Avatar

by Carlos

Y la última crítica del año va a tener el honor en recaer en Avatar, el esperadísimo regreso de James “Titanic” Cameron y destinada, dicen, a consolidar definitivamente el sistema en tres dimensiones Cine RealD. Reventando las taquillas de medio mundo, todo sea de paso.

Avatar es una historia  de ciencia-ficción con tintes ecologistas sobre la colonización del planeta ficticio Pandora por parte del ser humano. Con el proposito de hacerse con su riqueza mineral, una empresa privada dirigida por una caricatura de ejecutivo agresivo, Selfridge (Giovanni Ribisi), prepara dos líneas paralelas para convencer a los nativos del lugar (los Na’vi) de que desalojen la zona: una militar, impulsada por el coronel Quaritch (Stephen Lang), y otra diplomática, a través del programa Avatar de la Dra. Grace Augustine (Sigourney Weaver). Dicho programa permite a los humanos entrar y controlar cuerpos artificiales realizados a imagen y semejanza de los nativos, los avatares.

Y en este meollo entra Jake Sally (Sam Worthington), un ex-marine parapléjico que ve en estos avatares una nueva oportunidad para andar, por lo que actuará como espía a las órdenes de Quaritch. Pero el contacto con la especial naturaleza de Pandora, con los Na’vi y, sobre todo, con Neytiri (Zoë Saldaña), le abrirá los ojos para siempre…

Empecemos por lo obvio. Tecnológicamente, Avatar es insuperable. Cameron ha combinado las técnicas más avanzadas para realizar una película que camina entre la imagen real y la animación para finalmente acabar en una amalgama en la que es difícil diferenciar lo uno de lo otro. Es una película visualmente muy potente, sobre todo proyectada en 3-D. A pesar de que el cine en 3-D no es nada nuevo (posiblemente el precedente más famoso sea Los Asesinatos del Museo de Cera de André De Toth, estrenada en 1953, y el sistema IMAX lleva funcionando desde los años 70), en este relanzamiento gracias a la implantación de la tecnología Cine RealID (a 144 imágenes por segundo, 72 por cada ojo), Avatar marca la diferencia ya que no es exclavo del sistema, sino que lo usa en beneficio de la historia. Hasta ahora, en las películas 3-D era típico encontrarnos cada dos por tres con planos frontales y escorzos imposibles (que luego en 2-D quedaban bastante ridículos, la verdad), como si el director tuviese la maléfica intención de aplastar a todos sus espectadores. Cameron no abusa de los efectos más evidentes y aprovecha para crear un mundo que parece latir en cada fotograma.

La técnica de animación motion capture (captura de movimiento), explorada ya por otros directores como Robert Zemeckis, resulta fundamental para acercarnos, comprender e identificarnos con los Na’vi. No es que sea indispensable, también nos hemos identificado con E.T. y era de latex, pero un mundo tecnológicamente tan bien hecho como este hubiera sido desperdiciado con imagenes generadas directamente del ordenador. Era necesario captar los gestos, las expresiones, los movimientos de actores reales para hacer verosimil todo el conjunto.

Pero Avatar es más que tecnología. Es un buen guión, del propio Cameron, con el propósito evidente de concienciar. A pesar de ambiente futurista, la historia de los EE.UU está muy presente en el film y es vista de forma muy crítica, desde el genocidio a los indios a los intereses petroleros en Irak. Tan crítica que, para ello, Cameron presenta a sus personajes de forma algo maniquea: el empresario sin escrupulos, el militar genocida, la científica ecologista, los nativos buenos, etc. Sólo en Jake  Sally hay algo de ambiguedad, aunque dura poco.

Y acción, mucha acción, que estamos hablando del director de Aliens el regreso, The Terminator y Mentiras Arriesgadas, concentrada en un apasionante final que no dejará a nadie instisfecho. Aunque sí un poco indiferentes. Porque Avatar es una buena película que abre un camino, pero no una obra maestra. Y es que lo da todo muy masticado, y a veces hay que dejar que el espectador saque sus propias conclusiones.

Lo más visto en 2009 (y II)

by Pablo

Lo hicimos cuando el año llegó a su ecuador, y repetimos ahora que termina 2009. Somos los primeros en reconocer que esto de la recaudación en la taquilla sólo puede interesar a dos clases de personas: a los que viven del negocio del cine, con los productores a la cabeza, y a los estadounidenses, de los que es archisabido su gusto por los ránkings, listas y baremos. Dejándonos llevar, y por completar lo iniciado, he aquí la relacion de las cintas que, a 31 de diciembre, más dinero han amasado en su paso por las salas (para nada directamente proporcional a su calidad artística); y aquí, el enlace de rigor a IMDB:

1- Harry Potter 6: Como era de esperar, no se cumplió mi pronóstico, que no dejaba de ser arriesgado, y la nueva entrega de las aventuras del cada vez menos niño mago cierra el año con unos impactantes 925 millones de dólares. Puesto #8 en el ránking global de todos los tiempos, y tercera de la saga en recaudación. Como es habitual, mejor fuera que en Estados Unidos, donde alcanza un pobre #31; el 66 por ciento de la taquilla, redondeando, lo ha hecho fuera de las Américas. Además, es probable que escueza en la franquicia que el sueño de los 1.000 kilos, sólo al alcance de momento de 4 películas, siga siendo sólo un sueño, a la espera de la doble traca final. Aún así, excelente comportamiento, tratándose de la sexta entrega y con el último libro publicado hace años.

2- Ice Age 3: Sigo sin creérmelo. #13 en el global de todos los tiempos, con 886 kilazos, pero ¡#3 fuera de Estados Unidos con 690! Increíble. Por delante de cualquiera de la saga HP y Piratas del Caribe. Lo fuerte de esta franquicia es su progresión: de los 380 de la primera a los 620 de la segunda, ampliamente rebasados con esta última entrega. Que alguien me lo explique…

3- Transformers 2: Cierra el podio, en el que ya figuraba al cierre de junio, con 832 millones de dólares, y un meritorio #20 en el histórico mundial; mucho más fuerte en casa: #9 frente a #30 en el resto del planeta. Robots, adrenalina… y Megan Fox, of course.

4- 2012: Con 745 kilos, quizás Roland Emmerich esperaba más, pero puede darse con un canto en los dientes porque, más allá de los F/X, la película es una castaña en toda regla, y el cine de hecatombes tampoco está en su momento álgido. Al igual que Ice Age 3, triunfó fuera: #11 lejos de USA donde logró un pobre #163.

5- Up: La mejor película del año, y vuelvo a hacer hincapié en que no distingo entre cintas de animación y con personas de carne y hueso, rozó los 710 millones, #34 de todos los tiempos, una cifra que prácticamente clava en las dos taquillas, la USA y la no USA. Un espléndido filme que logra cautivar a pequeños y mayores, por igual, y que demuestra que en Píxar están los mejores animadores… y guionistas. Sí, así de cruda es la realidad.

6- Luna Nueva: La segunda entrega de la saga Crepúsculo amasa unos tremendos 670 millones. Su comportamiento, mucho más regular que el de otras compañeras de ránking, con baremos parecidos dentro y fuera de los States. De la película, mejor no decir nada, porque es infumable.

7- Avatar: Puesto más que provisional, porque acaba de estrenarse. Llamada a colarse en el Top 3, el hito de los mil kilos parece más complicado, pero nunca se sabe. Por ahora, 637 impresionantes millones de dólares, más de 2/3 lejos de Estados Unidos; en ese mercado es donde está llamada a hacerse fuerte la última aventura de James Cameron… que no, que no va a revolucionar el séptimo arte, por más que él lo diga. Ojo: como reclamo y herramienta de márketing, chapeau.

8- Ángeles y demonios: Era la primera a 30 de junio, pero estaba dando sus últimos coletazos y desde entonces ha recaudado sólo otros 15 kilos para llegar a los 485. Más que meritorio.

9- Resacón en Las Vegas: 460 millones para la verdadera sorpresa de este año. Lo que no sorprende es que ya se prepare la secuela. Tampoco que cimentara su pelotazo en su país, en Estados Unidos. Aunque no deja de ser una americanada en toda regla, se deja ver, y ese es su secreto.

10- Noche en el museo 2: Esto ya duele más, pero sus 413 kilos en taquilla, a mayor ¿gloria? del cansino Ben Stiller, no los toca nadie.

*Análisis:

-Como ocurría hace 6 meses, dominan las franquicias, aunque ahora en proporción de 6/4; Hollywood sigue sin ideas, aunque aportan aire fresco Avatar y 2012.

-Es lógico: los blockbusters están diseñados para hacer dinero a espuertas, y suelen lograrlo; salvo algún que otro fracaso (Terminator), revientan el box office más allá de sus valores cinematográficos, que suelen oscilar entre lo escaso y lo nulo.

-Resacón y Ice Age 3, cada una por distintos motivos, han desmontado cualquier previsión, sobre todo la primera; sigo de piedra con lo de IA3.

-Se quedan fuera del Top 10 Star Trek, Lobezno, Monstruos vs. Alienígenas, Terminator y Fast and Furious. Ojo: el #16 es para Malditos bastardos, que no siendo una película palomitera, puede sacar pecho con sus 318 kilos; caso parecido, y aún más preocupante, el de Sandra Bullock y La proposición, con 314; ya puestos, completan el Top 20: Cuento de Navidad, G. I. Joe y G-Force; vamos, peliculones.