Spanish Lost

by Pablo

La idea, debo reconocerlo, surgió en Twitter. Concretamente, de un tweet genial de Juan López. El empujón que venció cualquier reticencia vino de mi socio Carlos: ¿cómo sería Lost/Perdidos si fuera una serie española? ¿O si alguien, obviamente no en su sano juicio, se lanzara a rodar un remake de la serie de J. J. Abrams con inconfundible aroma cañí?

En primer lugar, el avión que se estrella en el primer capítulo, y que desencadena la acción, no pertenecería a Oceanic, sino a Air Comet. La ruta no sería Sidney-Los Ángeles, sino, por ejemplo, Barcelona-Las Palmas. El aparato se estrellaría en una isla, sí, pero no en un punto indeterminado, sino en el archipiélago canario (lo cual explicaría ciertas cosas…) En lugar de la Iniciativa Dharma, tendríamos a Rumasa como oscura corporación con intereses ocultos/turbios. Y en lugar de un campamento en la playa, lo primero que harían sería construir un chiringuito.

A partir de aquí, lo más jugoso es imaginar el hipotético cast. Un ejercicio que provoca un inquietante cosquilleo a lo largo de la columna vertebral:

-Jack: El papel de médico héroe tendría que recaer, sí o sí, en Emilio Aragón.  Habría un par de referencias a Médico de familia en algún que otro flashback. Obviamente, el perfil sería menos gallardo y más patoso.

-Kate: Belén Rueda es la opción madura. Si los productores buscaran atraer a un público más juvenil siempre se puede optar por Mónica Cruz o Amaia Salamanca.

-Sawyer: El macarrita debería ser cosa de Miguel Ángel Silvestre, alias El Duque. En su defecto, de Hugo Silva. Y si ambos se descolgaran con un caché prohibitivo, siempre queda recuperar al gran MAM. En cualquier caso, barbita de una semana, morritos y torsos al aire estarían garantizados.

-Locke: Antonio Resines es el hombre, y no sólo por la calva. Se vería obligado a cambiar su registro habitual, pero ya demostró con Celda 211 que está capacitado. Siempre cabe la opción de transformar a este tío enigmático en alguien más de andar por casa, pero por algún motivo no termino de verle corriendo por la isla con una escobilla de váter en la mano…

-Sayid: Complicado. Siempre podemos coger a Willy Toledo, que ya tiene la melenita rizada, y untarle un poco con betún. Otro que se vería obligado a un cambio de registro sustancial.

-Hugo: Si queremos un toque blando, Pepón Nieto. Si preferimos lo macarra, Santiago Segura.

-Charlie: Ramoncín nació para el papel de rockero yonki. Ante la más que probable eventualidad de que dijera que no, Fernando Tejero es nuestro hombre. ¿Qué serie valdría la pena sin él? Un poquito de por favor…

-Jin y Sun: Difícil, realmente difícil. La opción costosa es contratar a los actores originales y enseñarles español. La cutre, recurrir a un par de chinos residentes en España.

-Charles Widmore: Vía Juan López, el papel es para Humberto Janeiro, el Tigre de Ambiciones.

-Richard Alpert: Antonia San Juan; de nuevo, vía Juan López.

Hasta aquí ha llegado mi imaginación. Os animo a completar/mejorar el cast. ¿Os imagináis a todos estos y a otros correteando por la isla, perseguidos por el humo negro y Los Otros? ¡Tremendo!

Enviar a Menéame
Tweet this!

Intacto

by Pablo

En 2001, el tinerfeño Juan Carlos Fresnadillo demostró que era un director con cosas que contar, una voz nueva y diferente capaz de salirse de los raíles de una industria, la del cine en España, habituada a funcionar siempre en una misma y trillada dirección. Lo hizo con Intacto, un thriller con cierto toque sobrenatural de resultado y factura más que encomiables.

Intacto habla de / juega con la suerte, ese artefacto tan efímero y que, solemos pensar, escapa a nuestro control. La radicalidad del planteamiento de Fresnadillo procede de sugerir que no es así: existen personas, aunque muy pocas, que tienen la suerte de su lado. Son un puñado de personajes a cual más peculiar, pero digamos ya que juega un papel clave un extraño casino regentado por un judío y emplazado, prácticamente, en medio de la nada, en un paisaje que, más que montañoso, tiene resonancias lunares, cortesía de la orografía de la tierra del cineasta.

Controlar la suerte, arrebatarla a otros, apostar con ella. Moteles y bosques se convierten en los lugares idóneos para llevar a cabo macabros juegos en los que sólo puede resultar ganador uno de los apostantes, previa entrega de fotografías en Polaroid de incautos terceros, símbolos sencillos pero macabros de una carencia total de escrúpulos. El protagonista, Tomás, interpretado por Leonardo Sbaraglia, es el único superviviente de un accidente de avión. Se enfrenta a otros tíos con suerte, como un torero al que nunca han cogido en la plaza. Incluso la policía encargada de su caso y de darle caza tuvo la fortuna de su lado en un accidente de tráfico en el que perdió a su familia.

Intacto es un relato amargo. Lo es aún más por ser una historia de venganza, la que promueve Federico, al que encarna un sobrio Eusebio Poncela, un hombre cuyo único objetivo en la vida es resarcirse de la pérdida de su propio don a manos del misterioso dueño del casino. Fresnadillo impone al conjunto de la película un tono desolado que contribuye a acentuar la sordidez de las pruebas a las que se ve sometido Tomás, que emprende un extraño deambular con Federico como cicerone sin conocer demasiado bien sus motivos.

Mención aparte merece la figura de Max Von Sydow, quien da vida al enigmático judío. Cada vez que el veterano actor irrumpe en la pantalla, la película crece con la misma fuerza que Von Sydow le imprime a su personaje, un hombre que destila amargura por todos sus poros y que ha convertido su vida en un constante desafío a la suerte. Aunque, como contrapartida, el resto de actores revelan sus limitaciones cuando comparten plano con él, contar con Von Sydow es un lujo de proporciones difícilmente ponderables.

Intacto abrió a Fresnadillo las puertas de Estados Unidos, donde desgraciadamente, en todo este tiempo, sólo ha tenido la oportunidad de demostrar su valía en 28 semanas después. Pero sirva esta cinta como prueba de que otro cine español sí es posible. Cine de género con identidad propia, sin buscar el calco del modelo americano, pero sin caer en concesiones chuscas (más allá del personaje del torero). Una propuesta arriesgada y meritoria que quizás no se ha sabido valorar en su justa medida.

Enviar a Menéame
Tweet this!

Recuérdame

by Carlos

Mientras dure la saga Crepúsculo, parece que tendremos que aguantar a Robert Pattinson en papeles de chico malo y atormentado porque la sociedad no le comprende. Recuérdame (Remember me, 2010) es una de esas películas en las que el actor norteamericano repite el registro que tan enamorado tiene a las quinceañeras. Sin embargo, no estamos ante una película hecha a su medida sino más bien ante una interpretación metida con calzador en una historia que tiene su punto.

Pretende Pattinson, productor ejecutivo además de protagonista de Recuérdame, convertirse en el James Dean del siglo XXI. Por supuesto, su rebeldía no puede ser más convencional, pero al menos se rodea de buenos actores: Pierce Brosnan, Emilie de Ravin (Claire en la serie Lost) y el ganador del Oscar por Chris Cooper. Entre todos forman un entramado de culpas bastante convincente, mientras se desarrolla la historia de amor entre Tyler (Pattinson) y Ally (Ravin). Un amor entre kitsch y superpop, con amigo gracioso incluido. Por suerte, la historia de amor no es más que el nexo de unión entre dos familias con temas pendientes: la madre de Ally fue asesinada delante suya mientras que el hermano de Tyler se suicidó a los 22 años.

Dolor, dolor y más dolor. Y en ese cóctel de emociones nos encontramos a un Brosnan a un muy buen nivel. Se ve que el no tener la responsabilidad de ser el guaperas del reparto le ha liberado para otras funciones, entre ellas la de actuar. Brosnan borda al padre workalcoholic incapaz de comunicarse con sus hijos. Las mejores escenas son las que padre e hijo cargan con sus culpas al otro.

Por lo demás, Recuérdame es una película correcta con un guión bastante coherente y que gana muchos puntos con su final, que no desvelaremos, pero que vale mucho la pena. Quizás Pattinson ocupe más plano del que mereciera, pero al menos deja espacio para unos cuantos personajes interesantes. Y eso es más de lo que este humilde crítico esperaba.

Veredicto: 6.

Lo mejor: Brosnan, Pierce Brosnan. Y el sorprendente final.

Lo peor: La banda sonora. Y el tufillo a James Dean mezclado no agitado con Edward Cullen.

Tweet this!
Enviar a Menéame

Con franquicias y a lo loco

by Pablo

El mundo del cine anda algo revuelto. Suceden cosas extrañas. Por ejemplo, que un artículo en el diario Los Angeles Times difunde durante unas horas el temor a que las grandes compañías de Hollywood acaben por no vender DVD en España, que no es precisamente un país del tercer mundo, sino uno del primero con 45 millones de habitantes, y muchos de ellos aficionados al séptimo arte…

[Quizás habría que haber comenzado pidiendo disculpas a los lectores y seguidores del blog por la escasa actualización en los últimos tiempos. Es lo que tienen estas fechas, que conllevan otras obligaciones. Confiamos en que sepan disculparnos.]

Hace unos días, saltaba a la palestra el enésimo retraso en el comienzo del rodaje de El hobbit, la doble precuela a la franquicia de El Señor de los Anillos. Poco antes nos habíamos hecho eco de su largo y tortuoso camino. Lo último: imposible empezar antes de finales de año. Y a ver qué ocurre, porque en MGM están temblando. Del Toro, tomándose la vida con filosofía, ha bromeado con la posibilidad de rodar no en 3-D, sino en 4-D. Chapó por el mejicano…

Pero, sin duda, la que merece el título de noticia absurda es la del guión de la nueva cinta de la saga de Harry Potter que alguien, un miembro del rodaje, se deja olvidado en un pub, como quien olvida unas gafas o las llaves o la cartera. La noticia saltó el sábado y, finalmente, hemos considerado que era demasiado llamativa como para no hacernos eco. El guión, ya se sabe, acabó en manos del poco escrupuluoso The Sun, panfleto entre panfletos, que si bien lo devolvió a sus dueños, no perdió la ocasión de dejar caer que el libreto incluye cambios significativos con respecto a la novela. ¿Debemos fiarnos?

Sólo un día antes, Daniel Radcliffe, el actor que interpreta a Harry Potter, desmentía los rumores de una supuesta homosexualidad. J. K. Rowling, la autora de los 7 libros, negó hace unas semanas que se hubiera inspirado en Willy the Wizard, personaje de otra saga de libros, cuya autoría corresponde a un tal Adrian Jacobs. En fin… En The Sun, por rebuscar entre la porquería, llegan al extremo de meterse con el pelo en el pecho de Radcliffe..

Volviendo a la historia del guión, y como recuerda The Sun, es la tercera vez que la franquicia se ve amenazada por un descuido. Sucedió una vez con las novelas y dos con las películas. ¿Qué será lo próximo? Se admiten apuestas.

Enviar a Menéame
Tweet this!

Pages:«12