Polanski, detenido

No es el tipo de noticia que nos gusta dar. No fue agradable consignar el fallecimiento de Patrick Swayze. Tampoco lo fue, y más aún por sus extrañas circunstancias, el de David Carradine. Caso parecido, el de Heath Ledger, cuya muerte seguirá rodeada de una aureola de misterio. Desde que hacemos este blog, también nos han dejado, por causas naturales, Paul Newman, Charlton Heston, Sidney Pollack, Fernando Fernán Gómez y Maurice Jarre. Y ahora, aunque sea noticia, uno duda a la hora de darle a la tecla para dar fe de que el director Roman Polanski ha sido detenido en Suiza.
No vamos a entrar en demasiados detalles. La historia es de sobras conocida. Hallado culpable de violar a una menor, Polanski se largó de Estados Unidos y no ha vuelto ni para recoger el merecido Oscar a El pianista. Ahora le han echado el guante en Suiza. Falta conocer los términos en los que se ha producido esta detención; la gran pregunta sería: ¿por qué ahora y no todos estos años, 30, que ha estado viviendo en Europa, fundamentalmente en Francia? ¿Por el régimen legal suizo?
La respuesta parece lo de menos. Polanski podría terminar sus años en la cárcel y no volver a rodar otra película. Otra incógnita que también habría que despejar. ¿Debería cumplir íntegra la condena? Insisto, no es algo que nos corresponda responder. Siendo esto un blog de cine, no entraremos en el terreno ético ni legal (si es culpable, que vaya a la cárcel) y nos ceñiremos al artístico. Y aquí, Polanski ha sido uno de los buenos. Al margen de El pianista, ahí están Chinatown, El baile de los vampiros y La semilla del diablo, entre otras.
Lo dicho, una noticia de las que no nos gusta dar.
