Tras la tempestad, los Goya
Hace quince días, el tumulto, la convulsión. Hoy, los Goya.

Solo ha pasado medio mes desde que el cine español celebró su semana más esperpéntica. Loca Academia de Cine, titulamos aquí un somero resumen de unas jornadas tan locas como chuscas, con una ministra pariendo su ley con forceps; un director de la Academia anunciando en un periódico que se siente estafado y se va; la ministra respondiendo que “vale”; ese mismo periódico publicando supuestas presiones para que ministra y director no se vieran la cara en la gala de esta noche; colegas como Santiago Segura saliendo en su defensa; la Academia garantizando que De la Iglesia estaría presente en “su” gala; su productor acusándole de haber perdido la cabeza con Twitter; la vicepresidenta sacando un duro comunicado…
Con la herida quién sabe en que punto de cicatrización, llega la entrega de los premios del cine patrio y la gran familia, término que últimamente es más cómico que otra cosa, se reúne en tropel de esmóquines y vestidos largos para dedicar sonrisas a las cámaras y fingir que todo va bien. La procesión, en todo caso, irá por dentro. La papeleta más difícil, para Sinde y De la Iglesia, sentados el uno al lado del otro. Pero el show debe continuar. Como si el sector, politizado donde los haya, siempre en el ojo del huracán, no se hubiera estado tirando los platos a la cabeza hasta antes de ayer. Como si las cifras de taquilla del último año no fueran para echarse a llorar.
En segundo plano, desenfocado, el cine. Una cosecha que, si nos atenemos a las cintas que acaparan más opciones, se reducen a un poker con Balada triste de trompeta, También la lluvia, Pa negre y Buried. La primera, el regreso al cine más personal e intransferible del propio De la Iglesia; la segunda, la fallida opositora al Oscar de Icíar Bollaín, gran rival esta noche y posible sucesora en la Academia. Rizando el rizo. La tercera, premiada en San Sebastián. Y la cuarta y última, la verdaderamente original y sugerente, la arriesgadísima pero triunfadora propuesta de Rodrigo Cortés.
Teatro Real de Madrid. Diez de la noche. Buenafuente conduce la gala. Tal vez el espectáculo esté en el patio de butacas.

[...] y vicepresidenta, respectivamente, de la Academia de Cine, y protagonistas (él más que ella) de la semana del esperpento que vivimos hace una quincena. Balada, con 2 Goyas, y También la lluvia, con 3, y todos en [...]