El verano no ha sido precisamente para tirar cohetes, salvo por la brillantísima excepción de Up… pero lo de este fin de semana es sencillamente indescriptible. Hacía mucho tiempo que la remesa no apestaba de tal manera. “Esto” es lo que tienen la desfachatez de arrojarnos:
-Mapa de los sonidos de Tokio: Isabel Coixet, emperatriz del gafapastismo español, se cree Sofía Coppola y nos vende “su” Tokio con la chica japonesa de Babel (Rinko Kikuchi) y el insufrible Sergi López en una historia rocambolesca de una pescadora que mata por encargo que, la verdad, no se cree ni ella.
-Año Uno: una chorrada como un piano a mayor gloria del cansino Jack Black, al que secunda Michael Cera (el sosito de Supersalidos y Juno; el chaval básicamente sólo sabe poner cara de acabar de echarse la siesta) en una mezcolanza imposible de épocas de la Antigüedad, culturas, países… todo ello supuestamente gracioso.
-Expediente 39: Renée Zellweger es otra que cree que va a relanzar su carrera protagonizando una de terror con crío diabólico. Pobrecita…
-Una mamá en apuros: ¿Uma Thurman arrastrándose por las pantallas con otro sub-producto, ahora “cómico”, por segunda semana consecutiva? ¡Dios, que alguien pare esto!
-American Playboy: Ashton Kutcher se parodia a sí mismo yendo de jovencito (no tanto) que engatusa a maduritas; no, no sale Demi Moore, no es un reallity sobre su vida.
-Shorts: Robert Rodríguez sigue jugando a hacer películas para sus cinco hijos (dice que uno de ellos tuvo la idea) y consigue lo que se merece, un castañazo en toda regla; 6 millones en USA el fin de semana de su estreno = este señor se empieza a cavar su propia tumba. Que siga así, encadenando fracasos (antes, Planet Terror).







