Adiós al cómico maduro

Leslie Nielsen (1926-2010) ha muerto esta madrugada. Una neumonía se ha llevado al cómico canoso, al patoso maduro, al hombre que hizo del despiste y la chapucería todo un arte cuando se suponía que su carrera entraba en una vía secundaria. No fue el mejor actor pero jamás le olvidaremos gracias al giro de 180 grados que dio su trayectoria.
Hoy sorprende descubrir que hasta casi mediada la cincuentena este intérprete curtido en la televisión alternó papeles tan diferentes como el de galán, agente de la ley o militar, desde Planeta prohibido a El virginiano. Personalmente tardé unos segundos en asimilar su papel serio en uno de los episodios de Alfred Hitchcock Presenta, descubierto en una vieja cinta VHS que contenía una película del rey del suspense.
El giro de tuerca en la vida de Nielsen se produce en 1980. Título: Aterriza como puedas. Personaje: el descacharrante y absolumante no de fiar doctor Rumack. Resultado: la pista de por dónde irá desde entonces la carrera del actor. Con 54 años ya a las espaldas, pelo cano y rostro impasible, en adelante se dedicó a repetir, con éxito, el mismo perfil. De todos sus papeles, el más famoso, con perdón de Rumack, fue el del teniente Frank Debrin, que gozó de tres películas en la saga Agárralo como puedas (nacidas de una serie de televisión) de 1988 a 1994. Lo que siguió fue una sucesión de calcos en películas más mediocres, a las que en España, fuera cual fuese el título original, siempre se le añadió la coletilla “como puedas”. Últimamente había aterrizado en la saga Scary Movie, donde perpetuaba su larguísima carrera.
Tal vez sea duro para un actor que 30 años de carrera queden sepultados por un cambio radical de género, pero seguramente Nielsen, en su fuero interno, agradecía haber salido del anonimato para ser recordado, por generaciones venideras, como uno de los policías más lamentables y desastrosos, pero tronchantes, que han pasado por la gran pantalla.
