Archive for August, 2011

The Hour


28 Aug

En la Edad de Oro de la televisión, hay una clara tendencia a elogiar las producciones americanas y, si no menospreciar, dejar en un segundo plano los trabajos que se ruedan al otro lado del charco. Craso error reducir el reinado de los canales de tres siglas a HBO y AMC, cuando la BBC y la ITV nos surten de excelente material.

En el caso de la BBC, a la que debemos joyas como Sherlock y Luther, su último regalo lleva el nombre de The Hour y nos traslada a 1956, a la gestación de un programa de noticias de la propia BBC, de una hora de duración, a pocas fechas de que el Reino Unido se vea sacudido por las convulsiones de la crisis de Suez. Bel Rowley y Freddie Lyon son dos jóvenes activos de la casa reclutados para el nuevo proyecto: él es un tipo genial e idealista, un periodista nato que vive cada minuto volcado en su profesión, harto de un trabajo que le obliga a dar cuenta de matrimonios de la jet set y a menospreciar las noticias de auténtico calado; ella es una chica fuerte e inteligente que lucha por hacerse camino en un mundo de hombres, por ser reconocida a través de su trabajo. Entre ambos existe atracción, pero por desgracia para Freddie, solo fluye en un sentido. Mero amor platónico. El clavo que acaba por cerrar el ataúd de una posible historia entre ambos es un tal Hector Madden, un galán con buena planta y mejor padrino al que sitúan al frente del programa y, de paso, frustra el sueño de Freddie de ocupar el puesto. Claro que el joven señor Lyon no anda precisamente desocupado: la llamada de una antigua amiga le pone sobre aviso de un extraño asesinato, una madeja que no deja de enredarse con más muertes y con un tufo cada vez más poderoso a conspiración e implicaciones políticas.

A The Hour se la ha comparado con Mad Men, una demostración de los prejuicios de los que hablaba al principio, cuando poco tienen que ver ambas series, más allá de la época en que transcurren y el estupendo trabajo de ambientación presente en ambas. The Hour es una serie british por los cuatro costados, de solo seis episodios, con un arco argumental consecuentemente mucho más reducido, sin un personaje central con el carisma de Don Draper. Podemos trazar algún paralelismo, si gustáis. Una y otra se centran en los entresijos de sus respectivas profesiones, la publicitaria y la periodística. Hay tensiones derivadas del trabajo y hay tensiones derivadas de las relaciones personales. Pero Mad Men es más un retrato de una época cambiante y de un grupo de personas que lidian con ella, y The Hour, si bien tiene algo de esto, tiene un recorrido más corto y cerrado, al menos en su primera temporada, con la espoleta del crimen que investiga Freddie y el tratamiento en el programa de la crisis de Suez, con el que concluye el sexto episodio.

Dejando a un lado las odiosas comparaciones, The Hour es un drama potente y magníficamente interpretado. La cara más conocida es la de Dominic West, McNulty en The Wire, aquí en un personaje mucho más comedido, menos carismático; un fulano que debe esforzarse por superar sus limitaciones ante la evidencia de que su compañero Freddie es mucho más brillante. A Freddie lo interpreta con nervio el liviano Ben Wishaw, protagonista de El perfume, que inicialmente pone nervioso pero al que se acaba cogiendo cariño. Y cierra el triángulo Romola Garai, a la que cabe adivinar un futuro más que prometedor en papeles de mujer atractiva pero con carácter. Respaldados los tres por la habitual panoplia de sólidos secundarios, con especial mención a Julian Rhind-Tutt como el irritante Angus McCain.

Solo seis capítulos, de una hora de duración, pero con tramas adultas y llenas de tensión, y en los que descolla un excelente tercer capítulo ambientado en la campiña inglesa. Para el periodista tiene el plus de mostrar cómo era el trabajo hace más de cincuenta años. Para el amante de la historia, el emplazamiento en un punto crítico, en el que se pusieron sobre el tapete el antes y el después de las relaciones internacionales. Para cualquiera, simplemente, The Hour es una gran serie.

Estrenos 26 de agosto


26 Aug

Agosto se marcha como llegó: sin plena ni gloria, salvo la gloriosa excepción que ha supuesto Super 8. Esto aterriza hoy sin merecer grandes titulares:

-Dinero fácil: Adaptación del best-seller (nada del otro mundo; os lo dice uno que lo ha leído) del sueco Jens Lapidus, sobre los bajos fondos de Estocolmo retratados desde tres puntos de vista. Primera parte de una trilogía, al menos en papel. Sale Joel Kinnaman, visto en la serie americana The Killing (el compañero de la protagonista).

-Destino final 5: Pues sí, amiguitos, quinta entrega de esta saga de flojas películas de terror teen. Ya sabéis: un grupo de mozos que van muriendo de uno en uno tras salvar la vida milagrosamente, porque la muerte, ay, es implacable. Esperemos que la taquilla también lo sea con este truño.

-Lo contrario al amor: Españolada con Hugo Silva a la cabeza. La premisa (bomberos cachas, chicas que caen a sus pies) no puede ser más zafia. Recordemos: año 2011, señores.

-Gianni y sus mujeres: Comedia italiana sobre un pobre pringado.

-El perfecto anfitrión: Thriller USA de perfil bajo.

-Superbrother: Danesa. De cómo un niño aprende a aceptar que su hermano sea autista.

Super 8


22 Aug

Si estuviéramos únicamente ante un ejercicio de nostalgia y homenaje a Steven Spielberg, padre del entretenimiento en los últimos treinta años, Super 8 no habría sido recibida como la mejor noticia en muchos meses y objeto de elogios unánimes. Más allá de aunar lo mejor de Encuentros en la tercera fase y Los Goonies, raspando el barniz naif para hacerla menos ingenua, el mérito de J. J. Abrams reside en haber sabido articular un producto tan espectacular como entrañable, donde las escenas de efectos especiales no se imponen a las historias personales.

Los precedentes no eran los mejores. Abrams venía de demostrar con Lost y Cloverfield su capacidad para armar artefactos tan vistosos como vacíos. Por otra parte, la alargada sombra de Spielberg parecía prometer los retoques necesarios para garantizar que el resultado final se adecuara a lo que él entiende por cinta familiar. Algo parecido, cuentan, está haciendo con la serie Terra Nova, de la que también es productor. Y, sin embargo, no tardan en disiparse los temores. Ni Abrams despacha una película tramposa como lo fueron las aventuras en la isla más famosa de la televisión, ni el factor Spielberg se convierte en un magma ñoño que derrite una cinta con posibilidades adultas.

Pongamos que el argumento no es lo más novedoso del mundo: un grupo de chiquillos, como en Los Goonies, se ven enredados en un lío monumental a partir de una de sus infantiles e ingenuas aventurillas; en este caso, rodar una cinta casera, un combo noir/zombie, en formato Super 8. Aquí no hay búsqueda del tesoro que precipite los acontecimientos, sino que más bien estos vienen a ellos en forma de intrigante accidente de tren que parece esconder algo muy gordo, algo que parece confirmar la inmediata aparición de un grupo de militares con pocas ganas de hablar. Ni siquiera con la autoridad local, representada por el ayudante del sheriff (y padre del protagonista) cuando su jefe desaparece de forma no menos misteriosa. Como cabe esperar, los chavales demuestran ser mucho más avispados que los mayores, y no solo resuelven las incógnitas, sino que responden al desafío que se plantea al pueblo desde una postura mucho más sensata e inteligente.

De acuerdo, nada novedoso, pero ¿quién lo necesita cuando el tratamiento de personajes es tan cuidadoso, los diálogos están trabajados de forma tan cuidadosa que resultan tremendamente veraces y se toman las molestias necesarias para que las historias de los niños, sus padres y el resto vayan creciendo de forma individual y se vayan tejiendo sabiamente relaciones entre ellos? Esto, no podía ser de otra forma, perfectamente ensamblado en secuencias digitales que llegan, como es el caso del accidente del tren, a cortar la respiración. Todo ello inteligentemente agitado en la coctelera produce una cinta vibrante y emotiva, con tanta adrenalina como endorfinas. Culpa de Abrams, de Spielberg y de unos niños que actúan sorprendentemente bien, con Joel Courtney y Elle Fanning, los protagonistas masculino y femenino, por encima de los demás.

Por supuesto, están el homenaje y el recuerdo, de tal forma que para el espectador con un mínimo de edad está ese plus que va directo a la fibra y deja un poso aún más satisfactorio. Una cierta sonrisa entre nostálgica y agradecida. Ante todo, Super 8 desprende amor por el cine. Y de ahí no puede salir una mala película.

Veredicto: 8,5

Lo mejor: Que rezuma cinefilia.

Lo peor: Que haya quien huya de una inexistente sensiblería.

Estrenos 19 de agosto (y 12 de agosto)


20 Aug

15 días han pasado desde la última vez que acudimos a nuestra cita para consignar los estrenos. Tranquilos: ni se han quedado muchos en el tintero ni os habéis perdido gran cosa. Eso sí: ayer llegó, finalmente, una película que vale la pena. Un notición.

-Super 8: Parece que J. J. Abrams, con el respaldo de Steven Spielberg, ha dado en el clavo con esta cinta que nos retrotae a los mejores 80, los de cintas amables y divertidas, para todos los públicos, algo ingenuas pero muy entretenidas, como Los Goonies o E. T. Se redime así este hombre del fiasco del final de Perdidos y otros proyectos fallidos en televisión. Todas las críticas que hemos leído son más que positivas: elogiosas. Hay ganas de verla. Muchas.

-Conan el Bárbaro: En la Era del Remake, ya le tocaba al tosco guerrero al que encarnó en su día Arnold Schwarzenegger (sí, y Jorge Sanz como Conan niño) ser objeto de revisión. Ahora se pone al frente de la función Jason Momoa, un buen tarugo el amigo, visto en Juego de Tronos. El resto, lo mismo: espadas, brujas y muchos mamporros.

-Manuale d’amore 3: ¿Qué pinta aquí Robert De Niro? Lo de este hombre en los últimos 20 años es una caída libre sin fin. Sale también Móncia Belucci, una que anda desaparecida desde la saga Matrix.

-Le quattro volte: Otra italiana. Un drama.

*Y el 12 de agosto…

-La boda de mi mejor amiga: El título en español, un horror, le hace flaco favor a esta comedia que cuenta con el aval de la crítica positiva de Carlos.

-ZooLoco: Kevin James es de esos cómicos, al estilo Adam Sandler, que hacen tanta gracia en Estados Unidos como poca al otro lado del charco. Se supone que el chiste está en verle parlar con los lenguaraces habitantes de un zoológico. ¿Que quién es Kevin James? El gordito de Hitch. ¿Sigues sin caer? No pasa nada.

-13 asesinos: Takashi Miike con un remake de la cinta homónima de 1963. Batallas en el Japón feudal.

La boda de mi mejor amiga


11 Aug

Kristen Wiig (suspiro). Estoy enamorado de Kristen Wiig. Es, divertida, guapa, espontánea y con un don especial para generar situaciones desternillantes. De las pocas actrices que podrían liderar una película como Bridesmaids, aquí traducida fatalmente como La boda de mi mejor amiga.

Pero que el título no eche para atrás a nadie. Bridesmaids (damas de honor) es una comedia inteligente, aunque de previsible happy end, con todos los ingredientes para no parar de reír. Para empezar. Kristen Wiig (suspiro), una cómica curtida en el famoso programa Saturday Night Live y que ya disfrutamos en Paul. Ella es el alma de la película, además de coguionista y coproductora. Suyos son los mejores gags, a excepción de uno muy embarazoso en donde la comitiva de damas de honor tienen un problema gastrointestinal de considerables proporciones. Porque de eso va la película, de damas de honor ayudando a una novia a tener la boda perfecta. Y la cuadrilla se completa con una superagente del gobierno con aspecto de leñadora, una pija con un matrimonio destrozado, una recién casada con un hervor de menos y una madre asqueada en busca de sexo fácil. Lo mejor de cada casa, vamos. Y además, el elemento masculino, secundario pero importante, representado por un chulo playas (Jon Hamm, en famoso Draper de Mad Men) y un recto policía que se enamora perdidamente de Wiig (suspiro).

El lío está servido, con la misma facilidad y brillantez que las comedias de Spencer Tracy y Katherine Herburn o Rock Hudson y Doris Day, pero con el género femenino aún más soliviantado. Son nuevos tiempos, pero la fórmula sigue siendo la misma: llegar al espectador con situaciones en las que se pueda reconocer, con sentimientos en los que pueda identificarse, y luego ridiculizar su importancia. Así se llega a la risa. Y hacer reír con la que está cayendo en el mundo, tiene todo nuestro reconocimiento.

Veredicto: 7,5

Lo mejor: (suspiro) (suspiro) (suspiro)

Lo peor: El final podía ser más atrevido.

La boda de mi mejor amiga se estrena el 12 de agosto en España.

El origen del planeta de los simios


07 Aug

Acabemos con el misterio. Destruyamos la imaginación. Demos rienda suelta a lo obvio. Porque, en el fondo, ¿qué más da? ¿No se trata solo de dinero, de beneficios, del negocio puro y duro? Pues eso. Si nuestra franquicia ya no admite más secuelas y el último remake fue un truño de proporciones épicas, solo nos queda una salida: ir hacia atrás. Expliquemos el antes. Pasemos por alto que más de un fan de la saga, e incluso espectadores nada extremistas, preferirían que nadie rodara una aclaración y le diera mascaditas las respuestas. Hagamos, en definitiva, El origen del planeta de los simios.

Dicho esto, una película que no debería existir (como concepto), acaba resultando una película más que aceptable. Argumentalmente, tampoco ofrece nada del otro mundo. Los tiempos transcurren según los cánones. Un preámbulo en el que vemos al joven protagonista entregado a unos fines tan altruistas (erradicar el Alzheimer, empezando por su padre) que justifican el ir demasiado lejos (probar un fármaco experimental en seres humanos, sin prever las consecuencias). Un nudo en el que el mono hiper-inteligente resultante de una prueba que acaba mal emprende, a través del camino más duro, su propio camino. Y un desenlace en el que ambas razas (humanos y simios) acaban colisionando de forma inevitable. Forzar los límites de la ciencia, cometer graves errores a cambio de objetivos nobles. Son ideas con las que juega la película.

La gracia, lo diferencial, reside en los monos generados por ordenador. En el caso del cabecilla más listo de lo normal, a base de capturar los rasgos por ordenador de Andy Serkis, uno que se ha abierto su propia franquicia a raíz del papel que inventó Peter Jackson para él en El señor de los anillos: el de Gollum. Los monos, perdón, simios, todo sea dicho, están muy logrados, especialmente a la hora de transmitir emociones, pero no menos en escenas de acción en las que se acumulan gigas y gigas de información virtual. En lo tocante a gráficos, el filme echa el resto en la traca final, la más adrenalínica con diferencia. Los dos primeros tercios, más pausados, más cerebrales, no aburren, y esto es seguramente lo más meritorio.

James Franco está correcto, en uno de esos papeles que requieren poco esfuerzo, una de esas interpretaciones puestas al servicio de la maquinaria de la cinta. John Lightgow, como su padre, pulsa registros más hondos y, por consiguiente, más agradecidos. En el lado contrario, Freida Pinto, descubierta en Slumdog Millionaire, desempeña un rol meramente decorativo. Los fans de la saga Potter tardarán unos minutos en asimilar la presencia de Tom Felton como gañán descerebrado, una vez colgado el traje de Draco Malfoy. Todos, en definitiva, cumplen, y otro tanto se puede decir del director, cuya mano apenas se nota en un producto diseñado para lo opuesto.

Volviendo al inicio, apuntadme entre los contrarios a rodar una precuela con el único objetivo de seguir dándole al botón de fabricar dinero. Mantengo que algunas cosas están mejor si las dejamos en el terreno de lo imaginario. ¿Qué decís, por ejemplo, a la secuela que planean rodar para contarnos qué ocurrió después de Blade Runner? Yo no quiero saberlo. Como tampoco quiero noventa minutos que me aclaren con todo lujo de detalles qué ocurrió con Rick y con Ilsa antes de los acontecimientos que narra Casablanca. Llamadme talibán. Reprochadme que, al mismo tiempo, alabe el resultado de El origen del planeta de los simios.

Veredicto: 7

Lo mejor: Que, pese a ser innecesaria, resulte una película notable.

Lo peor: Que se haya rodado.

Estrenos 5 de agosto


06 Aug

Ahí fuera, en el mundo real, la semana ha estado marcada por las turbulencias en los mercados financieros y el temor a una nueva recesión global. Aquí dentro, en el mundo del cine, la cosa va de héroes. No vendría mal un trasvase. Estaría bien que alguien con poderes arreglara un poco este planeta puesto patas arriba. Por el momento, habrá que conformarse con desconectar durante un par de horas, pantalla grande mediante:

-Capitán América: el primer vengador: Otro superhéroe, pensarán los reacios. Y no les falta razón. Pero en la era de los efectos especiales, los héroes salidos de las páginas de los cómics son los reyes absolutos. Al Capi América le avala la taquilla (ha desbancado a Harry Potter 8) y no le han dado mucha cera los críticos. Se enfunda el traje Chris Evans, uno que empezó en No es otra estúpida película americana y fue orientando su carrera hacia los vehículos de acción. Le esperan unas cuantas cintas con el mismo personaje, en sus propias producciones y enrolado en las del pack de Los Vengadores. La duda es si acabará más harto él o la audiencia.

-El origen del planeta de los simios: Lo confieso: a priori, apretaría convulsivamente un imaginario botón de “No me gusta”. No me gustó el remake de Tim Burton. No me gusta que aparezca ahora esta secuela, por mucho James Franco al frente del reparto. No me gusta que me tomen por tonto e intenten convencerme de que sí, de que necesito saber al detalle por qué La Tierra acabó en poder de los monos. ¿Dónde está el misterio, la gracia de imaginar ese período convulso y nebuloso? Se empeñan en explicarnos que la culpa fue de un científico que buscaba la cura del Alzheimer y acabó creando primates inteligentes que se alzaron contra nosotros. Dicho todo esto… lo justo y coherente es darle una oportunidad a la película y juzgarla por sí misma.

-El caso Farewell: El francés Christian Carion coló Feliz Navidad entre las candidatas al Oscar a mejor cinta extranjera hace 5 años. Si aquella película estaba ambientada en la Primera Guerra Mundial, esta nos lleva a la Guerra Fría y al trasvase de documentos secretos. Tiene muy buena pinta y un reparto francés, sí, pero con unos cuantos foráneos conocidos, desde Diane Kruger (que trabajó en Feliz navidad) a Willem Dafoe.

-Las manos en el aire: Otra francesa. Una mujer rememora la ocasión en la que temió ser deportada.

-La oportunidad de mi vida: ¡Y otra francesa! Ahora, una comedia, co-producción con Bélgica, sobre un gafe redomado que arruina todas sus relaciones amorosas.

Celuloides en su jugo

Recetas sencillas para degustar buen cine, sabroso y bajo en calorías.