Archive for January, 2009

Estrenos 30 de enero


30 Jan

Por una vez prima la calidad frente a la cantidad: son pocos los estrenos, sí, pero elevan el nivel, y eso, al final, es lo que cuenta a la hora de borrar esa mueca amarga de todos los viernes…

-Valkiria: Da la impresión de que llevamos toda una vida hablando de esta cinta; es lo que tienen las campañas de marketing. El resultado es una sensación como de globo desinflado, probablemente auspiciada por la nula repercusión del último trabajo de Cruise en los Globos y los Oscar. Con todo, no son los premios los baremos por los que aquí nos guiamos. Así que el poso que le guía a uno a la hora de escribir es, más bien, el que le dejan el tráiler y las primeras críticas. Diría más: el feeling, mucho más irracional, que produce una historia de conspiraciones y nazis con el injustamente denostado Cruise como estandarte y Bryan Singer a los mandos. Muy buena pinta.

-La duda: A esta, en cambio, sí la respaldan los galardones. Poco que ver con la anterior, sin embargo: aquí la tensión no surge del intento de un grupo de oficiales nazis de intentar asesinar a Hitler, sino del conflicto que desata en un estricto colegio religioso la admisión de un alumno negro (años 60, ojo); muchos quilates en el reparto: Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman a la cabeza.

-Mal ejemplo: Comedieta de nueva hornada que fusiona dos escuelas: la de American Pie (Sean William Scott) y el Clan Apatow (Paul Rudd y el genial Christopher Mintz-Plasse de Superbad).

-El juego del ahorcado: españolada con niñatos a bordo.

La clase


26 Jan

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En esta era oscura, de efectos cada vez menos especiales, comedias cada vez más tristes y tragedias cada vez más cómicas, se agradece la bocanada de aire fresco que supone una película como La clase (su título original, Entre les murs, coincido con Boyero, es mil veces mejor).

Tono documental, cortes mínimos y veracidad, mucha veracidad. Ayuda, desde luego, que el profesor esté inspirado en la misma persona que lo interpreta,  es decir, François Bégaudeau, docente en uno de tantos institutos de la periferia deprimida de París, que un buen día decidió plasmar sus vivencias en un libro que, con el tiempo, habría de convertirse en película premiada con la Palma de Oro en Cannes y candidata a los Oscar como mejor cinta extranjera. Ayuda, también, que muchos de los chicos y profesores se interpreten a sí mismos. De lo que se trata, al final, es de un ejercicio de realismo tan brutal que desaparece la sensación de estar en una sala de cine para dar paso a otra mucho más intensa: la de ocupar una silla, en esa misma clase, como el hombre invisible de H. G. Welles, y contemplar los esfuerzos de ese profesor por abrirse paso entre la desconfianza, ignorancia y exceso de hormonas de un puñado de adolescentes.

No es nuevo que el de maestro se ha convertido en un trabajo poco grato; no hace falta tampoco que una película francesa nos abra los ojos; pero es un estupendo ejercicio de proyección: la de nuestros vecinos es una sociedad con una trayectoria mucho más larga de absorción de razas, etnias y culturas; Francia es un espejo al que mirarse porque es, sin duda, el modelo hacia el que caminamos. François no lidia sólo con chicos indolentes e insolentes, sino además, producto de la exclusión, de los guetos, del aislamiento voluntario y forzoso: debe tener en cuenta que un alumno es tunecino, otro marroquí, el de más allá, de las Antillas, un alto porcentaje, musulmanes, tratar de no herir ninguna susceptibilidad al tiempo que capea el temporal de la clásica indiferencia de los trece y catorce años.

Como buen fresco, La clase no se limita sólo a los chavales, sino que muestra también el día a día de los profesores, con sus luchas, unas veces nobles (evitar que un chico oriental sea deportado) y mezquina (los diez céntimos de subida en la máquina del café), sus reuniones, sus distintos enfoques acerca de cómo educar, hasta donde llegar para no solapar el papel de los padres, mano dura o comprensión; un alumno conflictivo es, en este caso, quien coloca al claustro en la situación más límite.

No es tramposa La clase, y se agradece; François corre el riesgo de indigestarnos, convertido en ese héroe que no duda en inmolarse por el bien de sus chicos, que está dispuesto a golpearse una y otra vez con el mismo muro. Pero no, François es humano, pierde los papeles, desciende peligrosamente al nivel de sus alumnos, camina por esa cuerda tan peligrosa del profesor-amigo, y termina con las inevitables cicatrices de quien se entrega a fondo sin importarle demasiado el precio.

Quizás sean el ambiguo final y el metraje (por encima de las dos horas) los únicos peros para un trabajo sobresaliente, honesto, ejemplar y revitalizador. Que, con los tiempos que corren, no es poco.

Estrenos 23 de enero


23 Jan

La sombra de los Oscar es alargada… pero no lo suficiente como para que dispongamos ya, en nuestro país, de las películas que acaparan la mayoría de las nominaciones. Sólo Harvey Milk, El caballero oscuro y Wall-E (estas dos, estrenadas hace mucho, mucho tiempo) obran ya en nuestro poder. El resto irán llegando… si llegan. Lo que sigue ni es de Oscar ni promete demasiado:

-Revolutionary Road: y Sam Mendes (American Beauty) volvió a juntar a su mujer, Kate Winslet, y Leo Di Caprio años después de Titanic, con unas arruguitas y canas más que entonces; ¿habrán mejorado su (escasa) química?; el vehículo, un drama ambientado en los 50; la nominada al Oscar (de 3 candidaturas totales) es, sin embargo, el secundario Michael Shannon, bastante desconocido.

-Transporter 3: y la saga se hizo trilogía a mayor (des)honra de Jason Statham, que confirma una triste tendencia hacia el producto facilón, en manos de gente que, a diferencia de su colega Guy Ritchie, podrían ofrecerle algo más que mamporros, persecuciones, adrenalina de saldo y unos cuantos tacos.

-El gran Stan: tontería con leit-motiv carcelario en la que Rob Schneider (Gigoló) riza el rizo y se dirige a sí mismo para deleite, suponemos, de su madre, su abuela y demás parientes con los que no haya dejado de hablarse; los demás podemos prescindir de ir a verla.

-El otro: drama argentino sobre la suplantación de personalidad a partir de un hecho tan fortuito como difícil de digerir (el hombre que viaja con él no se despierta); premisas complicadas suelen resultar en desarrollos inestables y finales dolorosos.

-La mujer del anarquista: ¡sorpresa, otra sobre la Guerra Civil!; qué maravilla…

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Oscar 2009: más de lo mismo


22 Jan
Photo by steepways.

Photo by steepways.

La nominaciones  a los 81 edición de los Oscar, que podéis ver en el post anterior, sorprenderán a muchos, decepcionarán a otros tantos, y seguro que no convencerán a casi nadie. Es difícil de comprender, por ejemplo, que Wall-E no esté nominada a la mejor película, y se tenga que conformar con el Oscar al mejor film de animación (casi seguro) y optar al Oscar al mejor guión original. Tampoco convencen las nominaciones para Robert Downey Jr. (mejor actor de reparto) y Penelope Cruz (mejor actriz de reparto), más que nada porque en las películas por las que están nominados (Tropic Thunder y Vicky Cristina Barcelona) no hacía falta mucho para destacar. Por lo demás, la Academia apuesta por los mismos de siempre: Gus Van Sant, Ron Howard, David Fincher, Sean Penn, Meryl Streep… Y olvida a los de siempre, como Tom Cruise (Valkiria) o Leonardo di Caprio (Revolucionary Road). Este año los Oscar son asi una copia exacta de los Globos de Oro, incluyendo al malogrado Heath Ledger, y no parece que se vaya a salir del guión a la hora de darlos premios.

En breve, os ofreceremos las quinielas de Celuloides en su jugo.

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Nominaciones a los Oscar 2009


22 Jan

Mejor Película

  • El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher)
  • Mi nombre es Harvey Milk (Gus Van Sant)
  • El desafío Frost contra Nixon (Ron Howard)
  • The Reader (Stephen Daldry)
  • Slumdog millionaire (Danny Boyle)

Mejor director

  • Danny Boyle (Slumdog millionaire)
  • David Fincher (El curioso caso de Benjamin Button)
  • Gus Van Sant (Mi nombre es Harvey Milk)
  • Ron Howard (El desafío, Frost contra Nixon)
  • Stephen Daldry (The Reader)

Mejor actor protagonista

  • Sean Penn (Mi nombre es Harvey Milk)
  • Frank Langella (El desafío Frost contra Nixon)
  • Brad Pitt (El curioso caso de Benjamin Button)
  • Richard Jenkins (The visitor)
  • Mickey Rourke (El luchador)

Mejor actriz protagonista

  • Anne Hathaway (La boda de Rachel)
  • Meryl Streep (La duda)
  • Kate Winslet (The Reader)
  • Melissa Leo (Frozen River)
  • Angelina Jolie (El intercambio)

Mejor película extranjera

  • Vals con Bashir (Israel)
  • La clase (Francia)
  • RAF Facción del Ejército Rojo (Alemania)
  • Departures (Japón)
  • Revanche (Austria)

Mejor actor de reparto

  • Heath Ledger (El caballero oscuro)
  • Philip Seymour Hoffman (La duda)
  • Robert Downey Jr. (Tropic Thunder)
  • Josh Brolin (Mi nombre es Harvey Milk)
  • Michael Shannon (Revolutionary Road)

Mejor actriz de reparto

  • Penélope Cruz (Vicky Cristina Barcelona)
  • Viola Davis (La duda)
  • Marisa Tomei (El luchador)
  • Amy Adams (La duda)
  • Taraji P. Henson (El curioso caso de Benjamin Button)

Mejor película de animación

  • Wall-E, Batallón de Limpieza (Andrew Stanton)
  • Kung Fu Panda (Mark Osborne y John Stevenson)
  • Bolt (Chris Williams)

Mejor guión original

  • Frozen river (Courtney Hunt)
  • Happy. Un cuento sobre la felicidad (Mike Leigh)
  • Brujas (Martin McDonagh)
  • Mi nombre es Harvey Milk (Dustin Lance Black)
  • Wall-E (Andrew Stanton y Pete Docter)

Mejor documental

  • The betrayal (Ellen Kuras y Thavisouk Phrasavath)
  • Encounters at the end of the world (Herzog y Kaiser)
  • The garden a black valley (Scott Hamilton Kennedy)
  • Man on wire (James Marsh y Simon Chinn)
  • Trouble the water (Tia Lessin y Carl Deal)

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Estrenos 16 de enero


17 Jan

Qué complicado es arrancar de una forma original el recurrente compendio de estrenos que nos depara (o perpetra) cada fin de semana. Llega el viernes y, con más o menos celeridad, te dispones a dar un par de pinceladas orientativas para que todo aquel ingenuo que caiga en el blog se lleve una ligera idea de lo que ofrece cada película. Unas veces tiras de metáforas más o menos lamentables, otras eres más directo, otras te limitas a soltar bilis para que nadie dude de lo poco que te motiva la remesa de turno…

Sin más dilación, lo que desde ayer campa por esos cines de Dios:

-La clase: pocas veces habremos comenzando esta sección con una película francesa, pero la ocasión lo merece; ¿una cinta basada en un libro a su vez basado en las auténticas y reales vivencias de un profesor de instituto chungo, interpretada por ese mismo profesor/escritor y alumnos de verdad?; ¿dónde hay que apuntarse para ir a verla? (consejo: evitar después la ingesta de Mentes peligrosas con Michelle Pfeiffer yendo de pija sin miedo en high school para delincuentes…)

-Revólver: me gusta Guy Ritchie, me encantaron sus dos primeras películas, Rocknrolla está a punto de caer en mis garras, ardo en deseos de visionar su Sherlock Holmes, no me importa reconocer mi escasa imparcialidad con este señor… pero que nos llegue “esto” con 3 años de retraso y tufillo a Cábala (cortesía de Madonna) me tira para atrás incluso a mí.

-Siete almas: Will Smith, como Tom Cruise sólo que desde un perfil más bajo, no puede ocultar sus enormes ganas de ganar algún día el Oscar; por eso fue Muhamad Ali y por eso, cada vez que puede, se edulcora en la esperanza de que Hollywood reconozca sus esfuerzos por ser algo más que El Príncipe de Bel-Air y un Hombre de Negro (ojo, pienso que sí es algo más, pero le veo crudo el Oscar); quizás lo de echar azúcar a sus pelis no sea mala idea; aquí va de buen samaritano.

-La semilla del mal: dirige David S. Goyer, guionista de Batman Begins; prescindible.

-Guerra de novias: la enésima estupidez sin gracia ni sustancia; muy prescindible.

-El truco del manco: un vistazo (bostezo) a la nueva realidad multicultural y multirracial (bostezo) de la sociedad española, a través de una pareja atípica (bostezo) que incluye a un cantante de hip-hop en la vida real (dos bostezos más un estiramiento).

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Nefasto 2008


14 Jan

A 2008,  seamos justos, debemos atribuirle un mérito: el de haber conseguido hacer mejor a 2007, que tanto había dejado que desear. Sería muy atrevido, y para eso está un blog, decir que la última cosecha ha sido de las peores de la historia; así que digámoslo: lo es. Remakes, producciones insulsas, facilonas, más remakes, peliculillas infumables, batacazos sonados, ah, algún que otro remake… y un par de excepciones. Lamentable. Nefasto. Para echarse a llorar. Está caro el cine, duele pagar 7 euros (más extras), pero es que viendo el panorama, al final el precio de la entrada, o el frío de la calle, o el dolor de riñones en la butaca, o el cráneo del señor de delante… son lo de menos. Y parece mal y hasta feo que lo digamos desde aquí, desde un blog que nos curramos dos locos del cine, pero precisamente porque amamos el séptimo arte, estamos en situación de llamar a las cosas por su nombre, sin parches calientes ni remiendos, sin volver la cara y decir aquello de: “bueno, tan malo no será”. Sí, lo es, y lo peor es que no parece que 2009 (siempre con alguna excepción) vaya a sacarnos las castañas del fuego con su aluvión de películas sobre el nazismo y alguna que otra cosilla suelta.

Y no es que empezara tan mal el año. Expiación revisitaba con clase y tensión la Segunda Guerra Mundial y Los Crímenes de Oxford confirmaban que a Álex de la Iglesia no le falta buen gusto, aunque falle al confiar su película a Elijah Wood. Juno se quedaba lejos de Pequeña Miss Sunshine pero ofrecía un (último) interesante coletazo de cine independiente a mayor gloria de Ellen Page, mientras que los Coen se consagraban y consagraban a Bardem con No es país para viejos. Pero ya empezaban los primeros signos de fatiga: Burton flaqueaba con su Sweeney Todd y Pozos de ambición le ponía en bandeja al señor Daniel Day Lewis una nueva sesión de histrionismo y sobreactuación que, vaya por Dios, le reportaba beneficios en forma de estatuilla.

Pero he aquí que sigue Stallone reciclándose a sí mismo, ahora con John Rambo, y anticipa la avalancha de continuaciones y remakes que está minando a la industria y que tanto daño ha hecho a 2008: Indiana Jones, El increíble Hulk, El príncipe Caspian, Sexo en NY, Expediente X, La momia, Hellboy 2, Mamma mia, High School 3, ¡Saw 5!, Quantum of Solace, Madagascar 2, Ultimátum a la Tierra… ¡Buf! ¿Qué pasa? ¿Es que no hay ideas nuevas, ya está todo escrito y rodado, sólo sabemos readaptar series, financiar secuelas y precuelas, hacer versiones y revisiones? Qué triste.

Como siempre hay un reverso para toda moneda, de las secuelas emergía con fuerza El caballero oscuro, segunda entrega de la segunda saga de Batman, que nos brindaba una actuación brutal, desbordante, mesmérica a cargo del malogrado Heath Ledger; pero (siempre hay un pero) se nos quedaba larga en metraje y pretensiones, por más que Carlos paladeara la tan cacareada introspección psicológica y la profundización en la psique del super-héroe y su reverso, el villano. En el marasmo patético de 2008, una joya. Más pequeña y menos brillante, vehículo de acción sin más, otra de super-héroes: Iron Man, con Robert Downey Jr. en estado de gracia.

Siguió el año arrastrándose a duras penas pese a ocasionales fogonazos: el de Buda explotó por vergüenza; el de El tren de las 3.10 con Crowe y Bale; el de Benicio del Toro encarnando al Che, el de Crowe (bis) y Di Caprio en Red de mentiras… Pero de nuevo el poso de tristeza: confirma su mal momento la comedia con la decepcionante Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen y la muy mejorable Quemar después de leer de los Coen; no cuajan De Niro y Pacino, por fin juntos, en Asesinato justo (aunque insisto en que la crítica se cebó con ellos); Gomorra, personalmente, no me cala y Crepúsculo me produce bostezos de indiferencia.

Llega el año a su recta final y el infalibe Clint Eastwood nos regala El intercambio, que no es Million Dollar Baby pero arroja luz en medio de la oscuridad. Y, sin embargo, no es la mejor película del año. La mejor, y aquí coincido con Carlos, es una cinta de animación: no me refiero a Bolt ni a Madagascar 2, desde luego, sino a Wall-E, esa maravilla que parece hecha con dos o tres mimbres y encierra, como ya hacía Los increíbles, una espectacular reflexión sobre conceptos tan denostados como el amor, la entrega, el valor, la ecología; todo un toque de atención a la perezosa sociedad del siglo XXI, tan abonada a la molicie. Sencillamente espectacular.

Cine español, ¿para qué molestarse? Acabo de leer que Los girasoles ciegos ni siquiera optarán al Oscar a la mejor película extranjera. Pues qué bien. ¿Que Garci se marca un panfleto infumable sobre el 2 de mayo? Qué más da. Lo mejor de nuestro país en 2008 lo firmó un outsider, Nacho Vigalondo. Su título: Los cronocrímenes. Los americanos ya la han comprado. Qué raro.

Esta es la radiografía del enfermo, casi moribundo, año cinematográfico que nos dejó hace dos semanas. Como decía, lo peor de todo es que el doctor Hollywood sigue sin encontrar el remedio y parece dispuesto a seguir inyectando la misma medicina equivocada. Nosotros lo veremos, contaremos… y padeceremos.

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2008 Top 10 (I)


14 Jan

Como ya es tradición, repasamos las mejores películas del año que se nos ha ido, siempre desde la particular visión de los dos humildes editores de este blog. Aquí va mi lista de las películas con las que más he disfrutado en una sala de cine en 2008, dejando constancia de que el bajísimo nivel ha puesto las cosas muy difíciles.

1. Wall-E. Sin ninguna duda, lo mejor de 2008. La entrañable historia de amor de dos robots ha conmovido a medio mundo con la facilidad característica de las obras maestras. Y encima ahorrándose en actores. 

2. Batman, el caballero oscuro. Pese a quien le pese, la nueva entrega del caballero oscuro no es un film al uso de superhéroes, sino una profunda disertación sobre los límites entre la humanidad y la locura, entre la razón y la sinrazón, entre la bondad y la corrupción. Y sin anillos mágicos de por medio.

3. Red de mentiras. Leonardo di Caprio y Russel Crowe se salen en un film hiperrealista con una de las tramas más elaborada y convincente que se han podido ver el pasado año. Y ambientada en Irak.

4. Una familia con clase. Estrenada recientemente, esta comedia destila suficiente cinismo e hipocresía como para no tenerla en cuenta. Además  cuenta con un espléndido reparto, una maravillosa fotografía y una versión de Sex Bomb estilo años 20. Todavía está en cartelera, así que… ¡a qué están esperando!

5. Kung Fu Panda. Si se sorprenden por ver a este película de animación en la mitad de la tabla, es que no han visto esta parodia desternillante sobre el subgénero kungfunesco. Y si aún así les parece que exagero, búsquense el sentido del humor y no sigan leyendo.

6. Cuestión de honor (Pride and Glory). Otro film de reciente estreno y que aún pueden disfrutar en las salas de cine siempre y cuando se echen una buena siesta antes. Sí, porque lo único que lastra a esta brillante historia de una familia de policías enfrentada, con el efectivo  Edward Norton a la cabeza, es su excesiva duración.

7. Hancok. Divertida, irreverente, vibrante, espectacular,original… Una comedia para uso y disfrute de Will Smith, y bien que lo aprovecha.

8. Iron Man. Sí, 2008 es el año de los superhéroes, pero la verdad es que no han tenido mucha oposición. Robert Downey Jr. se lo pasa pipa con su traje de acero, y nosotros con él en una adaptación digna del cómic de la Marvel.

9 y 10: vacantes. Podría poner un western, ya que este año han vuelto a la actualidad, pero no se lo merecen. Podría poner Quemar antes de leer, la única película que me he quedado con ganas de ver en 2008, pero la crítica de Pablo me quita las ganas. Podría poner Tropic Thunder, ya que a todos les parece una obra maestra del absurdo, pero yo la encuentro absurdamente pésima. Lo cierto es que prefiero que pongan en esos puestos las que ustedes quieran, y así no hacerme responsable de separaciones conyugales con algún horrible visionado.

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Extraños Globos


12 Jan

Puestos a analizar el palmarés de estos Globos de Oro, a uno se le hace difícil no alzar las cejas en un gesto de extrañeza ante más de una elección…

Por partes, sorprende cuando menos que Danny Boyle (Trainspotting) resurja de sus cenizas y acapare cuatro premios gracias a una cinta co-dirigida… en la India. Llamativo, como poco. También impresiona que Kate Winslet amase Globo a mejor actriz en las dos categorías de drama, tanto en la principal como en la secundaria. Muy buenas deben de ser sus interpretaciones (aquí no han llegado sus películas) para que la Prensa Extranjera de Hollywood decida agasajarla tan generosamente.

Pero dos elecciones llaman la atención por encima del resto:

-Colin Farrell: ahora en su “fase desinflada” (está delgado, sí), sin previo aviso se ve con un Globo entre las manos gracias a Perdidos en Brujas; quizás, favorecido por la escasa competencia.

-Mickey Rourke: sorpresón brutal; The Wrestler le hace emerger de la nada a la que había regresado salvando el paréntesis de Sin City; todo lo que rodea a este señor es tan surrealista, empezando por su propio aspecto, que no sorprende que durante su discurso de agradecimiento, un miembro de su equipo o colega (no puedo precisarlo porque tenía la tele sin volumen) le dedicara un corte de manga; lo dicho: para mear y no echar gota.

Más sorpresitas: Pe y Bardem se quedan sin Globo pero, como ya quedó dicho (en tiempo real) en este blog, VCB sí merece premio; ¿acaso había una peor película de Woody Allen para galardonar? A servidor le resulta casi una ofensa, un insulto. Como si dijeran: y ya que te ninguneamos normalmente, ahora cogemos y te damos el Globo por el coñazo de panfleto turístico que te has marcado con los dos spaniards; raro, raro, raro.

Del resto, en cambio, todo previsible: Wall-E mejor cinta de animación, John Adams, 30-Rock y Mad Men se reparten los premios de la tele… y Heath Ledger, como también se consignó de madrugada, recibe ese merecido y emocionante premio póstumo que reconoce el papelón que se marcó en El caballero oscuro.

En fin: que si así han sido los Globos, quién sabe qué ocurrirá en los Oscar.

Una reflexión: para variar, muchas de las películas no han llegado aquí todavía.

Y otra: lo bueno de currar de noche es que vives estas cosas en directo, ¡buen aperitivo de cara a los Oscar!

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El colmo: Globo para Vicky Cristina Barcelona


12 Jan

Un servidor no entiende nada… Resulta que a Pe y a Bardem no los premian. De acuerdo. Respetable. Pero he aquí que deciden que la mejor comedia del año ha sido Vicky Cristina Barcelona, una de las peores películas de toda la filmografía de Woody Allen. ¿Cómo tomarse esto? ¿Realmente no ha habido una comedia o musical que fueran, aunque por poco, mejores? Puede que no… y que mis sospechas de que 2008 ha sido una de las peores cosechas de la historia del séptimo arte no eran infundadas.

Celuloides en su jugo

Recetas sencillas para degustar buen cine, sabroso y bajo en calorías.