Archive for April, 2010

Habemus Batman 3


30 Apr

Fans de Batman, del cine de superhéroes y del séptimo arte en general (visto el excelente nivel de las dos primeras entregas), buenas noticias: la tercera entrega de las (renovadas) andanzas del hombre-murciélago es ya una realidad. Una realidad con fecha (provisional) de estreno: 20 de julio de 2012, dentro de algo más de 2 años.

La noticia la ha difundido la propia Warner Bros. y ha corrido rápidamente por la Red. Como bien resalta Empire, a la Warner no le ha temblado el pulso por más que no existan todavía ni título, ni fecha de inicio de la producción, ni argumento. Saben que Christopher Nolan estará tras las cámaras y que Christian Bale se embutirá el traje de neopreno (o lo que sea) con la máscara a juego. Esto, sumado a las brutales cifras en el box office de las dos primeras entregas, con mención aparte para El caballero oscuro, es suficiente.

Una vez que el proyecto ha visto luz verde, es de suponer que, con el paso de los días, irán surgiendo novedades en forma de cast y argumento. Estaremos al tanto.

Enviar a Menéame
Tweet this!

Estrenos mal repartidos


27 Apr

El calendario del cine tiene un problema. Un problema serio. Los estrenos están mal repartidos. Y me explico: las películas buenas o, al menos, decentes, se concentran en un período muy reducido que suele coincidir con los meses de enero y febrero; como mucho, se solapa con diciembre y marzo. Son los meses en los que se proyectan las cintas que tienen algo que decir en los Oscar, y que normalmente se despachan aquí con hasta un mes (o más) de diferencia con respecto a Estados Unidos.

El resto del año es un erial. El pasado fin de semana, sin ir más lejos. El próximo sólo destaca Iron Man 2, y ya es mucho decir, porque no todo el mundo estará dispuesto a incluirla en su apartado de “películas que tengo que ver”. La cartelera seguirá lánguida hasta el verano, cuando aterricen los consabidos estrenos familiares, y volverá a enfriarse hasta que se acerque la Navidad. Entonces, al menos, siempre habrá algún Harry Potter que echarse a la boca con regusto culpable.

El espectador (servidor, al menos) se siente estafado. Entre enero y febrero apenas da abasto: Precious, Avatar, En tierra hostil, Up in the air, etcétera. Hasta dos buenos estrenos cada fin de semana, cuando el ritmo al que el espectador medio-alto acude a las salas es de un film cada 7 días. Unos optan por acudir también entre semana; otros se ven obligados a discriminar y se dejan cintas en el tintero. Una situación que se revierte durante el resto del año, cuando el problema es bien diferente: ¿qué puedo ir a ver sin tirar mi dinero? La respuesta, a menudo, es: nada.

Sus razones tendrá la industria. Sabrán los señores del cine cuáles son los mejores y peores momentos para estrenar. Pensarán, y con razón, que no es en agosto, cuando apetece más ir a la playa, a la piscina o a la terraza, cuando más jugo le sacarán al limón. Pero señores: el calendario tiene 12 meses. Estando el cine como está, con el nivel por los suelos, no concentren lo aceptable en 8, a lo sumo, 10 semanas.

Enviar a Menéame
Tweet this!

Estrenos 23 de abril


23 Apr

Flojo, flojísimo fin de semana. Uno de los más intrascedentes que servidor recuerda en los últimos tiempos. He aquí por qué:

-Fantástico Sr. Fox: Adapta Wes Anderson a Roald Dahl con la técnica del stop-motion. Anderson tiene fama de diferente: algunos lo verán como un sujeto excepcional; otros, como un rarito. Dahl ha sido fruto de no pocos trasvases a la gran pantalla (Matilda, James y el melocotón gigante). La suma de ambos es una película que lo tendrá crudo para cuajar y arrastrar a más de cuatro a las salas. Es animación, pero no para niños. Es para adultos, pero no para cualquiera. Tiene difícil venta. En USA ya pasó inadvertida, y eso que la doblaban tíos como Clooney.

-Más allá del tiempo: Rachel McAdams da el perfil, pero Eric Bana ha demostrado (Munich, Troya) que da para más. Más que esta pastelada sobre un hombre que viaja sin querer en el tiempo, repentina y continuamente, y su sufrida pareja. Toneladas de glucosa con excusa de sci-fi.

-Océanos: Documental con sello francés en la dirección que bien puede valer la pena.

-El super canguro: ¿Alguien, a estas alturas, se acuerda alguien de Jackie Chan?

-Que se mueran los feos: Carmen Machi y Javier Cámara en la nueva de Nacho G. Velilla (Fuera de carta).

-E. S. O. Entidad sobrenatural oculta: También española. Reseñado el título, ¿hace falto añadir algo más?

Enviar a Menéame
Tweet this!

Desde París con amor


22 Apr

¿Se imaginan a Enrique VIII John Rhys Meyers y a Constantino Romero John Travolta matando a medio centenar de chinos/árabes tíos con pistolas, escopetas, explosivos y bazocas en París? Yo no, usted tampoco, pero, para desgracia nuestra, Luc Besson sí. Y claro, a aguantarse toca.

Claro que Besson, guionista y productor, delega la responsabilidad de comerse el marrón dirigir a Pierre Morel, aunque nadie lo diría. Desde París con amor (From Paris with Love, 2010) bebe directamente del estilo efectista del director de Nikita, León o El quinto elemento, ahora reciclado a cuentacuentos (ver saga de Arthur y los Minimoys). Y ahí queda todo. Básicamente porque el cóctel de violencia gratuita, espionaje gratuito, acción gratuita y diálogos gratuitos no dejan espacio para más.

Resumamos: un diplomático americano, James Reece, juega a los espías en París con la esperanza de subir en el escalafón. Su vida es tranquila: trabajo, novia y buenos trajes. Pero de pronto le asignan un compañero, Charlie Wax, con cierta propensión a matar gente. Y en 24 horas se cargan a todos los malos. Fin de la historia.

Ponerse a escribir adjetivos sobre esta vacía, aburrida, insípida, insustancial película sería el recurso más fácil. Pero en Celuloides en su jugo queremos ir más allá. ¿Qué motiva a un actor como Travolta, con suficiente dinero como para tener un Boeing 707, a realizar este bodrio sinsentido? ¿Por qué ambientarla en París si te dedicas a destrozar la imagen de la ciudad entre camellos, chuloputas y asesinos a sueldo? Y sobre todo… ¿quién tuvo los santos cojones bemoles de poner en el cartel que esta es la mejor actuación de Travolta desde Pulp Fiction? Vaya peligro público, oiga.

Veredicto: 2.

Lo mejor: Que termina.

Lo peor: Que empieza.

Giro al infierno


19 Apr

En 1997 Oliver Stone sorprendió a propios y extraños al presentar Giro al infierno (U Turn), una película que el director neoyorquino definió así: “una película pequeña que me gustaría ver como si fuera un adolescente”. Quizás porque venía de entregar la seria Nixon, Stone decidió regresar (en cierto modo) a la senda de la mucho más desmadrada Asesinos natos. Lo consiguió a medias, aunque el resultado, por más que peque de efectista y pirotécnico, deja un buen sabor de boca.

El arranque tampoco es de una originalidad para volvernos locos: un tío misterioso, Bobby Cooper (interpretado por Sean Penn) atraviesa la árida Arizona cuando su Mustang decide que hasta ahí ha llegado y algo se rompe en el motor. Tirado en un pueblo de mala muerte, Superior, Bobby se dedica a matar el tiempo mientras el lerdo Darrell (un irreconocible y tripón Billy Bob Thornton) supuestamente arregla el desaguisado. Bobby no tarda demasiado en darse cuenta de que la fauna local oscila entre lo atípico y lo peligroso: desde la calienta-braguetas Grace (Jennifer López) y su turbio marido Jake (estupendo Nick Nolte), a un inquietante y ciego indio (también irreconocible John Voight), pasando por el espídico Toby (un pipiolo Joaquin Phoenix) y su pirada novieta Jenny (Claire Danes). Semejante caterva va colocando a Bobby en situaciones absurdas, mortíferas e ilegales que no hacen sino complicar aún más su delicada existencia, y es que Bobby ha aterrizado en Superior cuando se disponía a saldar cierta deuda con unos matones de Europa del este.

Sabedor de que su premisa argumental (el forastero enfrentado a un entorno hostil/caótico) tampoco es nada del otro mundo, Stone se dedica a trabajarse el envoltorio con mucha pirotecnia y bastante poca vergüenza, más efectista que efectivo, menos preocupado por narrar que por adornar, deleitándose con lo superfluo antes que atender a lo verdaderamente crucial. Llegados a este punto, sólo quedan dos opciones: aborrecer de su propuesta o seguirle el juego.

Conviene hacer lo segundo. Más allá de los excesos, el cast es sobresaliente, con un Sean Penn en plena forma que encarna con soltura al pendenciero y eterno perdedor Bobby, bien flanqueado por unos sólidos secundarios en los que ni siquiera J-Lo, por aquel entonces todavía abanderada del rollo latino, y no sometida a cremas y otros procesos de blanqueado y tuneo anglosajón, llega a desentonar, bien en el papel de india ligerita, calentona y con un poso bastante retorcido.

Mención aparte merece la partitura del gran Ennio Morricone, todo un lujo para un proyecto que nunca deja de desprender un aroma a rareza outsider. El compositor de la Trilogía del Dólar sirve aquí un score inquietante, que contribuye a crear esa atmósfera de permanente desasosiego que tan bien casa con las bajísimas intenciones de los personajes que pululan bajo el enloquecedor y alucinógeno sol de Superior, Arizona.

Giro al infierno no es, desde luego, la mejor película de Stone. Platoon, JFK, Asesinos natos, Nacido el 4 de julio e, incluso, Wall Street son obras a las que conviene aproximarse primero. Pero como rara avis, como plato fuera de carta, no desdeñemos su capacidad para saciar otras apetencias cinéfilas más allá de lo convencional.

Enviar a Menéame
Tweet this!

Estrenos 16 de abril


16 Apr

Este es uno de esos fines de semana monopolizados por un estreno de envergadura. El resto está llamado a pasar desapercibido. And the winner is:

-Alicia en el País de las Maravillas: Sí, aquí ya comentamos hace un tiempo que el amigo Tim Burton ha entrado en una etapa de su vida un tanto remolona, en la que no le apetece estrujarse las células grises y, en cambio, opta por trabajar con material preexistente al que, eso hay que concéderselo, confiere su toque personal, marca de la casa. La obra de Lewis Carroll lleva décadas formando parte del imaginario colectivo, con el refuerzo, innegable, de la adaptación de Disney. Disney es, por cierto, quien vuelve a poner la pasta aquí, pero poco tiene que ver la adaptación burtoniana con aquella de dibujos animados. Burton tira de su actor fetiche, Johnny Depp, y de su esposa (la de Burton), la igualmente histriónica (igual que Burton y Depp) Helena Bonham Carter, asi como de la traslúcida Anne Hathaway para rodear a la desconocida Mia Wasikowska. En USA y resto del planeta ha sido un pelotazo. Aquí (llega con un mes de retraso) es de suponer que siga el mismo camino… les guste o no a los detractores de Burton, del 3-D de pega y de los muy puristas de la historia original.

-Desde París con amor: Parecía que Johnny Rhys-Meyer había entrado en la Primera División al situarle Woody Allen al frente del cartel de la magnífica Match Point. ¿No suena a paso atrás, o dos, si me apuráis, rodar con un tal Pierre Morel… junto al acabadísimo John Travolta?

-Recién graduada: Alexis Bledel, la hija de Las chicas Gildmore (arg!), encabeza o descabeza esta comedieta tonta y prescindible; sale por ahí Michael Keaton… sobran las palabras.

-La nana: Co producción chileno-mejicana que estuvo nominada al Globo de Oro a mejor película extranjera y se llevó dos premios en el Festival de Sundance.

-Nadie sabe nada de gatos persas: El cine iraní es de esos que tienen su público; escaso, pero lo tienen. Tarjeta de presentación: se llevó un premio especial del jurado en el Festival de Cannes.

-Tulpan: Multi-producción europea ambientada en Kazajistán (!) y rodada con dinero de Alemania, Polonia, Rusia y Suiza; premiada también en Cannes… ¡en 2008!

Enviar a Menéame
Tweet this!

Beau Geste


14 Apr

El desierto. Una columna de soldados que avanza penosamente entre las dunas hacia un fuerte custodiado por cadáveres. Un disparo en medio de la nada. Un cuerpo que desaparece. Un incendio. Y comienza la historia. La historia de Beau Geste.

En su momento segunda adaptación de la novela escrita en 1924 por P. C. Wren, Beau Geste (1939), de William A. Wellman es sin duda la mejor película realizada sobre la Legión Extranjera y, todavía hoy, un prodigio visual. Un film de aventuras desde el comienzo hasta el final que narra cómo la desaparición de un zafiro lleva a tres hermanos (Beau, Digby y John) a alistarse en la famosa unidad francesa de voluntarios extranjeros. Destinados en un aislado fuerte en el norte de África, allí se verán amenazados por los ataques de los tuaregs, la codicia del sanguinario sargento Markoff y el amotinamiento de sus propios compañeros.

Con un comienzo antológico y rodada en un perfecto blanco y negro, Wellman se recrea en la aridez del desierto y la opresión de unos hombres abandonados a su suerte que se tambaléan entre la obediencia y el salvajismo, entre el orden y el caos. Entre estos dos extremos, Gary Cooper (Beau Geste) y Brian Donlevy (sargento Markoff) llevarán a cabo un enfrentamiento interpretativo grandioso cuyo climax sólo podrá ser la destrucción total. Lo mejor de la película, sin duda, son las escenas en el fuerte. La historia decae cuando retrocedemos en el tiempo para ver la niñez de los hermanos y la desaparición del zafiro, aunque luego quede justificado al final. A pesar de ello, la trama del zafiro es casi una excusa tonta para poner a los personajes al límite, el detonante pero no el fin. El fin es la muerte.

Completan el reparto dos actorazos, Ray Milland y Robert Preston, como John y Digby Geste. A modo de curiosidad, Donlevy fue nominado al Oscar por su papel en esta película, Cooper ganó dos estatuillas años más tarde (en 1941 por Sargento York y en 1952 por Sólo ante el peligro), Milland lo recibio en 1945 por Días si huella y Preston fue nominado en ¡1982! por Victor o Victoria. Desde luego, un cuarteto de lujo.

Todo en Beau Geste tiene aroma a clásico, pero no por antiguo sino por exquisito.

Tweet this!
Enviar a Menéame

Estrellas como churros


13 Apr

A Russell Crowe le han dado su Estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Como ya sabréis, se trata de un reconocimiento algo hortera a la gente del cine, la televisión y la música, de la fanfarria en una palabra, que consiste exactamente en eso: en una estrella con tu nombre plantada ahí, en plena acera. Todo aquel que viaja a Los Ángeles se acaba haciendo la típica foto junto a la estrella del actor o cantante de turno.

No tengo nada contra Crowe: a pesar de ser un actor eminentemente físico y que, si por un papel será recordado, ese es, probablemente, Gladiator, no es menos cierto que en películas como Una mente maravillosa y El dilema demostró que es mucho más que el gorila con buen corazón de L. A. Confidential. Dicho lo cual, qué barato se pone esto de la Estrella en el Paseo de la Fama cuando se la dan a un tío relativamente joven como Crowe y sí, ganador de un Oscar, pero que tampoco ha cambiado la Historia del Cine. Su predecesor en este honor, el moribundo Dennis Hopper, sí es un ejemplo de actor y director cuyo nombre debe figurar en una acera de Hollywood (véase Easy Rider).

Claro que el de Crowe no es, ni mucho menos, el caso más sangrante. ¿A dónde van estos señores de la Industria dándole una Estrella, el año pasado, a Cameron Díaz? ¿Se puede saber qué méritos ha hecho esta señorita? Claro que John Travolta, Chris Rock y Whoopi Goldberg, por dar sólo tres nombres, también tienen una. Si os tomáis la molestia de repasar toda la lista, seguro que daréis con ejemplos peores. Con lo cual, digámoslo ya: aparte de hortera, es un reconocimiento de escasa entidad.

Volviendo al principio: un simple reclamo para turistas.

Enviar a Menéame
Tweet this!

Serpientes en el avión


11 Apr

Juntar Anaconda, Aterriza como puedas y Pasajero 57 no es el resultado de la siesta desenfrenada de un cinéfilo con 40 grados de fiebre: desgraciadamente, existe como película y responde al absurdo título de Serpientes en el avión (Snakes on a plane, 2006). De Anaconda toma no a una, sino a unas cuantas especies de serpiente como puñeteras protagonistas; de Aterriza como puedas, el humor (aquí de trazo mucho más grueso, sin pizca de ingenio) con un avión como escenario; y de Pasajero 57, el recurrir a ese escenario, un avión en pleno vuelo, como vehículo narrativo para un thriller que implica a unos tíos malos (asesinos despiadados) y un tío bueno (negro y del FBI).

Aquí, en lugar de Wesley Snipes, encabeza la función Samuel L. Jackson, que a lo largo de hora y media constata dos cosas: una, que está viejo, calvo y tripón; y dos, que jamás, por muy desesperado que pudiera estar, debería haberse embarcado, y nunca mejor dicho, en semejante chapuza. El argumento, por llamarlo de alguna manera, es el siguiente: un chico, después de protagonizar lo que se parece mucho a un videoclip a bordo de una moto de cross en Hawai (también es surfero), presencia el asesinato de un fiscal a manos de un facineroso oriental muy despiadado. Huye pero, de alguna manera, le localizan en seguida; suerte para él que, por arte de magia, aparece (!?) en su casa el agente Flynn, del FBI, es decir, Samuel L. Jackson, quien le saca del atolladero y le convence para que declare contra el mafioso. El juicio se celebrará en Los Ángeles, por lo que ambos toman un avión; el malo vuelve a anticiparse a sus planes y, entre golpe y golpe de karate, urde un plan que a él le parecerá genial, pero al espectador le resulta tan absurdo que acaba por ser demencial: infestar el aparato de serpientes, a las que previamente se rocía con feromonas para que ataquen a todo lo que se mueva y, de paso, se carguen cables y demás artilugios haciendo que se estrelle el avión. Sí, un plan de lo más lógico.

Establecida la premisa, lo que sigue, a partir de la media hora inicial de presentación topiquera de personajes, es el desparrame, dicho en el peor sentido del término: los ofidios, que se mueven por el avión como Pedro por su casa, empleando una especie de visión nocturna con ecos de Matrix, o eso se desprende de los peores planos subjetivos de la historia del cine, empiezan liquidando a los tontos de rigor: la pareja que se enrolla en el baño, el descuidado que se mira en el espejo mientras mea, los torpes que no consiguen sacarse el cinturón de seguridad a tiempo… En fin; llegados a este punto, lo único que hace uno es preguntarse: ¿qué va a ocurrir a lo largo de la próxima y eterna hora de metraje? Pues lo que ocurre es una sucesión de situaciones límite, salpicadas de momentos de humor grueso, que nuestro héroe, con la ayuda de una azafata (Julianna Margulies, vista en Emergencias y, ahora, en The good wife) y el chaval surfero, va solventando entre tacos, sudor e improvisadas armas con las que ir cargándose a los reptiles, que no obstante liquidan a buena parte del pasaje, con una curiosa debilidad por zonas como los genitales, el culo o los ojos de la gente.

Para hacerlo todo aún más ¿pintoresco?, ese pasaje incluye: un rapero que se hace llamar 3 Ges y que no soporta que le toquen; un trasunto de Paris Hilton, chucho incluido; la azafata rubia, buenorra y más simple que una farola; y una mujer de aire hispano, con bebé en brazos, a la que da “vida” nuestra Elsa Pataky, que tiene, en total, unas cinco líneas de diálogo que van del “¡mi bebé, mi bebé!” al “cuando salíamos al campo, siempre llevábamos aceite de oliva por si nos mordía una serpiente” (!)

Como todo es susceptible de empeorar, los productores decidieron hacer caso a la opinión de los fans, que opinaron largo y tendido en Internet sobre el proyecto incluso antes de que se estrenara. El resultado inmediato fueron un puñado de cambios, incluida la frase más conocida y pronunciada por S. L. Jackson, pero que pierde su posible gracia con la traducción. El resultado final (el primer director, por cierto, se quitó de en medio) es una de las películas de guión más improbable y mediocre de los últimos tiempos.

Enviar a Menéame
Tweet this!

Estrenos 9 de abril


09 Apr

Llega el buen tiempo y el cine, por llevar la contraria, brinda malos o, cuando menos, pobres estrenos. Ley de vida. Lo que sigue es lo nuevo en la cartelera (qué crudo lo van a tener con el fútbol de por medio):

-Ciudad de vida y muerte: Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, esta cinta del chino Chuan Lu narra el enfrentamiento entre su país y Japón centrándose en la batalla de Nanjing, en 1937, también conocida como la “masacre de Nanjing”. Drama bélico que se postula como la mejor opción.

-Sólo ellos: Clive Owen ha ido perdiendo algo de gas, después de un par de años en los que parecía dispuesto a comerse el mundo y, más aún, parecía que era el único actor de su edad al que querían contratar los directores. Aquí interpreta a un periodista deportivo… aunque la cosa va de dramones familiares.

-Ex-posados: Uno de los peores títulos de los últimos tiempos para la típica/tópica comedia de guerra de sexos que tan poco tiene que ver con las que, hace muchísimos años, rodaba gente como Cary Grant. Gerard Butler, cada vez más alejado del perfil de 300, y Jennifer Anniston, que parece haberse hecho un hueco en el cine tras el final de Friends, encabezan lo nuevo del director de Hitch, que por lo menos tenía su gracia. Esta, quizás, ni eso.

-Cinco minutos de gloria: Película británica con el IRA como telón de fondo.

-La isla interior: Película española protagonizada por Candela Peña, Alberto San Juan y la veterana Geraldine Chaplin; la locura es el eje central del argumento.

Enviar a Menéame
Tweet this!

Celuloides en su jugo

Recetas sencillas para degustar buen cine, sabroso y bajo en calorías.