Estrenos 15 de enero

by Pablo

Mejora la salud de la cartelera, pero tampoco hay que tirar cohetes, que la enfermedad está siendo larga y dolorosa. Aún así, hay síntomas para mostrarse algo más optimistas:

-Sherlock Holmes: Hubo un tiempo en que escuchar el nombre del personaje más adaptado al cine, y un icono de la Literatura Universal, asociado al de un tío como Guy Ritchie bastaba para que no viéramos el momento de acudir al cine para deleitarnos con tal conjunción de astros… Lástima que, por el camino, Ritchie haya ensuciado su nombre, hayamos visto tráilers y fotografías y se haya esfumado buena parte de la ilusión. En USA ha funcionado muy bien, pero dejando claro que veremos más mamporros que inteligentes deducciones. Robert Downey Jr. y Jude Law, Holmes y Watson tuneados y pasados por el filtro Ritchie, menos encorsetados y más modernetes, son los grandes reclamos. Resultará entretenida. En caso de mayores pretensiones, saltad a:

-La cinta blanca: Michael Haneke logró la Palma de Oro con esta inquietante historia, en la antesala de la Primera Guerra Mundial, marcada por extraños sucesos. Haneke, veterano y excelente cineasta, padre de la perturbadora Funny Games (la original, por favor), se postula como gran favorito al Oscar a la Mejor Película Extranjera.

-La decisión de Anne: Dicen que Abigail Breslin (Pequeña Miss Sunshine) se come con patatas a Cameron Díaz, y a pocos debe extrañar, sabiendo lo bien que lo hace la primera y lo floja que es la segunda. Dramón familiar con enfermedad (leucemia) de por medio.

-Una escapada perfecta: Thriller que, a priori, no parece nada del otro jueves; protagonizan Timothy Olyphant y Milla Jovovich; quizás salga un producto interesante: sería toda una sorpresa.

-Amerrika: Cinta indie con buen paso por Cannes y el Festival de Sundance; una familia de inmigrantes luchando por salir adelante en USA.

-Hierro: española.

Bésame monstruo

by Carlos

- Otra vez ese dichoso sello rojo, otra vez un cuchillo en la espalada, otra vez un hombre que muere queriendo decir algo.

- No vas a preocuparte ahora por un asunto en el que  no se ve el dinero por ningún sitio.

- Seguro que lo hay. No se mata a dos tipos si no hay pasta de por medio.

Desde luego. Ni se hace Bésame monstruo (1968) si no es con un fin meramente recaudatorio. Porque la ligereza, o la incapacidad, con la que Jesús (o Jess) Franco, a la sazón director y guionista del film, perpetra este delirio pop de seudoespías es tan alta, que no es de extrañar que rodara al mismo tiempo y con el mismo equipo su continuación: El caso de las dos bellezas (1969).

Diana (Janine Reynaud) y Regina (Rosanna Yanni), las protagonistas del citado diálogo, forman el dúo de variedades “Labios Rojos”. Por eso duermen con pistolas debajo de la almohada, tiran cadáveres por barrancos y se dejan llevar por una misteriosa asociación secreta de capuchinos llamada “secta de los avilenos”. ¿Qué buscan? Ni ellas mismas lo saben, pero mientras sigan enseñando muslo a lo largo de la Manga del Mar Menor a nadie parece importar que la historia no tenga ni pies ni cabeza.

No nos vamos a ensañar: Bésame Monstruo se toma con humor el género de espías, y quizás donde mejor se refleja es en los diálogos, tan disparatados que parecen sacados de un cómic de Anacleto Agente Secreto. Muy acorde con la estética kitsch y la banda sonora psicodélica que suena, gracias a Dios, casi permanentemente. Al menos alivia la ausencia total de ritmo, una planificación desconcertante (por decir algo) y, en resumidas cuentas, una falta absoluta de vergüenza.

Será eso, la desvergüenza total de esta película, la que la hace especial. La frivolidad de Jess Franco ante el espectador y hacia su propio trabajo es tan insultante, que hasta hace gracia. Y desde luego tiene mérito rellenar 80 minutos con algo tan vacuo. Por algo hay gente que le considera un genio. Nosotros, desde luego, no.

Obsesión Avatar

by Pablo

Vaya por delante que me ha gustado, y mucho, Avatar. No en vano, la he calificado como la segunda mejor película de 2009 (año, por otra parte, para el olvido, como viene pasando últimamente). Comparto la opinión de Carlos, y creo que voy incluso más allá, porque el guión no me parece que cojee tanto como estima mi socio. Dicho esto, no puedo dejar de reflejar mi parecer en lo que atañe al revuelo que se ha montado en torno a la recaudación que viene logrando la película.

Vale que su ascenso ha sido meteórico y se ha plantado en el segundo puesto de todos los tiempos en un abrir y cerrar de ojos. Vale que, en España, ha conseguido el honor máximo, desbancando a Titanic. Vale que está a menos de 500 millones de dólares de rebasar precisamente a la historia del trasatlántico más famoso de todos los tiempos. Y vale, para terminar, que James Cameron, si sumamos ambas cintas, ha conseguido amasar más de ¡3.200 kilos!; de hecho, creo que esta última es la auténtica noticia, que sus dos cintas sean las más taquilleras y que, ahora mismo, la pelea que se dirime es Cameron vs. Cameron.

Establecido todo esto, parece que nos empeñamos en mirar con la venda puesta. Le hicimos el juego al tío James cuando vendió aquella moto de que Avatar iba a revolucionar el cine. Mentira, por supuesto. Ha marcado un hito… pero de revolución, nada de nada. Puesta a funcionar la máquina del márketing a pleno rendimiento, hemos seguido atizando la hoguera al hacernos eco de cada dólar, euro y yen que iba recaudando la cinta. Tamaño seguimiento no ha hecho más que despertar el interés de la audiencia. ¿Boca a oreja? También, pero la presencia en los medios ha sido abrumadora (haciendo realmente meritorias las taquillas de Sherlock Holmes y Alvin y las ardillas 2, cuando parecía que no había más filme sobre la faz de la Tierra y de Pandora que Avatar).

Más: ¿cómo no va a amasar una fortuna Avatar si la mayoría de su taquilla procede de las salas 3-D, con precios, por ejemplo en Madrid, de 11-12 euros? Esto es: casi el doble que una entrada normal. Abundando: en la época de Titanic, el coste equivaldría a los 3-4 euros; es decir: tres veces menos que Avatar. Ajustando a la inflación y teniendo en cuenta el número de entradas vendidas, el milagro de la nueva cinta de Cameron se desinfla considerablemente.

Avatar es un fenómeno: de acuerdo. Pero no de la talla de Titanic, que arrasó en todo el planeta sin ser una cinta de acción desbordante. No como Lo que el viento se llevó, La Guerra de las Galaxias y E. T., películas que marcaron una época. Avatar ha hecho aún más rico a Cameron, director de cine y multi-millonario. Pero cintas que recaudaron mucho menos, como Taxi Driver, El Padrino y las citadas removieron mil veces más los cimientos del séptimo arte; contribuyeron de forma mucho más decisiva a su evolución.

Por favor: no perdamos la perspectiva.

Spiderman vuelve al instituto (y Sam Raimi se queda sin película)

by Carlos

Peter Parker repetirá curso. Así de claro lo ha dicho Sony a través de un tweet que está revolucionando a la parroquía bloguera desde hace unas horas. De hecho, y para ser justos, nosotros nos hemos enterado gracias a Uruloki y Zona Negativa, que aportan además una nota de prensa de Sony sobre el tema en cuestión, y que viene a decir lo siguiente: Spiderman 4, proyecto que Sam Raimi yatenía iniciado, se cancela; el nuevo proyecto de Spiderman se basará en el guión de James Vanderbilt que Raimi desechó en su momento, por lo que Raimi se desvincula del proyecto y, presumiblemente con él, todos los actores de su saga (incluido Toby Maguire); la película se estrenará en 2012 y volverá a enseñarnos los orígenes del héroe, sus vicisitudes en el instituto, sus líos para llegar a fin de mes y a toda la galería de amigos, enemigos, villanos y supervillanos que siempre le acompañan.

En contra de la opinión generalizada, no me parece una mala noticia. Spiderman 3 dio algunos signos de agotamiento, aún siendo una buena película, y creo que un lavado de cara (al estilo Batman Begins) puede resultar útil a la franquicia y a los aficionados, sobre todo porque Raimi no ahondó mucho en la etapa adolescente de Parker (la mejor etapa en los cómic, por otro lado), y desaprovechó algunos personajes fundamentales de la serie, como Gwen Stacy, el gran amor del trepamuros en las viñetas.

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Estrenos 8 de enero

by Pablo

Con el mundo del cine convulsionado por la taquilla meteórica de Avatar (segunda ya en recaudación de todos los tiempos, pero lejos aún de Titanic), y quien más quien menos haciendo sus quinielas para los Oscar y el resto de la larga ristra de premios que se dan en USA, a pocos les quitará más de 5 minutos de su tiempo saber que otras tantas películas han aterrizado en un box office más pendiente de lo que ocurre en Pandora que aquí, en la Tierra:

-Un tipo serio: Vuelven los Coen a lo suyo, a la comedia negra, una comedia muy judía que, para el crítico de la CNN, fue lo mejor de 2009. Suena excesivo. O tal vez no: habrá que esperar a verla. Suenan para los Oscar y demás.

-Capitalismo: una historia de amor: Otro que vuelve es Michael Moore, que después de dejar con el culo al aire al sistema sanitario de Estados Unidos, siempre a su manera, tan maniquea y simplificadora, ahora le hinca el diente nada más y nada menos que a los responsables de la crisis. Curso acelerado de manipulación que, eso sí, promete algunos momentos brillantes.

-¿Qué fue de los Morgan?: Momentos brillantes no parece que vaya a haber en esta comedia cuyos dos protagonistas, Hugh Grant y, sobre todo, Sarah Jessica Parker, desaconsejan su visonado.

-Teniente corrupto: Vaya, qué irónico encontrarnos a Nicolas Cage, envuelto en problemas fiscales, haciendo de poli descarriado. Le acompaña Eva Mendes, una que promete pero no acaba de cuajar. Es de temer que las buenas intenciones de servir a un turbio integrante de la ley, a lo Sed de mal, se verán defenestradas con el lamentable pero habitual final moralizante, feliz o similar.

-El cónsul de Sodoma: Española.

Top 10 de 2009 by Carlos

by Carlos

Antes de dar a conocer mi lista de lo menos malo del 2009 (porque como ya dijimos, 2009 no pasará a la historia por su contribución al séptimo arte), aprovecho que este año publico mi lista después de mi socio Pablo para comentar algunas cosas sobre su Top Ten. Me ha sorprendido mucho ver una película animada en primera posición (y encima de Pixar!), algo que yo ya hice en Top Ten de 2008 con Wall-E. Pero más aún me ha sorprendido la segunda posición de Avatar, muy influenciada, creo yo, por su reciente visionado. En mi crítica de la película ya dije que me parecía un buen film, merecedor incluso del Top Ten en un año tan mediocre, pero no para acompañar a Up en el trono. Me sorprende doblemente cuando, el año pasado por estas fechas, Pablo se quejaba amargamente de que hubiera colocado en sexta posición a Cuestión de honor, porque era un “productillo con pretensiones pero topiquero y plomazo, por largo y porque no cuenta casi nada”. Sin gafas 3-D por medio, podría ser una buena definción de Avatar. Por otro lado, yo sí voy a incluir películas que, siendo de 2008, se estrenaron en España en 2009. Y ahí, Pablo, has tenido importantes olvidos.

Ah! Y lo de Resacón en las Vegas no te lo perdono. La mejor comedia yanki de esta temporada la tienes en mi número 9 :) Comencemos:

1. Up (31 de julio 2009). Primer año que Pablo y yo coincidimos en la primera posición, aunque a mi favor diré que repito con Pixar (el año pasado lo mejor fue Wall-E). ¿La razón? Parece que son los únicos que están currando en la industria para ofrecer historias de calidad con la dosis justa de genialidad. ¿Lo mejor? Que han conseguido que los adultos llenen las salas para ver sus películas con aventuras tan cercanas como entrañables ¿Lo peor? Que sólo hacen animación.

2. Slumdog Millionaire (13 de febrero). Ganadora, merecidamente, del Oscar a la mejor película en 2009 (dejando en la cuneta a El verdadero caso de Benjamin Button) y siete estatuillas más, es de las pocas películas que dependen totalmente de su montaje. Y el montaje es excepcional, a pesar de su estilo videoclipero. Si a ello le sumamos un plantel de convincentes actores aficionados, una rivalidad fratricida y una imposible historia de amor contada a lo largo de la vida de un joven hecho a sí mismo, el resultado es una película imprescindible.

3. Gran Torino (7 de marzo). Por debajo de estas dos películas quizás no haya nada más que comentar sobre el 2009. O quizás sí. Porque Gran Torino será recordada como la gran despedida del Clint Eastwood actor, vuelva o no a ponerse delante de una cámara. Una película hecha a sí mismo por él mismo, con intención de evitar la intencionalidad manifiesta, mientras intencionadamente incide en nosotros como si masticáramos un tabaco que nos negamos a escupir, a pesar del tiempo que lo hemos tenido en la boca. Un Eastwood tan sincero como lo puede ser Eastwood. Y ya está todo dicho.

4. The reader (13 de febrero). No es una gran película, pero consigue dejar un poco en el espectador. Quizás porque cuenta con una de las mejores actrices con las que te puedes topar en  Hollywood hoy en día (Kate Winslet), quizás porque cuenta una historia tan horrible como fascinante. O simplemente porque aquel día me cogió de buenas.

5. Watchmen (7 de marzo). Como ya dijo sabiamente Pablo en su lista, la gran virtud de Watchmen es que reproduce con una fidelidad extrema un cómic (con guión de Alan Moore)  perfecto y muy complejo. E incluso aporta cosas. Le lastra que el cómic siempre será una mejor recomendación, pero lo cortés no quita lo valiente.

6. Celda 211 (6 de noviembre). Ya era hora que una película española abordara una historia pensando más en el espectador que en el ego del director y de los subvencionadores. Drama carcelario bien dirigido pese a los pocos medios y gran actuación de Luis Tosar, que sin duda agradecerá estas oportunidades para tener otros registros que le hagan y nos hagan disfrutar en una butaca de cine.

7. El curioso caso de Benjamin Button (6 de febrero). Fracasó en los Oscar y está protagonizada por Brad Pitt. Dos hechos que, juntos, recomendarían huir de este film. Pero en este caso, queridos lectores, pueden hacer una excepción: los Oscar perdieron mucho desde que comenzaron a realizar galas monográficas a minorías raciales y Brad Pitt sale muy maquillado casi toda la película. El resto, un biopic surrealista que deja buen sabor de boca.

8. Avatar (18 de diciembre). La superproducción del año. Tanto se habla de ella que la estoy cogiendo hasta manía. Cameron vuelve a sacarnos los cuartos (lo cual tiene bastante mérito, no crean) y encima nos hace pasar un rato muy entretenido (cosa de agradecer). Y ya está.

9. Te quiero, tío (12 de junio). Comedia sobre tía que se va a casar con tío, tío que no tiene padrino porque no tiene amigos, tío que encuentra a otro tío que es un colgao y se hacen amigos pero la tía se pone celosa… y Lou Ferrigno haciendo de Lou Ferrigno. Muy, muy divertida.

10. Cleaner (12 de junio). Se estrenó con casi dos años de retraso en nuestro país, pero juro que no es mala. Una vuelta de tuerca al rollo CSI con Ed Harris y Samuel L. Jackson cumpliendo como casi siempre. Para una noche tonta.

Top 10 de 2009 by Pablo

by Pablo

Es tradición, y en Celuloides nos gusta respetar las tradiciones, que al concluir un año, además de hacer balance, se premie de alguna manera a aquellas películas que se han salvado de la quema. Odio tanto como amo los ránkings y las listas, así que con placer culpable me entrego a la confección del siguiente Top 10, tarea en la que recientemente hemos descubierto que fallé en 2008.

Antes, varias precisiones. Eran candidatas todas aquellas cintas estrenadas en España entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2009. No hemos podido ver todo lo que se estrenó, porque es imposible. Seguramente esto derive en ausencias e injusticias. He procurado evitar las que se estrenaron a principios de año… y que ya nadie recuerda, aunque un par se han colado. También he querido dar algo de variedad y salir de lo obvio, aunque no siempre. Sea como fuere, este es el resultado:

1- Up: Píxar volvió a hacerlo. Como en Wall-E, entregó lo que parecía una divertida comedia animada para niños que escondía en su interior una historia tremenda, la de un viejo al que se le parte el corazón al perder a la persona que más quiere y decide cortar tan por lo sano que se larga volando a bordo de su casa. A partir de ahí, todo son hallazgos: el boy scout, el perro y ¡hasta el pájaro! dejan momentos para el recuerdo. Sabe reír y sabe hacer llorar. Es una pequeña maravilla que quizás sacrifica la carga dramática del arranque para derivar en una historia de aventuras al gusto de todos los públicos, pero que nunca defrauda. Lo mejor de 2009.

2- Avatar: Ya ha alcanzado la cifra mágica de los 1.000 millones de dólares y nadie se atreve, a estas alturas, a pronosticar dónde estará su límite. Su guión ha sido objeto de críticas casi tan fervientes como las alabanzas que ha generado su espectacular factura técnica. El conjunto es deslumbrante, y si bien el libreto no descubre nada nuevo, jamás chirría y está puesto al servicio del espectáculo, el fin último que perseguía el amigo Cameron. El tito James, al que ya hizo de oro Titanic, va camino de no saber cuánta pasta tiene en el banco.

3- El secreto de sus ojos: Una de las sorpresas del año. Campanella y Darín vuelven a unir sus fuerzas, oscurecen la paleta, y el resultado es un brillante drama que salta constantemente entre el presente y el pasado, entreverando además una historia de crimen con otra de amor fallido. Son tantas las líneas argumentales que conforman esta cinta, y están gestionadas con tal precisión, que el resultado es sensacional. Darín vuelve a deslumbrar como sólo él sabe, perfectamente flanqueado por Soledad Villamil y el resto del reparto. Cine argentino del muy bueno.

4- Celda 211: La otra sorpresa. Esta, mayor, por ser española la película. Luis Tosar ha recibido ya tantos elogios que resulta redundante señalar que se come la pantalla en este thriller carcelario que podría estar más arriba de no ser por el flojo protagonista “bueno”, el tal Alberto Ammann. Lo mejor que se ha hecho en este país en años.

5- Gran Torino: Clint Eastwood está en plena forma, delante y detrás de las cámaras, y lo demuestra en este film que, sin ser de sus mejores, siempre conserva su sello y su aroma. Ese viejo gruñón pero con un corazón enorme que, se supone, es su último papel en la gran pantalla, será recordado siempre.

6- Watchmen: Infravalorada de forma injusta. Es posible que no supiera encontrar su público, que se vendiera mal, pero en todo caso, adaptar de forma tan fiel y brillante la soberbia novela gráfica de Alan Moore merece cierto reconocimiento. El ser una cinta de superhéroes no al uso ha podido ser un lastre demasiado pesado, al igual que el desmedido bombo que se le dio a 300, anterior trabajo de Zach Snyder, el director. El arranque es de los que hay que ver más de una vez.

7- La clase: Hablando de sorpresas, quién nos iba a decir que las historias de chavales conflictivos que se dedican a reventar las clases en sus institutos no estaban hundidas en la miseria. Bastaba con quitar a Michelle Pfeiffer y su chupa de cuero y colocar a un profesor de verdad que cuenta hechos reales, con chicos reales. El tono documental le hace ganar puntos. Se ve con tanta preocupación como admiración.

8- Man on wire: Esto sí es un documental, y además ganó el Oscar el año pasado, y con todo merecimiento. El material (un tipo que cruza de una Torre Gemela a otro sobre un cable) era un caramelo, pero había que contarlo con ese buen gusto, arriesgándose a rozar en ocasiones lo ñoño; mención especial merece la descripción de la preparación del “golpe”, porque es precisamente criminal la metáfora que usa el director.

9- El luchador: Mickey Rourke estaba en todas las quinielas pero el Oscar fue para Sean Penn. Injusto. Rourke compone a un fulano, uno de esos luchadores que no luchan, que fingen los golpes y las caídas, al que su corazón obliga a parar mientras, a su alrededor, su mísera existencia se va desmoronando. Anti-héroe al que Rourke llena de contenido, dibujando un sujeto que ya no lucha contra sus rivales en el cuadrilátero, sino contra sí mismo, contra la tozuda realidad, contra la degradación que amenaza su orgullo casi consumido. Bien dirigida por Darren Aronofsky.

10- Resacón en Las Vegas: El último puesto en un ránking siempre permite licencias. Barajé dárselo a Slumdog o a Benjamin Button, pero me pareció absurdo. O aparecían más arriba, o este décimo lugar era más acorde para uno de los fenómenos de 2009, una comedia gamberra que también demostró que las comedias gamberras no estaban muertas. Sólo era necesario una cosa: hacerlo bien. Y vaya si lo hicieron. Va de más a menos, de acuerdo, pero se deja ver en todo momento. Y siempre conviene hacer un hueco a la comedia, aunque el género esté de capa caída.

Esas son mis 10 elegidas. Se agradecerán las alabanzas y se encajarán (en la medida de lo posible) las críticas. En cualquier caso, espero vuestros comentarios. Como espero el Top 10 de Carlos.

Estrenos 1 de enero

by Pablo

2010 ha levantado ya el telón en lo que a nuevas películas en cartel se refiere. Dicho con menos y más fáciles palabras, estas son las primeras películas en estrenarse en el año que arrancó ayer; películas, por cierto, que no mejoran el flojo nivel de 2009:

-Número 9: Shane Acker convenció a Tim Burton con un corto de que era un tipo al que valía la pena promocionar. Como suele ocurrir en estos casos, Acker transformó sus 10 pulcros minutos (en los que narraba la historia de un grupo de curiosas criaturas mecánicas que huyen de un temible enemigo, en un escenario apocalíptico) en hora y media, con los riesgos que esto conlleva. Animación con tintes pesimistas y sello de calidad, aunque bajo la sombra amenazante de caer en la incomprensión de productos similares: véase Mr. Fox, no estrenada aquí, o Donde viven los monstruos.

-Solomon Kane: Los fans de Roma tenemos el aliciente de que el protagonista es el excelente James Purefoy, aka Marco Antonio. Los fans de Conan, que S. Kane nació de la misma pluma, la de Robert E. Howard. Los demás deberán confiar en un combo de acción y aventuras de producción europea (para lo bueno y lo malo), a mayor gloria de un curioso señor que va matando gente a diestro y siniestro, en nombre de Inglaterra, en un siglo XVI pasado por el deformante filtro de R. E. Howard.

-Los fantasmas de mis ex novias: Matthew McConaughey es razón más que suficiente… para no ir a verla. Comedia romántica totalmente prescindible.

-El mejor: El título no puede ser peor. Pierce Brosnan, de capa caída desde que colgó el traje de 007, ya no tiene licencia para matar y se contenta con encabezar este drama sobre pérdidas familiares con Susan Sarandon, recién divorciada de Tim Robbins (adiós al matrimonio más rojo de Hollywood).

-Love happens: Sí, el amor ocurre, y bodrios empalagosos como este, también. Jennifer Aniston sabe que nunca volverá a gozar de la fama que le dio su rol de Rachel en Friends, y se conforma con seguir currando en vehículos insustanciales como este. Tampoco es que la chica dé para más. Lástima ver enrolado en este barquito a Aaron Eckhart, el bueno reciclado en villano de El caballero oscuro.

-Todos están bien: Por si no teníamos suficiente con una… segunda comedieta facilona y olvidable del señor De Niro. Ahora encarna a un papá al que sus niños, ya mayorcitos, hacen el vacío de forma ostensible. Papá Robert se patea el vasto mapa USA para darles una sorpresita (su grata compañía) en estas señaladas fechas. Los que, como un servidor, quieran conservar intacto su recuerdo del gran De Niro… por favor, absténganse de ver esta chorrada.

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