Archive for October, 2009

Estrenos 30 de octubre


30 Oct

Es difícil recordar un fin de semana tan, tan, tan sumamente pobre en lo que a estrenos se refiere. Soltar cosas de tal calibre es arrojar piedras sobre nuestro propio tejado. Lo sabemos. Pero es nuestro deber, en no menor medida que informar, el denunciar el lamentable estado en el que se haya sumido el séptimo ¿arte? Ojito a lo que viene que es para agarrarlo con pinzas y arrojarlo al mar:

-Mi vecino Totoro: Cómo andará el patio para que proyecten esta cinta de ¡1988! del maestro de la animación nipona Hayao Miyazaki, el hombre detrás de títulos como La princesa Mononoke, Porco Rosso y, por encima de todas, la maravillosa El viaje de Chihiro. 21 años después de su lanzamiento… Mi vecino Totoro es nuestro estreno favorito. Vivir para ver.

-Sin nombre: Cinta mejicana que consiguió dos premios en el Festival de Sundance y que viene precedida por excelentes críticas. Duro retrato de lo perra que llega a ser la vida en el Tercer Mundo, a través de las vivencias de una chica hondureña y un chaval mejicano. Una opción para los que gustan de lo alternativo.

-Adam: Comedia romántica en cuyo reparto sólo nos suena Rose Byrne, de la que esperábamos mejores logros visto su buen hacer en Troya (Briseida, el rollito de Aquiles).

-Dance Movie: Turno para las pelis de bailes en el sub-sub-género de la parodia. Altamente prescindible.

-El Destino Final 3D: Bajo la coartada de las tres dimensiones, nos llega la cuarta entrega de una saga que, honestamente, un servidor jamás creyó que daría para tanto. Siendo la primera interesante, como mucho, y siempre teniendo en cuenta sus numerosas limitaciones, asombra comprobar que siguen exprimiendo el limón. Aterriza en pleno Halloween: tendrá su cierto éxito.

-Home, ¿dulce hogar?: Producción franco-suizo-belga en la que tenemos a Isabelle Huppert como cara conocida. Previsión: batacazo.

-Morralla española: Trash, Petit Indi, Castillos de cartón.

"Me preocupa más el público que la gente de mi gremio"


28 Oct

El director Fran Casanova.

Actor, guionista, director, camarógrafo, doble de Leonardo Sbaraglia… el polifacético Fran Casanova es uno de los creadores más conocidos y seguidos de la Red. Su pasión por el cine y su sueño por triunfar como director le han llevado a realizar sus propios cortos casi de manera autodidacta y a trasmitir el fenómeno fan film por medios de comunicación de toda España. RNE, Canal+, Telemadrid, El País, Fotogramas y un largo etcétera le han entrevistado sobre este subgénero, nacido en Internet, en el que los fans reinterpretan a sus personajes favoritos del celuloide. Su último fan film, Indiana Jones y la Búsqueda del Ídolo Perdido, acaba de ganar el primer premio en el Tri-City Independent / Fan Film Festival  celebrado en Richland (EEUU). Los autores de este blog conocimos a Casanova hace cinco años, cuando trabajábamos para el periódico universitario El Rotativo. En una entrevista en un McDonalds de la capital Casanova se mostró tan entusiasmado por sus películas como hoy en día. Años más tarde le entrevisté para el programa La luna, de la Cadena COPE. Y como no hay dos sin tres, volvemos a hablar con Fran Casanova para preguntarle por sus proyectos más inmediatos.

Pregunta: Antes de nada, enhorabuena por el premio, ¿qué supone para ti este nuevo reconocimiento?

Respuesta: Es un premio bastante importante, el festival es bastante conocido. Había veinte cortos seleccionados que eran bastante buenos. Es una referencia, ya que un corto basado en una película no puede recibir ninguna compensación económica por el tema del copyright.  Pero fueron ellos los que se pudieron en contacto conmigo a raíz del estreno de mi corto en la Comic-Con de Nueva York.  La verdad es que el movimiento fan ha quedado muy satisfecho  con el resultado.  Yo siempre he tenido la suerte de conectar con el público y lograr que pasen un buen rato.

P: ¿Lo consideras el mejor de tus cuatro fan films sobre Indiana Jones?

R: Sin duda. Es el más completo, sobre todo en el aspecto de producción: hay más localizaciones, hay más atrezzo… Pero la forma sigue siendo exactamente la misma que cuando en el año 99 hice el primer corto (Indiana Jones y el tesoro oculto): rodar con el mismo grupo de amigos de siempre.

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Fran Casanova y su Indiana Jones: Rafa Rodríguez.

P: ¿Cómo empezaste en el mundo de los fan film?

R: Pues rodando ese corto (Indiana Jones y el tesoro oculto). Yo no había estudiado ni leído nada, sólo había visto mucho cine. Soy un gran admirador de Steven Spielberg , me encanta el género de aventuras y creo que Indiana Jones en una figura iconográfica en el género. Quería hacer un homenaje personal a su gran trabajo. Cuando yo lo lancé, fue el primer corto de Indy en Internet. Recuerdo que también estaba Troops, un corto de Star Wars sobre las tropas de asalto con un humor negro tipo Cops. Y a raíz de ese corto el género fan film fue creciendo y hoy en día tienes fan films de todo y muy currados.

P: ¿Te da miedo que los fan films te acaben encasillando?

R: La verdad que no. En todo caso, me han dado bastante a conocer. Siempre he intentado que sean cortos bastante fieles a las películas, no he hecho cosas paródicas. He hecho nuevas aventuras de Indiana Jones. Y la gente ha captado el espíritu de las películas clásicas en los cortos y tienen bastante respeto con el resultado.

P: ¿Qué percepción tienen de ti y de tu trabajo el resto de directores de cortos en España? ¿Ven los fan films como una excentricidad?

R: A mí me preocupa más el público que la gente de mi gremio. Es el público el que va a pagar mis películas y el que las va a disfrutar. Yo intento alejarme del tema este del artista. Creo que el arte es muy amplio y da cabida a todos. Lo que es importante son las cosas bien hechas, da igual que sea una película intimista de autor que una de ciencia ficción.

P: ¿Sientes que haces un cine alejado de los estándares del cine español?

R: La verdad es que me siento un poco en el país equivocado. Mucha gente me lo ha dicho. Pero está bien intentar que aquí se hagan otras cosas. A veces me siento un poco luchando contracorriente, pero recibes la energía de la gente y tiras para delante.

P: Además de Indy, te has atrevido con Star Wars (Jedi: Forjando su destino) y El Señor de los Anillos (La pesadilla de Frodo). ¿Qué otros universos cinéfilos te gustaría tocar en el futuro?

Fran Casanova posa en el Retiro de Madrid.

R: Hice éstas porque soy un gran fan de las películas. Me gustaría acabar dirigiendo u na película de Batman, Spiderman o Flash. He coleccionado sus cómics desde pequeñito.

P: ¿Alguna vez Lucas Arts ha contactado contigo a raíz de tus cortos?

R: Ellos tienen constancia de mi trabajo, y lo sé por medio de su abogado.

P: Hablemos de tus trabajos más personales. En el corto Merry Christmas la protagonista es la conocida Pilar Rubio. ¿Cómo surgió su colaboración?

R: Fue porque Pedro Martín, el otro actor del corto y amigo mío de toda la vida, trabajó con ella en un spot para una marca de gasolinas en Italia.  Cuando yo hice el guión, él me comentó lo de Pilar. Yo le mandé mis anteriores trabajos y el guión, y ella aceptó encantada. Se portó genial, es muy sencilla y muy currante. Y eso que se rodó en Navidades y hacía muchísimo frío. Fueron cuatro noches de rodaje.

P: Además, rodaste en blanco y negro…

R: El corto es mi homenaje a las películas de suspense de los 50. Por eso es en blanco y negro, y por eso ella tiene ese look en el vestuario y en el maquillaje.

P: También has hecho tus pinitos en el mundo del videoclip para el grupo Delco. El videoclip, para la canción Sara, recuerda un poco a la serie Perdidos

R: Sí, la gente lo dice. Cuando hice el videoclip la serie estaba comenzando. Soy muy fan de la serie, pero la verdad es que no la tome como referencia. Fue el bajista el que me propuso hacer el videoclip, dejándome libertad absoluta. La canción me inspiró la idea de esta persona que naufraga en una isla e intenta salir para adelante dejando atrás su pasado para buscar una nueva vida.

P: Tú último proyecto es Campo de batalla, el primer corto en el que has conseguido el apoyo de una productora (Carisma Films). ¿Cómo conseguiste la financiación?

R: La fórmula que he usado siempre, que es la de yo me lo guiso todo, no podía hacerla con Campo de batalla porque es un producto mucho más delicado y quería un acabado lo más profesional posible. Y para esto necesitaba un equipo y dinero. Entonces decidí presentar el guión en la escuela de cine donde había estudiado, Séptima Ars. Les propuse que fueran la productora del corto y que alumnos y profesores formaran el equipo técnico. Y ahí empezó todo. Luego se unió Carisma Films.

P: ¿Qué nos puedes adelantar de Campo de batalla?

R: El corto ya está montado y creo que va a funcionar bastante bien en festivales. He intentado que fuera mucho más personal que mis anteriores trabajos. He ahondado más en el guión. Pero no quiero contar nada porque hay que ver el corto sabiendo lo menos posible de qué va. Sólo decir que el protagonista es un soldado republicano que está atacando una trinchera nacional, y en esta trinchera se percata de que hay un niño. Mi intención es que el espectador se sienta parte de ese grupito de soldados que aparece al principio. La acción se ve siempre desde dentro de ese grupo, no desde fuera. Es un corto con muchísima carga dramática.

P: ¿Qué esperas de Campo de batalla?

R: Yo espero que sea un punto de inflexión en mi carrera. Imagina pasar del corto de Indy, que éramos cuatro personas, a más de 50 en el equipo técnico de Campo de batalla. El corto es muy completo y espero que a quien lo vea le haga pensar y le deje cosas por dentro.

P: Por último, ¿para cuándo un largo?

R: Tengo unas posibles productoras interesados en un guión en el que trabajamos Pedro Martín y yo.  Es una película de miedo, ahora que el terror está bastante de moda. Es una historia con la que estoy muy contento y que tiene un enfoque muy original.

Primera imagen del nuevo Equipo A


26 Oct

Hoy, el mundo del cine se levanta revolucionado. Los medios hacen correr ríos de tinta con la noticia, la hipertensión de los blogeros tiene en jaque a los hospitales, los foros echan humo, twitter se colapsa… ¿Acaso ha rectificado el Ministerio de Cultura la calificación de película pornográfica dada a Saw VI? Ya le gustaría a Disney (Porno y Disney… uf, que dos frases más confusas). ¿Habran cerrado el grifo de las subvenciones a las películas españolas para apostar por una competencia de mayor calidad? Tampoco, ya que el paro subiría tanto que el Gobierno se vería obligado a contratarlos para hacer series en La2. ¿Clint Easwood vuelve a España para hacer westerns? ¿Han hecho urbanizable parte del labio inferior de Angelina Jolie? ¿George Lucas anuncia un crossover entre Indiana Jones y Star Wars? Nada de todo eso… ¿Qué ha sucedido hoy, pues, para que haya tanto revuelo? La respuesta en la imagen que publicamos a continuación.

equipoa

En 1972 cuatro de los mejores hombres del ejercito norteamericano que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito que no habian cometido. No tardaron en fugarse de la prision en la que se encontraban recluidos para realizar 99 episodios de una serie de televisión de fama mundial. Hoy, 22 años después, todavia buscados por el gobierno sobreviven como soldados de fortuna. Si usted no tiene nada que hacer en el verano de 2010 y los encuentra, quizas pueda contratarlos por 10 eurazos más palomitas.

Ellos son… EL (nuevo) EQUIPO A.

Pues eso, que vuelve el Equipo A en una película producida por Ridley y Tony Scott y dirigida por Joe Carnahan(Ases Calientes) y de la que ya tenemos esta primera fotografía. El nuevo coronel John Annibal Smith es Liam Neeson, que en la fotografía parece calcado a George Peppard. Esperemos que no sea sólo por el photoshop. Bradley Cooper es el teniente Templeton, más conocido en España como Fénix, Quinton Rampage Jackson dará vida a MA Baracus (¿por qué no Mr. T? Si está igual…) y Sharlton Copley al capitán Murdock. La productora aún no ha confirmado si morirá o no algún malo en la película.

Me sigo quedando con los originales.

Ágora


26 Oct

agora

Se toma tanto tiempo Alejandro Amenábar entre película y película que no cabe sino esperar que el resultado final resulte, si no brillamente, al menos altamente trabajado. No se puede reprochar falta de tesón en Ágora por lograr un producto impecable. La brillantez, en cambio, como no surge del sudor de la frente, como no es palpable sino intangible, es más difícil de rastrear en esta aproximación a la Alejandría del siglo IV después de Cristo.

Período convulso, el marco es inmejorable para que Amenábar lo utilice como crisol de sus tribulaciones religiosas. Reconoce el cineasta haber realizado el trayecto católico-ateo-agnóstico. Tres estadios como son tres los credos se cruzan, a menudo con violencia, en su película: los paganos, los cristianos y los judíos. He aquí la veta político-histórica. Al tiempo, otra, la que enhebra la protagonista, Hipatia: la astronomía, la ciencia que le dio un reconocimiento tan difuminado con el paso del tiempo como el esplendor de la arrasada Biblioteca alejandrina. Hipatia es una rareza por los cuatro costados: profesora y consejera del prefecto en una machocracia; la clásica “mujer fuerte” que no se arruga bajo ninguna circunstancia; y, por encima, alguien que no se posiciona cuando todos, ya sea por medrar o salvar el pellejo, abrazan la confesión más oportuna. Como Hipatia, Rachel Weisz demuestra su talla como actriz. Básicamente debe manejar dos registros: apasionarse, cuando descubre algo, y sufrir. Ambas suertes las maneja de forma sobresaliente.

El problema de Ágora, el problema de Amenábar, es que no se decanta. No despacha una película estrictamente de época, como tampoco se obsesiona con lo astronómico. Picotea entre las disputas teológicas, que derivan en políticas, y los avances científicos, saltando de las unas a los otros según le conviene a él… quizás por encima de lo que le conviene a la película. Como fresco histórico no defrauda pero tampoco impacta. El caudal astronómico llega a hacerse pesado en algún momento, cuando se teme por la posibilidad de un empacho de órbitas, rotaciones y teorías. No está tanto al servicio de la historia como del retrato de Hipatia. Aunque quizás, al espectador, le bastara una pincelada aquí y más brochazos en lo meramente mundano.

O tal vez no. Tal vez ese tiempo que se toma Amenábar tiene que deparar, irremediablemente, un producto de digestión lenta, con un punto de dificultad. Desde luego, no se entrega a la pirotecnia de Troya o Alejandro. Tampoco lo que sirve es de factura épica. Quizás el problema resida en centrarse en una señora que vivió en una época apasionante, sí, por turbulenta, pero no olvidemos que se dedicaba a la astronomía, con las limitaciones que esto conlleva.

Claro: en todo lo demás, en el avance a lo bruto del cristianismo, hay mucha más tela que cortar; Amenábar se toma su tiempo y nadie podrá reprocharle ligereza. Pero falta un punto de, por llamarlo de alguna manera, mala leche. Todos, hasta los malos, se conducen con bastante contención. Por eso el resultado es tan pulcro. Amenábar no quiere tachones ni renglones torcidos. Hasta aleja la cámara en las escenas de batalla, eludiendo en lo posible la sangre. He aquí por qué se agradece hasta tal punto la presencia de un personaje como el de Amonio, estupendamente interpretado por Ashraf Barhom: arquetipo de lo más chungo del cristianismo de entonces, él sí es sucio, oscuro e inquietante. Los demás, empezando por el guatemalteco Óscar Isaac, que aquí encarna a Orestes y será el principe Juan en el Robin Hood de Ridley Scott, son un poco demasiado perfecto; demasiado guapos, demasiado peinados, demasiado bien vestidos. En menos palabras: poco creíbles.

El esmerado Amenábar consigue una buena película. La recreación histórica es de alabar. La partitura de Marianelli convence. Tiene el notable asegurado. El final eleva la nota del siete al ocho (hay emoción, le da dignidad al personaje de Hipatia). Pero no llega al nueve que sí merecía Los Otros. Le falta ese intangible, el de la brillantez, el que no garantizan 50 millones de euros.

Estrenos 23 de octubre


25 Oct

Mal asunto cuando la polémica calificación de una película -y su posterior cancelación- es lo más destacado del fin de semana. Pero así es el tiempo que nos ha tocado vivir:

-El imaginario del doctor Parnassus: Terry Gilliam, ex Monty Python, es un tipo que parece empeñado en conseguir que, bajo ningún concepto, se le cuelgue la etiqueta de convencional. Puede estar tranquilo, porque esto no ocurrirá jamás. Lo demostró con creces en Time Bandits, Brazil y 12 monos, por citar tres ejemplos. Ahora prepara lo impreparable, su versión de Don Quijote, que va camino de convertirse en otro fiasco. Pero de momento estrena esta cinta que pasará a la historia por ser la última del malogrado Heath Ledger. De hecho, el hombre que mejor ha encarnado al Joker falleció antes de que concluyera el rodaje, y amigos tan ilustres como Johnny Depp, Colin Farrelll y Jude Law echaron una mano. Lo dicho: rarita y con el aliciente de ver a Ledger por última vez.

-Millenium 2: Adaptación de la segunda entrega de la trilogía del sueco Stieg Larsson, sobre el periodista Michael Blomqvist y la hacker Lisbeth Salander. Llega en un momento en que ya ha pasado la fiebre Millenium, con el tercer volumen hace tiempo publicado y con los devoradores de best-sellers en busca de nuevos horizontes. Como mero producto fílmico, tampoco aporta gran cosa, a no ser que se desmarque de su antecesor, un thriller correcto que habría perdido fuelle sin el amparo de su espejo literario. Probablemente esta Millenium 2 sea pasto exclusivamente de los más fans de la saga.

-500 días juntos: Comedia romántica a mayor gloria de Joseph Gordon-Levitt, el crío de Cosas de marcianos, al que vimos comportarse adecuadamente en la interesante Brick; y de Zooey Deschanel, correcta en su breve papel en Casi famosos y desastrosa en El incidente. En Estados Unidos tuvo una buena taquilla.

-Toy Story 3D: Pues eso, con la excusa de las 3 dimensiones, vuelven a pasar la primera entrega de la joya de Pixar. Aquí, al revés: malos datos en Estados Unidos.

-Edén al Oeste: Dramón de esos que le gustan al griego Costa-Gavras. Durillo de digerir.

-Bloque de españoladas: After, Bullying, Shevernatze.

Y después está el caso Saw VI, que como ya es bien sabido, recibió una calificación X por violenta -primera vez en la historia- ; su estreno se ha cancelado mientras la distribuidora, Buena Vista, recurre la decisión. Lamentable.

The expendables y algunos trailers más


22 Oct

Os presentamos un avance de las películas que, sin lugar a dudas, darán que hablar en los próximos meses, comenzando por la esperadísima vuelta de tuerca de Stallone en el cine de acción: The Expendables.

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Otra película que hace correr ríos de tinta es la nueva nueva adaptación del detective más famoso de la historia, Sherlock Holmes. Guy Ritchie se la juega. Estreno: enero de 2010.

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Una película que pronto llegará a nuestras salas es 2012, del catastrofista Roland Emmerich (Independence Day). Como siempre, todo quedará hecho un asquito, esta vez a causa de una profecía maya. Tendrá su público. Estreno: noviembre de 2009.

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Tres películas de géneros totalmente distintos. ¿Cuál tenéis más ganas de ver?

Saw VI es una peli X


22 Oct

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Saw VI, ¿una cinta X? Sí. Al menos, para el Ministerio de Cultura, que le ha endosado la misma calificación que a una película pornográfica.

La noticia está corriendo como la pólvora. Todos los medios se han hecho eco por lo inusitado. Es la primera vez que en España se le aplica ese rango a una cinta por su violencia. Saw VI tiene el dudoso honor. Ahora mismo, no puede estrenarse en las 300 salas convencionales en las que tenía reservado un hueco.

Se había avisado de que era fuerte, más que las cinco entregas precedentes. Era de sospechar que, por lo trillado y sobado del argumento, resultara una castaña con casquería por todo reclamo. Pera esa X, cual peli porno, ha cogido a todo el mundo por sorpresa. Es para mear y no echar gota lo de este Ministerio. Entre Leyes de Cine, discriminación positiva a favor de las mujeres y lucha contra las descargas ilegales aún tienen tiempo de ponerse mojigatos y enviar a Saw VI al cajón de las cintas guarras.

Insólito, tremendo… Que cada cual escoja el calificativo que más le guste.

Estrenos 17 de octubre


16 Oct

El carro de la taquilla no lo tira esta vez un estreno potente. El fin de semana se presenta árido, parco en alicientes. Aún así, y sin que sirva de precedente, trataremos de ponerle buena cara al mal tiempo:

-Infectados: Siempre es motivo de satisfacción que un director español haga las Américas; en este caso sería doble, porque son dos hermanos, los Pastor, Álex y David, los que firman esta cinta de terror; lástima para ellos el no haber conseguido mejores intérpretes que Piper Perabo (El bar Coyote) y Chris Pine (Star Trek).

-La huérfana: Otro que salta el charco, Jaume Collet-Serra, con una historia sobre un matrimonio que no tarda en arrepentirse de haber adoptado a una cría que desencadena escalofriantes acontecimientos.

-La cruda realidad: El amigo Gerard Butler cambia de registro por aquello de no encasillarse; quizás no sea la mejor idea pasar de 300 a este vehículo romántico facilón en el que da la réplica a Katherine Heigl, conocida por su papel en Anatomía de Grey; trilladísimo el recurso de la guerra de sexos.

-New York, I love you: Homenaje coral a la Gran Manzana, en la misma línea del que hace unos años homenajeó a París; muy prescindible.

-Españoladas: Yo, también; La escarcha; Checkpoint Rock.

Celuloides cumple dos años de vida


15 Oct

Tal día como hoy, hace dos años, nacía este blog, Celuloides en su jugo. Esta era nuestra carta de presentación. Al frente del tinglado, Carlos Zamarriego y Pablo Pazos.

Una tarjeta de visita llena de buenas intenciones… quizás excesivas, como todas las buenas intenciones. Lo que nunca ha faltado, en todo caso, es el espíritu que siempre nos ha guiado: el de compartir nuestra pasión por el cine y la ficción televisiva sin tratar de sentar cátedra, haciendo una humilde aportación a través de las películas, series, directores y actores que nos han dejado huella desde que las pantallas, la grande y la pequeña, entraron en nuestras vidas.

Hoy echamos la vista atrás y podemos sentirnos orgullosos de haber recibido casi 160.000 visitas, que se han interesado por los más de 370 post que hemos publicado. Hemos intentado, por una parte, poner nuestro granito de arena en lo más inmediato: ofreciendo una breve síntesis los viernes (sábados a más tardar) de los estrenos del fin de semana, completadas en ocasiones por Críticas de las películas en cuestión. Más de medio centenar de cintas han sido objetos de análisis que han ido de lo benévolo a lo demoledor, según el caso. Incluso, hemos llegado al extremo de publicar nuestras opiniones contrapuestas. Del mismo modo, nos hemos hecho eco de las noticias más relevantes a medida que se iban produciendo: desde la entrega de los grandes premios (Oscar, Globos de Oro) a fallecimientos o novedades en los rodajes.

Pero nunca hemos querido obsesionarnos con la inmediatez. Para eso están los grandes medios, digitales e impresos. El verdadero corazón de Celuloides en su jugo está en sus secciones.

A Celuloide Bizarro han ido a parar cintas tan variopintas como Basket Music y Terror en el abismo.

Nuestro rincón nostálgico, el de los Clásicos, abarca desde 1921 a 1964; desde El chico a Teléfono Rojo.

Fast Food ha ofrecido abrigo a productos con aroma a palomitas: véase El halcón y la presaConan el bárbaro.

Y la Televisión. La caja tonta nunca ha sido tan inteligente como en el siglo XXI, en el que conviven productos serios como The Wire, adrenalínicos como 24, comedias de la calidad de Entourage y otros destinados al mero entretenimiento, como Smallville; eso, sin olvidarnos de series míticas de la talla de Expediente X.

De más reciente creación, Delicatessen ha ido evolucionando, desde su concepción inicial de reducto de películas para paladares exquisitos, como 8 1/2, a un cajón de sastre donde uno puede encontrarse desde obras poco conocidas, tipo El árbol de los zuecos, a otras que un fan adora y un no fan defenestra, como El mariachi.

Y la última incorporación, Entrevistas en su jugo, donde conviven el spaghetti-western y el porno, haciendo hueco a las nuevas formas de difusión.

Dos años ya. Dos años con altibajos, momentos de mayor efervescencia, otros de cierto parón, pero sin faltar periódicamente a nuestra cita con vosotros. Gracias a los que nos habéis leído, y especialmente a los que habéis compartido vuestra opinión vía comentarios. Y gracias a los fans en Facebook. Seguiremos trabajando, y al mismo tiempo disfrutando, para que el 15 de octubre de 2010 podamos seguir compartiendo con vosotros nuestro amor por el cine y la televisión.

Un saludo del equipo de Celuloides en su jugo.

Distrito 9


11 Oct

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Distrito 9 (District 9, 2009) es la ópera prima del sudafricano Neill Blomkamp. Orson Welles tampoco había dirigido nada hasta que rodó Ciudadano Kane, considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. Claro que Wells fue Wells. Comparar a cualquiera con un genio de su talla resultaría tan peligroso como injusto. Pongamos otro ejemplo: Richard Kelly. Kelly era un mocoso de 26 años cuando se estrenó la estupenda Donnie Darko. Después se la pegó con Southland Tales y The Box podría ser su ave fénix… pero esa es otra historia.

Como Kelly, Blomkamp es una especie de niño prodigio. Un tío tan bueno que Peter Jackson quería encargarle la adaptación del exitoso videojuego Halo. El proyecto se truncó, pero no así la confianza del director de El Señor de los Anillos en este treintañero de Johannesburgo. “Coge estos 50 millones de dólares y rueda lo que quieras”, vino a decirle. Y lo que quieras resultó ser una metáfora del Apartheid con alienígenas. Así, como suena, con un par de bemoles. Una denuncia de la irracionalidad y bajeza del ser humano enfrentado a lo diferente. El distrito que da nombre al título, el número 9, es donde viven confinados los extraterrestres, llegados un buen día en una nave que permanece suspendida, inmóvil, en el cielo. El gobierno planea trasladarlos a un campo de concentración para aplacar el enfado de los habitantes de la capital sudafricana. Lo hace, eso sí, bajo la excusa de buscarles un mejor alojamiento y mediante una subcontrata. La tarea recae en una empresa que, bajo su marketiniana pátina de inocencia, esconde el único afán de encontrar la manera de utilizar la tecnología armamentística alienígena, vetada a los humanos por una mera razón fisiológica.

Es en este punto donde entra el personaje protagonista, anti-héroe por antonomasia, de improbable nombre Wikus Van De Merwe, sólo mejorable por el del actor que le da vida, Sharlto Copley. Un chupatintas, un ratón de oficina, con su lista de chabolas en mano que va llamando puerta a puerta con una sonrisa falsa bajo su ridículo bigote, esforzándose por salvar las apariencias mientras los helicópteros de la compañía sobrevuelan el distrito, preparados para abrir fuego contra el primer bicho (así llaman despectivamente a los alienígenas) que ofrezca resistencia.

Blomkamp demuestra su genio y las razones de la ciega fe de Jackson en el magnífico arranque, donde se sirve de las técnicas del falso documental para enhebrar imágenes y testimonios que nos ponen sobre aviso de la caída en desgracia de Van De Merwe. Infectado por una sustancia extraterrestre, su paulatino cambio orgánico marca una suerte de punto y aparte en la cinta, que adopta entonces un formato más de “falso culpable a la carrera”. La historia se vuelve más física, más adrenalínica, prima la acción sobre el afán por relatar, pero las bases son ya lo suficientemente firmes como para justificar la aligeración de la trama. Aunque resulta díficil mantener elevado en todo momento el nivel de interés, Blomkamp, perdido eso sí el factor sorpresa, tira aquí de un oficio que no se le presupone, pero aún así atesora. Ya no cautiva pero sigue deslumbrando su buen hacer, por más que el resultado se modere hasta incurrir en cierta convencionalidad. Van De Merwe ya no sólo huye, sino que, abiertos los ojos, aunque por insospechadas circunstancias, ha cambiado de bando y arriesga su vida por la suerte de los que, hasta entonces, eran sus enemigos.

Distrito 9, siendo de por sí una buena película, deja un poso que va más allá. El de depositar un elevado nivel de confianza en la futura trayectoria de Blomkamp. Comprobado, y con creces, que sabe hacer cine (y soberbiamente), apreciado un buen gusto que para sí muchos veteranos querrían, toca cruzar los dedos y desear que, a diferencia de Kelly, sepa elegir bien su camino. Tiene a Jackson como padrino, y esto suena a buen aval. Pero habrá que seguirle los pasos con mucha atención. No vaya a ser que se quede todo en una vana esperanza.

Celuloides en su jugo

Recetas sencillas para degustar buen cine, sabroso y bajo en calorías.