by Pablo
Una nueva demora (vayan por delante las disculpas) obliga a actualizar lo que han dado de sí dos fines de semana “cartelarios” y casi cuartelarios, porque a algunas películas dan ganas de encerrarlas y no dejar que vean la luz en los próximos cien años… Como eso no está en nuestras manos, pero sí el ponerlas verdes, aquí va una ración de escarnio (de la que alguna se salva, lo veréis en seguida):
-1 y 2 de enero:
-RocknRolla: lo mejor de esta quincena; vuelve Guy Ritchie y lo hace ¿en plena forma?; darle una respuesta afirmativa es lo que estamos deseando quienes nos enamoramos de Lock, stock and two smocking barrels y Snatch; lo que vino después (Madonna incluida) pertenece al pasado y como tal, tratamos de olvidarlo; esta última lo tiene todo para devolvernos el humor gángster y gamberro del mejor Ritchie: una banda de criminales inclasificables, robos, chanchullos, asesinatos, violencia y grandes dosis de mala leche disparados a golpe de diálogo ingenioso; salen Gerald Bulter, el prota de 300, e Idris Elba, menos conocido pero un ídolo para quienes seguimos The Wire (sí, es el malvado Stringer Bell, yo!).
-Cuestión de honor: Colin Farrell y “el otrora futuro nuevo Brando/De Niro” Edward Norton (Eddie, cómo te has ido desinflando…) en una de maderos que podrá funcionar com vehículo de acción, pero no parece que vaya a ir más allá; aún así, uno puede ir a verla al cine y no sentirse avergonzado.
-Una familia con clase: Jessica Biel en una de choques culturales (USA vs GB); sin más, aunque el reparto no sea malo (Kristin Scott Thomas, Colin Firth).
-Repo! The Genetic Opera: una rareza, híbrido de terror y musical; inclasificable…
-City of Ember: otra en la estela de La brújula dorada, con Saoirse Ronan, la niña que deslumbró en Expiación, emprendiendo el decepcionante camino de las cintas de aventuras con y para mocosos, eso sí, repitiendo la fórmula de arroparla con un par de veteranos (aquí, Bill Murray y Tim Robbins); una pena.
-Flame y Citron: dos daneses (como suena) luchando contra los nazis; anticipa la hornada de películas sobre el tema.
-Acné: el duro trago de la adolescencia.
-El canto del loco. La película: sin comentarios.
-9 de enero:
-Mi nombre es Harvey Milk: Gus Van Sant dirige a Sean Penn en un biopic sobre el primer político abiertamente gay en Estados Unidos; el reparto es de escándalo: James Franco, Emile Hirsch, James Brolin, Diego Luna…; la pega, que dirija Gus Van Sant, el señor que se atrevió a profanar Psicosis con un remake, y por encima, un remake lamentable.
-Resistencia: el ubicuo Daniel Craig en otra sobre nazis, judíos y Holocausto; agárrense porque vienen unas cuantas.
-Quarantine: sí, la triste versión USA de REC; qué pena, otra Vanilla Sky de los señores de Hollywood (y le tocará a Los cronocrímenes, al tiempo).
-Bienvenidos al norte: la cinta más taquillera en Francia y Bélgica de toda la historia (!); aquí es “un poquito” más difícil que funcione tan bien.
-Cuando ella me encontró: y Helen Hunt tuvo que dirigirse a sí misma para protagonizar una comedia con la que recordar viejos y mejores tiempos (Mejor… imposible); de paso, le hace un favor al olvidado Matthew Broderick rescatándolo de la estantería del fondo de la tienda, donde lleva criando polvo desde hace bastantes años.
-El hijo de Rambow: multi-producción europea en clave de comedia, sobre el poder del cine en un niño criado en medio de una secta; diferente.