectos especiales, y con unos diálogos tan planos como aburridos. Lo único salvable de la película es la ambientación: tanto los decorados (obra de Kerrie Brown) como el vestuario (Isis Mussenden) son impresionantes, y no me extrañaría que ganaran algún Oscar. Poco más se puede decir, excepto que aparece Alicia Borrachero (Periodistas, Hospital Central).

Estrenos 11 de julio


11 Jul

Este fin de semana (cinematográficamente hablando) podría pasar a la historia… como uno de los más flojos; ni los más viejos del lugar recuerdan un viernes con estrenos tan tristes, insustanciales, poco estimulantes…

-Kung Fu Panda: Pixar baja (en apariencia) el listón y opta por un perfil más light para contarnos una de esas historias de superación personal revestidas con peleas de kung-fu, animales graciosos y un guiño más que evidente al público asiático, y más concretamente, al chino; a uno, después de películas de la talla de Los Increíbles, se le hace difícil ocultar una mueca de insatisfacción al ver que también los señores de Pixar optan por lo cómodo y fácil.

-Dos colgaos muy fumaos: escape de Guantánamo: el título habla por sí solo; secuela de una tontería = tontería aún más grande; llama la atención que uno de los colgaos en cuestión, el actor de origen indio Kal Penn (obviamente, ningún parentesco con Sean), insista en proyectos de este calibre cuando hemos podido verle ya en series como 24 y House, amén de alguna que otra película algo más seria.

-Posdata: te quiero: Hillary Swank, señora con 2 Oscar, y Gerald Butler, el prota de 300, unen fuerzas en una comedieta romántica que promete dar de sí lo justito (nota curiosa: sale Lisa Kudrow, la Phoebe de Friends, se supone que en el enésimo intento de desmarcarse del personaje…)

-Prométeme: la última del cansino director serbio Emir Kusturica (para otros, claro, es un genio).

-Un novio para Yasmina: españolada co-producida con Marruecos.

-Gente de mala calidad: otra españolada con la gente de siempre (Maribel Verdú, Alberto San Juan, Fernando Tejero).

-Nevando voy: y la última españolada es esta que ha dado (algo) que hablar porque la han dirigido dos chicas bastante jóvenes; enhorabuena.

¿Seguirán llorando?


10 Jul

El cine español, esa rara avis, parece estar de enhorabuena, aunque uno no está muy seguro de que los señores que se lucran a base de perpetrar supuestas películas con dinero patrio vayan a dejar su ocupación favorita (véase llorar y patalear).

Resulta que, según datos del Ministerio de Cultura, las películas producidas en la piel de toro (ole) han doblado en el primer semestre de este 2008 la recaudación que arrojó el mismo periodo del año pasado: 39,2 millones para la saca frente a los 19,3 de 2007.

Yendo al meollo de las cifras, sin embargo, se aprecia rápidamente que no es oro todo lo que reluce: de esos casi 40 millones, 16, algo menos de la mitad, se los repartieron dos películas: Los crímenes de Oxford, de Álex de la Iglesia, rodada, ojo, fuera de nuestro país y con un reparto, otro ojo, eminentemente extranjero (exceptuamos a Leonor Watling aunque tenga orígenes guiris); y la secuela de Mortadelo y Filemón, esta sí plenamente española (ya se nota…).

Las cifras se maquillan, por otra parte, al incluir como “nuestra” la última de Astérix y Obélix, por ser una co-producción con Francia, lo que embolsa otros 6 millones; más meritorios son los casi 5 de Fuera de carta, con Javier Cámara (!).

El resto de los datos presentados por Cultura pueden verse pinchando aquí, pero vaya por delante que Indy y 10.000 han sido las más taquilleras (Indy con mucha diferencia), seguidas de las dos que abren el post, con Iron Man cerrando el quinteto de honor.

Will Smith: ¿Superman? No, Hancock.


07 Jul

La próxima semana se estrena Hancock (Peter Berg, 2008), una nueva vuelta de tuerca al mundo superheróico de la mano de Will smith. Y es que parece que este superhéroe maleducado y egoista le va como un guante al “principe de Bel-Air”.

[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=VybqtNiAkso]

Lo sorprendente es que Will Smith renunció al papel de superhéroe por antonomasia, Superman, según ha desvelado en la promoción de esta película. Fue a la MTV, y el film al que se refería era Superman Return, de Bryan Singer. Menos mal que la cosa no fructificó, no por el color sino porque cuesta imaginarse a Smith como un apocado periodista del Planet.

En fin, habrá que ver qué puede aportar Hancock, al cine sobre todo porque en el cómic superhéroes canallas, mercenarios y con contratos publiciarios ya se han visto unos cuantos (os recomiendo la lectura de Fuerza-X y X-Statix, de Peter Milligan y Michael Allred). Sea lo que sea, seréis los primeros en enteraros de nuestra opinión.

Estrenos 4 de julio


04 Jul

Fecha emblemática en USA, sin mayor trascendencia para nosotros, y más si atendemos a un cartelera todavía raquítica, aunque algo animada por un par de fichajes:

-Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian: llamada a arrasar en la taquilla, sobre todo en un momento en el que apenas tiene competencia; la secuela de La bruja, el león y el armario viene con más de lo mismo, con un bien gestionado paquete de aventuras, héroes, villanos y efectos especiales, pasado por el filtro adecuado para que pueda disfrutarla toda la familia; está por ver si mantiene el tono de la primera parte o se conforma con ser una mera continuación con la que seguir haciendo caja; los pequeños darán mucha guerra en casa por ir a verla.

-Funny games: mala noticia la simple existencia de esta película; quizás peco de drástico, pero ¿se puede saber qué aporta una adaptación copiada plano por plano, sólo que rodada con otros actores, y en inglés, más allá de llenarse los bolsillos y darte a conocer en USA?; pues eso; la primera Funny Games de Michael Haneke era una interesante y, sobre todo, inquietante reflexión sobre la violencia que dejaba muy, muy mal cuerpo; esto de ahora es venderse al dólar.

-Aliento: Kim Ki-Duk no es un señor muy conocido, pero ha parido alguna que otra gran película, siempre dentro de su tono intimista, como Hierro 3; cierto: hace falta aguante para ver sus películas (por lentas, preciosistas, etc).

-El viaje de nuestra vida: Joan Allen, Jessica Lange y Kathy Bates como tres patas para un banco en una de esas películas de mujeres que, muy de vez en cuando, se marca Hollywood (a lo Telma y Louise o Tomates verdes fritos).

-Oh, Jerusalén: drama histórico, multi-producción europea, difícil de prever si vale la pena (?).

-Satanás: otro tanto puede decirse de esta cinta mejicano-colombiana.

-Cómo cocinar tu vida: docu alemán sobre un maestro zen.

-El visitante de invierno: una de terror… hispano-argentina.

-Bienvenido a Farewell-Gutmann: título que no pasará a la historia para la enésima españolada.

Celuloides en su jugo

Recetas sencillas para degustar buen cine, sabroso y bajo en calorías.