Luces, cámara… ¡y al trullo!

by Pablo

El género carcelario ha deparado grandes películas a lo largo de la historia. Se me ocurren, a bote pronto, Cadena perpetua, Fuga de Alcatraz o Pena de muerte. Tim Robbins, Clint Eastwood y Sean Penn pudieron pasarlo mejor o peor rodándolas, pero al final del día dejaban el set de rodaje y se marchaban a sus estupendas casas, a dormir en sus enormes camas. Otros, como Wesley Snipes, están a punto de saber lo que es vivir en una celda estrecha… sin cámaras de por medio ni pausas para tomar un café.

El protagonista de Blade encabeza la infausta lista de intérpretes que, en los últimos tiempos, han copado minutos de televisión y páginas de periódicos no por sus méritos en la gran pantalla, sino por sus cuentas pendientes con la Justicia. El señor Snipes deberá cumplir una condena de 3 años por haber evadido la insignificante cifra de ¡14 millones de dólares! en impuestos. Entre 1999 y 2001 decidió que no le apetecía tributar a Hacienda. Para su desgracia, los señores del Fisco han resultado más correosos que Silvester Stallone en Demolition Man.

Otra que vive empeñada en destruir no ya su carrera, sino su existencia, es la niñata que responde al nombre de Lindsay Lohan. En su caso, serán 90 los días que tendrá que pasar en el trullo (quién le diera a Snipes): desde que en 2007 la detuvieron por conducir borracha, se ha dedicado a violar sistemáticamente las condiciones impuestas por los jueces para seguir en libertad. Lohan ha cambiado de abogado y, aquí viene lo bueno, confía en eludir la vida carcelaria. Hasta se permite acudir a juicios con un “Fuck u” pintado en una uña.

El que ya puede empezar a preocuparse y poner el caso en manos de sus letrados es Sean Connery. Sobre Bond, James Bond, penden no una, dos espadas de Damocles en forma de doble imputación: una por blanqueo y otra por delito fiscal (kilo y medio), ambas relacionadas con chanchullos en Málaga, donde veraneaba el actor; su mujer también está presuntamente en el ajo. La primera imputación, la de blanqueo, surgió a raíz de las investigaciones del Caso Goldfinger (hay que tener mala baba). A sus 79 años, el actor escocés podría purgar por haber acudido a las personas equivocadas en busca de malos consejos.

Son sólo tres ejemplos recientes. Líos de actores con la Justicia ha habido siempre y no terminarán aquí precisamente. Tal vez, y esto ya es una teoría sin fundamento alguno, dedicarse a la ficción tiene esa clase de consecuencias: sentirse fuera del mundo real, a salvo del largo tentáculo de la Ley.

Estrenos 16 de julio

by Pablo

La cartelera ha languidecido mientras se celebraba el Mundial de fútbol. A medida que la selección española iba quemando etapas hacia la histórica consecución de su primer título, los cines se iban quedando desiertos. Ahora ya no hay excusa: si los espectadores siguen sin acudir, habrá que empezar a apuntar directamente a la calidad de los estrenos:

-El circo de los extraños: La cosa va de vampiros, desgraciadamente, pero al menos se nos adereza con el gancho del circo ambulante que remite directamente a Freaks. No cabe esperar un producto a la altura del mítico título, pero sí una cinta amena en la que, con suerte, lo oscuro se impondrá a lo teen. Buena noticia: tenemos a John C. Reilly. Mala noticia: tenemos a Salma Hayek.

-Noche y día: Pésima la traducción de Knight and Day. Pésimo el gusto de llevar los San Fermines a Cádiz, como ya se ha comentado aquí. Y pésima la deriva de la carrera de Tom Cruise. Aquí se embarca en una comedia romántica con muchas dosis de acción al lado de la muy venida a menos Cameron Díaz. Con ambos en caída libre, poco cabe esperar de una película cuya mayor atractivo es una carrerita de motos frente a una manada de toros. De momento, el invento da pérdidas (ha recaudado menos de lo que costó hacerla). Cruise, por cierto, rodará Misión Imposible IV. Qué más se puede decir…

-London River: Una de esas películas independientes, con presupuesto bajo, que aspiran a captar la atención de cierto sector de la audiencia. Viene avalada por festivales como el de Berlín. Dos personas muy diferentes unidas por la desgracia.

-Ella, una joven china: Drama. Chino. Claro.

-Una hora más en Canarias: Comedia española. Dirige David Serrano (guionista de El otro lado de la cama; director de Días de fútbol). Protagoniza Quim Gutiérrez, el que iba para salvador del cine español. Sí, el que sale en Sangre de mayo.