El propio nombre de esta entrada lo indica: fin de semana atípico en lo que a estrenos se refiere. Son pocos y desperdigados: uno ayer, miércoles, otro hoy, jueves, y el resto, tres más, mañana, viernes, día habitual. ¿Por qué? Pues por una mezcla, digo yo, de márketing e imperativos de calendario, que mañana es fiesta en varias Comunidades. Yendo al meollo, que al final la fecha es lo de menos, he aquí lo que de nuevo nos podemos encontrar en las salas de cine:
-Superagente 86. De película: Steve Carell, mil veces mejor, para mi gusto, cuando está comedido (Pequeña Miss Sunshine) que cuando da rienda suelta a la hiperactividad facial (a lo Jim Carrey, en títulos del calibre de Sigo como Dios y Virgen a los 40), adopta por desgracia este segundo registro para ponerse al frente de una función que, no sé si le pasara a más gente, a mí me hace pensar en Mortadelo y Filemón cada vez que veo el famoso zapatófono. Será, probablemente, porque no fui espectador de la serie en la que se basa la cinta, estrenada hace unos 40 años, y objeto de culto en su momento y a través de posteriores revisiones. A Carell lo acompañan Anne Hathaway y “The Rock”, que ahora se hace llamar Dwayne Johnson, quizás con la (ingenua) pretensión de borrar lo que su cara y su físico no pueden, que está hecho para enrolarse en proyectos de mamporros, testosterona y músculos untados de aceite, elenco llamado a arrancarnos sonrisas sin fin… Y no sé por qué, pero a mí me da que no sería mi caso si me atreviera a elegir esta como opción de gran pantalla, porque al margen de Mortadelo y Filemón, veo a Carell y pienso en Johnny English, ese intento de Rowan “Mr. Bean” Atkinson por alejarse de su personaje por antonomasia. Y asociar Superagente 86 a J. English, la verdad, me transmite muy malas vibraciones.
-Expediente X: Creer es la clave: pues eso, a creer, señor Chris Carter, a creer que con esta segunda entrega se puede evitar el fiasco de la primera, punto de inflexión para que una de las mejores series televisivas de todos los tiempos fuera cayendo por la rampa de la mediocridad (como les ocurre, todo sea dicho, a la inmensa mayoría de producciones de larga duración); y creer, además, que se puede reactivar el interés por la franquicia, lo cual probablemente ocurra. Ahora, hacerlo a costa de sacar las telarañas a Duchovny y Anderson, disfrazarlos otra vez de Mulder y Scully, con mucho maquillaje para disimular las arrugas, involucrarlos en una nueva andanza detrás de los marcianitos verdes… a un fan de la saga como yo, se le hace duro, por no cargar las tintas.
-Doomsday: El día del juicio: thriller de acción británico que repesca a viejas no glorias, pero sí caras conocidas, como Bob Hoskins (Cotton Club) y Malcom McDowell (La naranja mecánica).
-Líbranos del mal: documental que aborda la historia de Oliver O’Grady, ex sacerdote y pedófilo, el más conocido de la historia moderna.
-Sueños del desierto: drama franco-coreano.



