Archive for June, 2010

Matrimonio de fracasados


30 Jun

Ella tiene 24 años y saltó a la fama por lucir palmito en una película entretenida, sin más, que adaptaba una serie ochentera de dibujos animados. Él tiene 36 años y se dio a conocer en una seriecilla de/para adolescentes que, vista hoy, produce mitad vergüenza ajena, mitad arcadas.

Hablamos, sí, de la ubicua Megan Fox y de su, a partir de ahora, y hasta nuevo aviso, marido Brian Austin Green. Llevaban años saliendo juntos y han decidido que era el momento de darse el “sí, quiero”. A un servidor lo que le llama la atención es como viene a refrendarse ese dicho de que “Dios los cría y ellos se juntan”. Nunca un matrimonio de actores reunió tan poco talento y tan nulas perspectivas de futuro.

Por edad, debería ser Megan Fox la que aspirara a comerse el mundo. Y, sin embargo, visto lo visto, me atrevo a aventurar que ya, así de rápido, se le ha pasado el arroz. La conocimos en 2007 gracias a Transformers: cierto, irrumpió como un ciclón, como una auténtica bomba sexual que, reconozcámoslo, elevaba y mucho las posibilidades de la cinta entre los libidinosos espectadores teenagers, que agradecían algo de carne femenina entre tanta cara de pringao de Shia LaBeouf y tanto robot con mala hostia. Michael Bay, que no es tonto, tuvo claro que debía contar con ella para la paupérrima y muy prescindible secuela, estrenada el año pasado. Cómo de tonta se pondría la Fox para que Bay decidiera que hasta ahí, que en adelante su personaje de rollito del protagonista pasaba a mejor vida. Exactamente lo contrario que le ha sucedido a la chica: su vida, en el celuloide, ha sido de todo menos buena. Jennifer’s Body resultó ser lo que prometía ser, una auténtica bazofia, y la recién estrenada Jonah Hex, con Josh Brolin, se la ha pegado con todas las de la ley. Mucha portada de revista, mucha “mujer más sex del mundo” y mucha tontería, pero rascando un poquito en seguida se podía ver que Megan Fox no era nada.

De Brian Austin Green, más cerca ya de los 40 que de los 30, poquito se puede esperar a estas alturas de partido. A su rol de David Silver en la casposa e infame Sensación de vivir le han seguido un puñado de olvidables actuaciones o apariciones, mejor dicho, en alguna que otra serie y alguna que otra película de medio pelo. Últimamente se le pudo ver en un producto que va ya totalmente de capa caída, Smallville. Tiene en cartel varios estrenos que aportarán entre poquísimo y nada.

A Megan Fox y Brian Austin Green, como matrimonio, no sé qué futuro augurarles (ni me importa). Como actores, creo a pies juntillas que no tardaremos en olvidarnos de ellos. Si no lo hemos hecho ya…

Estrenos 25 de junio


28 Jun

No sirven las excusas, pero creedme si os digo que, si habéis dejado de ir al cine este fin de semana, huérfanos de nuestra síntesis de la cartelera, no os habréis perdido nada de vital importancia; nada que vaya a elevar a las alturas vuestro acervo cinéfilo. Pero insisto: no pondremos parches calientes. Prometiendo que esta demora será la última, diseccionemos brevemente lo que ha llegado a los cines desde el pasado viernes:

-La vida privada de Pippa Lee: Robin Wright, la ex de Sean Penn, se mete en la piel de una mujer con varias pieles, una señora que, bajo su apariencia anodina, esconde un pasado de lo más movido. La secunda un reparto estimable: Alan Arkin, Keanu Reeves, Julianne Moore, Winona Ryder y Maria Bello, entre otros.

-Un funeral de muerte: Hollywood adapta la cinta británica de 2007 de Frank Oz. Lo hace en plan yanki, escatológico y negro, porque negro es el 90 por ciento del cast, encabezado por el cansino Chris Rock. Innecesaria.

-En pata de guerra: El Hombre contra la Naturaleza en tono de ¿comedia? desenfadada a mayor ¿gloria? del acabadillo Brendan Fraser y la muy, muy acabada Brooke Shields. La cinta rezuma tal sensación de decaimiento que lo más conveniente sería precintar las salas donde se exhibe, por aquello de los posibles contagios…

-Scar 3D: Hay que ser muy tonta para volver al pueblo en el que, muchos años atrás, mataste a un psicópata que tenía aterrorizados a los pobres pueblerinos. Lo normal es que ocurra lo que ocurre: que un imitador se dedique a seguir los pasos de aquel asesino y vuelva a convertir tu vida en un infierno. En fin, admitamos que algo de original sí tiene el argumento de esta cinta de terror.

-Tenías que ser tú: Amy Adams y Matthew Goode (el cuñado de Match Point) en una comedieta romántica cuya gracia, en principio, reside en que transcurre a caballo entre Boston y Dublín. La típica peli de guerra de sexos aderezada con una suerte de leyenda irlandesa para mujeres casaderas.

-Io, Don Giovanni: Carlos Saura se inspira en Mozart, que ya es mucho inspirarse, para esta cinta a caballo entre el musical y el biopic. Para amantes de la música clásica.

-Entre nosotros: Drama alemán sobre dos parejas y los efectos que produce una de ellas en la otra. Nada volverá a ser lo mismo. Nosotros podríamos sobrevivir sin su visionado. Perfectamente.

-La chica del tren: Catherine Deneuve podría ser el mayor atractivo de esta película francesa, de no ser porque esta actriz perdió su tirón hace bastante tiempo.

-La vida empieza hoy: Española; sexo, tercera edad y Pilar Bardem.

-Anvil: Documental sobre una banda heavy canadiense. Sí, hemos pensado lo mismo…

Seguís preguntando, seguimos respondiendo


27 Jun

Nueva entrega semanal de las mejores preguntas/sugerencias/comentarios/insultos que nos han llegado por Formspring. Ya sabéis que podéis seguir poniéndonos a prueba aquí o a través del widget que hemos añadido al final de este mismo post. Y dicho esto, aquí va lo mejor de lo mejor de esta semana.


Una crítica de ‘Ordet’, de Dreyer, de ‘Elena y los hombres’, de Renoir, de ‘Raíces Profundas’, de Stevens, o de ‘There Will Be Blood’, de Piqué, digo… de Anderson, estaría muy bien.

Grandes películas todas. A mí (Carlos) la que más me atrae revisionar es la de Raíces Profundas, un western redondo del cual Eastwood hizo un remake bastante decente con El jinete pálido, aunque le faltó un malo a la altura del mítico Jack Palance. Te haremos caso, gracias por las sugerencias.
¿Cuál es la mejor película de Disney pre-Pixar?
Para mí (Pablo) El Rey León, por sus resonancias shakesperianas. Elección friki: El emperador y sus locuras; creo que no se la valoró de forma justa. Y de las clásicas, de las que vimos de críos, estaría entre El libro de la selva y Merlín.
¿Cual es el mejor par de tetas que han aparecido en una película no pornográfica?
Pablo: Hace poco revisité Instinto Básico y las mamas de Sharon Stone, aunque pequeñas, estaban de muy buen ver. Las de Brooke Shields en El lago azul tenían un morbo innegable. Susan George exhibía un buen par de senos en Perros de paja. Y, aunque de plástico, me vienen a la mente las de Denise Richards en Juegos salvajes. Seguramente me estoy dejando muchas y buenas tetas por el camino; véase Penélope Cruz en Jamón, jamón, por citar una española.
Veo poco cine, el cartel que me entra por los ojos, que tenga poca fantasía y poco drama, españoladas las justas. Pero Regreso al Futuro tendrá siempre un hueco en mi estantería. He decidido volver a ver alguna, ¿cuál me recomendáis de las tres?
Pablo: De la saga de Regreso al Futuro, sin duda, la primera es la mejor. De hecho, es una peli cojonuda. He perdido la cuenta de todas las veces que la he visto. La segunda parte era una vuelta de tuerca interesante, algo así como “vamos a ponerlo todo patas arriba”, pero trabajando sobre material previo. Y la tercera me parece flojita, la verdad, aparte de que nunca entendí que llevaran la trama al western.
¿Que sabeis de El Padrino IV? ¿Existe? Filtro por google y veo un elenco de actores importantes, un trasfondo en Nueva York y un periodista por medio. ¿Estoy muy desactualizado?
Pablo: No he sabido nada de El Padrino IV en los últimos tiempos. Supongo que siempre existirá la tentación de cagarla y rebajar el lustre de la saga. En Hollywood son así. La tercera parte ya fue un error enorme. Una cuarta le daría la puntilla. En todo caso, nunca mancharía el buen nombre de las dos primeras, auténticas joyas.
Que opinas de Albert Espinosa como guionista?
Pablo: Respeto su currículum pero no he seguido demasiado su trabajo. Planta 4ª parece lo más potente de cuanto ha hecho. No soy un gran aficionado al cine español, lo cual me incapacita para explayarme sobre este señor.
No se si el otro día por fortuna o desgracia veríais una película que echaron en la sexta, NINJA!!!!!!!!!! bueno solo decir que el concepto de la realidad me dio la vuelta en un instante, no creía que existiese una película tan mala.
Carlos: El interés por el cine en La Sexta es de sobra conocido. Sólo hace falta recordar esos maratones de películas de Chuck Norris. Suerte que, al menos, era moderna (2009), y las ostias parecerían realistas. Te podía haber caído 3 pequeños ninjas o alguna de Hulk Hogan haciendo de canguro… Y vente a hablarnos de realidad después de ver alguna de esas películas.

Celuloides con patatas en Madrid


25 Jun

Hoy hemos preparado un post de recomendaciones… culinarias… porque en Celuloides en su jugo siempre nos jactamos de tener las mejores recetas para cualquier apetito cinematográfico. Y de vez en cuando nos despachamos a gusto con un atracón de películas en forma de listas. Pero no somos los únicos que usamos un muro para exponer su menú. En el café/take away Diurno (San Marcos 14, Madrid) también publican sus preferencias cinéfilas en un muro, pero no de facebook… ¡en un muro de verdad! Y lo hacen con mucho arte, como podéis ver en la foto.

Top 20, by Diurno.

Top 20, by Diurno.

El artista se llama Juanjo Cuerda, un dibujante al que podéis seguir en el blog Luismi y Lola. El local es un chollo para los amantes del cine, porque además de disfrutar de un buen snack, puedes alquilar DVD´s… ¡y tienen una colección bastante seria!

Siguiendo nuestra ruta cine/gastronómica, y muy cerquita de ahí, me encontré con el siguiente cartel a la entrada del restaurante La pequeña Bety (c/ La Reina 4).

La Pequeña Bety

La Pequeña Bety

Otra joyita para los ojos que demuestra que se puede ser original hasta presentando unas hamburguesas. O promocionando una cerveza.

En definitiva, dos ejemplos más de la perfecta integración Cine y Gastronomía. ¡Si ya lo decíamos nosotros! Los celuloides, siempre en su jugo.

Perros de paja


24 Jun

El cine de Sam Peckinpah es violencia. Personaje en sí mismo turbulento (alcohólico, drogadicto y de difícil carácter), es la violencia, excesiva y exhuberante, la que articula sus grandes películas: Grupo salvaje, La huida y, por supuesto, Perros de paja (Straw dogs, 1971).

Violencia que, como se demuestra en el caso de Perros de paja, no requiere de sujetos violentos. Si en los otros dos ejemplos citados criminales y forajidos atraían la muerte como imanes, la generaban, la causaban a otros y, en último término, a sí mismos, aquí atrapa a un hombre en apariencia totalmente ajeno a lo violento, un astrofísico. Tampoco es necesario un entorno especialmente hostil: el protagonista, americano, viaja a Inglaterra, al pueblo de su mujer, aprovechando una beca. El pueblo, a priori, reúne las características clásicas de la localidad pequeña y aburrida donde nunca ocurre nada, más allá de puntuales rencillas.

El detonante es la guapa y joven mujer del forastero, o mejor dicho, la atracción que provoca en algunos hombres del pueblo, entre ellos un antiguo ligue. El astrofísico, además, con su corta estatura, su pinta de empollón, sus gafitas, sus jerseys horrendos y sus reflexiones ensimismadas suscita en esos hombres una especie de fijación morbosa. De esta forma, mientras ansían poseer a la mujer, no desean menos abusar de su marido. La pareja, sin pretenderlo, actúa a modo de catalizador para despertar un matonismo que ya existía en la epidermis de los pueblerinos.

Enfrentado al desafío, más leve al principio, más frontal gradualmente, el astrofísico, a pesar de la presión de su esposa, va tragando saliva, bilis, orgullo y rabia, almacenando violencia, absorbiendo la que emana de los hombres del pueblo, haciéndola suya, en un proceso que irremediablemente habrá de terminar en una explosión catártica. Antes, asistimos al regodeo de Peckinpah en el sordo sufrimiento de la pareja: meramente psicológico en el caso de él, bullyng si queremos recurrir al término moderno; directamente físico, aunque no necesariamente más doloroso, en el caso de ella. Como si manejara una ruedecilla, el director va girándola lenta pero irremisiblemente, subiendo el nivel de tensión hasta hacerlo casi insoportable, empujando al espectador a desear, casi, estar en la piel de ese americano acobardado, acomplejado por la superioridad física y numérica de los otros, y plantar cara a los matones.

David Sumner, el astrofísico, es el paradigma del hombre medio impelido por otros a llegar a las últimas consecuencias. Sólo Dustin Hoffman podía interpretarlo: por su brillantez como actor, demostrando que necesita muy poco para transmitir infinidad de pensamientos y sensaciones; y por sus condiciones físicas, empezando por la estatura y terminando por la cara de pringado. Hoffman está absolutamente soberbio. No brilla menos en el rol de su mujer Susan George, actriz que en un primer momento impacta por lo físico, pero que no tarda en demostrar el dominio de un personaje que no es fácil, el de la mujer que asiste impotente a la degradación y explosión de su esposo. George, que tenía apenas 21 años cuando rodó esta película, ha tenido después una carrera anodina y más bien televisiva.

Analista obsesivo de la violencia como motor del ser humano, Peckinpah encuentra en Perros de paja caminos que no le ofrecían las, por otra parte, igualmente espléndidas La huida o Grupo salvaje; cintas en las que la violencia era poco menos que obligada. En Perros de paja, en cambio, va aflorando a la superficie como burbujas que alteran, cada vez con mayor intensidad, la hasta entonces tranquila superficie de la vida de David Sumner. El hombre pacífico, cierto que un tanto peculiar, al que le estalla en la cara la violencia y no tiene más remedio que hacer bueno el dicho: violencia engendra violencia.

El extraño caso de Amanda Bynes


22 Jun

Seguramente os estaréis preguntando, en primer lugar, quién es Amanda Bynes. Sólo entonces daréis el paso de preguntar: ¿y qué tiene su caso de extraño? Amanda Bynes es una actriz de 24 años nacida en Thousand Oaks, California. En su CV figuran un puñado de peliculitas para adolescentes y una serie de duración media. La serie es Lo que me gusta de ti, en la que hacía de hermana pequeña de Jennie Garth, la Kelly de Sensación de vivir; la emitía hace un tiempo La 2, y no, no era gran cosa: una comedia facilona y más bien dirigida al público femenino. Entre las películas cabe citar Un sueño para ella, con Colin Firth, Ella es el chico y Hairspray. Desde 2007 no ha vuelto a aparecer en ninguna cinta (la última, Sydney White) y ha rodado dos pilotos que fallaron a la hora de convertirse en series.

Bien, ¿qué tiene su caso de extraño? Pues que la señorita Bynes ha anunciado a través de su cuenta de Twitter que lo deja. Que pasa de seguir actuando a sus 24 añitos. No explica si la decisión se debe al escaso trabajo que ha tenido en los últimos meses. Mediante el sistema de mensajes cortos que constituye la esencia de esta red social explica que:

-“I don’t love acting anymore so I’ve stopped doing it”: ya no me gusta actuar, así que lo he dejado.

-“I know 24 is a young age to retire but you heard it here first I’ve retired”: sé que 24 años es una edad temprana para retirarme pero os habéis enterado aquí, me he retirado.

¿Por qué nos hacemos eco de esta noticia que a pocos les importará un bledo? Tal vez se trate de esa suerte de morbosa atracción hacia lo que huele a proyecto fallido de estrella adolescente, a juguete roto, como nos sucede con Miley Cyrus y su transmutación en la nueva Sabrina. Hay algo en Amanda Bynes, desde su cara de niña a su aparente mamoplastia, que remite poderosamente al lado más triste de la fama, a la cara menos amable de Hollywood. Dice Amanda en su cuenta de Twitter, auténtica fuente de inspiración, que sus dos referentes son Marilyn Monroe y Angelina Jolie. ¿Queréis más pistas?

Uno se pregunta qué hará esta chiquilla de aquí en adelante. ¿Se dedicará a vivir la vida en Malibú? ¿Cuánto le durará la pasta que ha amasado durante su corta carrera, que se remonta a 1999, con The Amanda Show? ¿Nos sorprenderá resurgiendo cual ave fénix, protagonizando la próxima película de Woody Allen?

Juguetes en plena forma


21 Jun

Uno, que es un romántico del cine, profesa una alérgica sistémica a secuelas, precuelas, remakes, franquicias, relanzamientos de personajes y todo lo que huela, en definitiva, a falta de originalidad, a seguir el camino trillado, las huellas ya trazadas. No soy un reaccionario: si una historia merece ser contada en dos, tres partes, y una no es suficiente, adelante, nada que objetar. Pero si una película funciona, y los señores ejecutivos, codiciosos, se lanzan a exprimir la gallina de los huevos de oro hasta la última gota, bajo la excusa de que aún quedan cosas por mostrar… entonces, amigos, no contéis conmigo.

Pensaba eso antes del lanzamiento de Toy Story 3. ¿Es necesaria una tercera película sobre Andy y sus juguetes, volver a relatar las peripecias de Woody, Buzz y su cuadrilla? Todavía conservo ciertas dudas, por más que diarios como el New York Times, sin caer en la alabanza desmedida, se muestren favorables en sus críticas. De lo que no hay duda es de que la gente ha respondido. Al menos, en Estados Unidos, que es donde se ha estrenado. En España tendremos que esperar (quien quiera ir a verla) hasta el 23 de julio.

Por si las cifras de los States sirven de termómetro, la temperatura de Toy Story 3 no es alta, es altísima: se estima que en su primer fin de semana ha amasado la increíble cifra de los 109 millones de dólares. Para que os hagáis una idea: la primera entrega consiguió 29 kilos; la segunda se fue hasta los 57. Huelga decir que es el estreno más exitoso de la historia de Píxar. Buenas noticias para Disney, claro. Que sea la mejor película de la factoría digital parece más improbable, con joyas como Up y Los increíbles todavía en nuestras retinas. Eso sí: visto lo visto, todavía hay ganas de ver películas de los simpáticos juguetes. Servidor creyó terminada la saga con la segunda entrega, sensiblemente inferior a la primera, pero intuyo que debo admitir mi error.

Las cifras, como es habitual, cortesía del portal especializado Box Office Mojo.

Vosotros preguntáis, Celuloides responde (o lo intenta)


20 Jun

Los fans de Celuloides en su jugo de Facebook ya lo saben: hemos abierto un nuevo canal donde seguir hablando con vosotros de lo que más nos gusta, el cine. Se trata de Formspring, una herramienta con la que podéis mandarnos preguntas, comentarios, insultos o lo que queráis, y que nosotros responderemos con mucho gusto.  Podéis ver por aquí las últimas preguntas contestadas y, de paso, manda una, o hacerlo en la aplicación que hemos añadido en el blog en la columna de la derecha. Y dicho esto, hagamos un repaso a las mejores preguntas de la semana.

Por favor, recomendad a vuestros seguidores alguna película de ciencia ficción que merezca la pena. No hablo películas del estilo de Stargate ni de Matrix sino más bien algo como “Primer”, ganadora del premio del jurado del festival de Sundance de 2004
Te haremos caso. Tenemos el género de la ciencia ficción un poco descuidado, pero lo que hemos recomendado en este terreno no son, precisamente, películas al uso. La última que reseñamos fue Moon, el debut de Duncan Jones. Y nos gustó mucho. http://www.celuloidesensujugo.com/2009/11/10/moon/
Mmmm, vamos a probar este invento. Ayer vi “Un tranvía llamado deseo” y me alucinó observar tantos malos tratos hacia las mujeres. Lo fuerte es que hace veinte años, se viera esa película en la tele y pareciera tan normal…
Pues sí, mucho han cambiado las cosas, y en este caso a mejor. En cine es un reflejo del presente, y ahora las mujeres son heroinas, incluso en películas históricas y de época (esa Cate Blanchett luchando con armadura al lado de Crowe en la última de Robin Hood, por ejemplo). También hay que decir que en la mayoría de los avances sociales el cine ha ido por delante, aunque quizás no en este tema precisamente.
Gracias por tu pregunta!
Boca-culo, boca-culo…..el espeluznante diseño que nos propone el nuevo frankestein de “The Human Centipede” creéis que es una sátira de la situación actual bancos-estados o simplemente una nueva vuelta de tuerca al mundo del monstruo peliculero??
La primera vez que oí hablar de “esto” creí que era una broma o un homenaje a Kevin Smith y el único chascarrillo gracioso de ese sinsentido llamado “Clerks 2″. Pero no, existe. Para comprender la relación bancos-estados es preferible visionar “Toma el dinero y corre”.
¿Es cierto que próximamente se va a estrenar una película de Nazis en la luna? Me ha parecido verlo en vuestro facebook, pero tengo dudas de que sea un fake. ¿Podéis adelantarnos algún detalle? ¡Muchas gracias!
Gracias a ti por escribir. No es un fake. Lleva por título “Iron Sky” y es cosa de un grupo de finlandeses (sí, como suena) que se hacen llamar WreckaMovie y que ya sorprendieron con Star Wreck, parodia de Star Wars y Babylon 5 que arrasó en Internet. La fecha de estreno prevista es 2011, aunque está por ver si cumplen los plazos.
No me hagas daño, tengo varias ex-esposas y un barman que dependen de mí…
“Con la muerte en los talones” es, quizás, una de mis películas favoritas de Hitch y, por extensión, del séptimo arte (Pablo). Magnífica. Por cierto, esa frase es también muy de Monkey Island, de la primera parte, cuando aprende a pelear con insultos.
¿Cual es vuestra favorita de Kusturica? También serbo-bosnio, por cierto…
¡Menuda pregunta! Claramente, Maradona by Kusturica. ¡Dónde va a parar! ¡El Pelusa visto por un tío de Sarajevo!

http://www.formspring.me/celuloides

Estrenos 18 de junio


18 Jun

“Decepción” fue la palabra más repetida en las portadas de los periódicos tras el sorprendente e inesperado tropiezo de España contra Suiza. Sí, hablamos de ese Mundial de fútbol que tiene la cartelera en barbecho. Y es que “decepción” podría aplicarse también a los estrenos… si no fuera porque ya sabíamos a qué atenernos:

-The Blind Side: Aquí, en uno de esos alardes de originalidad, le han añadido el pegote de “Un sueño posible”. Sí, por aquello de hacernos una idea más precisa de lo que vamos a encontrarnos. Lo que vamos a encontrarnos es una película con trasfondo deportivo (tranquilos, alérgicos del fútbol, que aquí se trata de fútbol… americano) articulada en torno a la típica historia de superación personal. Sandra Bullock encarna a una pija que, a diferencia de su rol en Crash, acoge desde el primer momento a un chico negro con problemas pero un enorme talento. A la Bullock le cayó un Oscar y nadie se echó a la calle con antorchas y aperos de labranza. En fin, vivimos tiempos extraños y adocenados…

-En la boda de mi hermana: Actores televisivos (Josh Duhamel, marido de Fergie, salía en Las Vegas; Kristen Bell, en Héroes y en Verónica Mars) para la enésima comedia romántica. Perfil bajo.

-Marmaduke: ¿Creíais, ingenuos, que en Hollywood se habían cansado de hacer churros protagonizados por animales? Para nada. Aquí llega el perro que da título a este bodrio en el que duele encontrar nombres como el de Christopher Mintz-Plasse (Kick-Ass) o Jeremy Piven (Entourage). Que salga Owen Wilson es más lógico.

-Dos hermanos: El cine argentino suele ofrecer unas garantías mínimas que a uno lo animan a concederle una oportunidad; o, como dicen ellos, una chance (pronúnciese con acento bonaerense). Dirige Daniel Burman.

-El Regalo: Película chilena, como suena. Sí, el país cuyo equipo seguramente tendrá bastante que decir en el futuro de La Roja en el Mundial. Al final, todos los caminos llevan a Sudáfrica.

-Air Doll: Drama japonés.

-Villa Amalia: Isabelle Huppert sigue al pie del cañón. Drama franco-suizo.

-La venganza de Ira Vamp: Pensábamos que era difícil “superar” las cotas alcanzadas por Campamento Flipy, pero este remedo chungo de Rebeca con humor de trazo muy grueso consigue que no estemos tan seguros. Comedia “de miedo” con un reparto de ídem: Florentino Fernández, Josema Yuste, Javivi, Chiquito de la Calzada… ¡y Dalma Maradona, hija del Diego! ¡Waka, waka!

-Documentales: La luna en ti; La mirada de Ouka Leele.

Iron Man 2


16 Jun

Robert Downey Jr. vuelve a meterse en la piel del millonario Tony Stark (y en la armadura de su alter ego, Iron Man),  rodeado de Gwyneth Paltrow, Mickey Rourke, Scarlett Johansson y Samuel L. Jackson. Mucho ego en tan poco celuloide. Pero lo que realmente importa es que Iron Man 2 (Jon Favreau, 2010) rebosa tanto humor como efectos especiales.

Jon Favreau (sí, ese que hizo de novio de Monica durante varios capítulos en la serie Friends) tenía ante sí un reto complicado. La primera película sobre un superhéroe de cómic siempre es la más fácil, ya que sólo tienes que adaptar un origen que es más o menos conocido y poner a un malo de altura. Si respetas la mitología tienes media película solucionada. Sólo hace falta darle un tono propio, y Favreau lo encontró en el humor. Aprovechó que Iron Man no es un superhéroe de primera línea (al menos no a la altura de Spiderman o los 4F) para dejar que el personaje no se tomara muy en serio a sí mismo. Y funcionó. Stark es un millonario empresario de la industria de las armas que se ve obligado a vivir conectado a un “corazón” secundario. Un invento que da pie a la famosa armadura, eje de la primera película. Pero, a pesar de la gravedad de los acontecimientos, en Stark nunca hay desaliento, duda, tristeza o desesperación. Se mantiene, entre explosión y explosión, como el galán perfecto, el millonario excéntrico y el superhéroe jubiloso. Justo lo que demandaba la película y el espectador.

Después del éxito de la primera película, el reto de Favreau con su continuación consistia en, o bien mantener esa línea de distensión, o bien dotar al superhéroe de una carga dramática a la altura de otros superpersonajes. Afortunadamente eligió la segunda opción. Y el resultado es una película vibrante, que no da descanso al espectador, salpicada de excelentes diálogos y con un trabajo artístico, desde los actores hasta los efectos especiales, de gran nivel. Y gran parte de ese mérito lo tiene el guión, obra del actor Justin Theroux (también padre de Tropic Thunder), que elabora una historia con bastantes subtramas y escenas bastante cachondas (Stark vacilando a un comité del Senado o Iron Man contando chistes en una fiesta) a base de dar a cada personaje, incluso a los secundarios, espacio y un estilo propio. Así, el director de la compañía rival de Stark, Justin Hummer (perfecto Sam Rockwell) es un histriónico hombre de negocios obsesionado con tener el mismo éxito personal que Stark. Por eso contrata a Iván Vanko, un ruso que quiere vengarse de la familia Stark por asuntos familiares, y cuya locura sosegada interpreta a la perfección Rourke. Stark, por su parte, se rodea de la misteriosa Natalie (muy bien Johansson), así como de los personajes de la primera película: su secretaria Pepper (Paltrow), a la que nombra presidenta de la empresa, su amigo Rhodey (Cheadle) y su chofer (interpretado por el propio Favreau) que ofrece alguna de las escenas más cómicas del film. Ah, y Nick Furia (Samuel L. Jackson), por fin con algo de protagonismo en espera del megamix The Avengers, donde se encontrán varios superhéroes de la factoria Marvel.

En la confluencia de todos estos personajes está la verdadera razón de ser de Iron Man 2, más allá de peleas y efectos especiales. Y la garantía de que la saga está en buenas manos. Por muchos años.

Veredicto: 7,5

Lo mejor: Las puyas entre Hammer y Stark.

Lo peor: El rollito patriota y militarista.

Celuloides en su jugo

Recetas sencillas para degustar buen cine, sabroso y bajo en calorías.