Archive for January, 2012

Los descendientes


31 Jan

Simplemente, este año, le ha tocado a Los descendientes. Dudo que le vayan a dar el Oscar a la Mejor Película, pero si por mi fuera ya le habrían entregado hace tiempo el de Más Sobrevalorada. De rebote, el señor George Clooney agarra una candidatura poco menos que impepinable a Mejor Actor y no son pocos los que le cuelgan el cartel de favorito… ¡por un papel de lo más normal! Efecto arrastre, diría yo. Si le das la vuelta a Los descendientes aparece Drive. Son las caras opuestas en el favor de los académicos. Donde la primera ha encontrado loas infladas, la segunda ha recibido sopapos de indiferencia.

Y ojo, no digo que Los descendientes sea una mala película. Pero, por no ser, no es ni siquiera la mejor de Alexander Payne. Dadme un Entre copas, con ese tándem estupendo que forman Paul Giamatti y Thomas Haden Church, y quedaos vuestra Los descendientes. Tal vez si el metraje no me hubiera resultado excesivo. Tal vez si las expectativas no fueran tan altas. Tal vez si hubiera conseguido empatizar más con este hombre al que la inminente muerte de su mujer y la venta no menos inminente de un pedazo (físico) de su herencia familiar sitúan en una devastadora encrucijada humana y moral… Demasiados tal vez para no sentir cierta indiferencia.

Sí, agradezco encontrar una historia adulta de esas que, parece mentira, hay pocos, Payne entre ellos, que se atreven a servir en esta era de guiones infantiles e idiotas, diseñados en los laboratorios de Hollywood para no espantar a las hordas de adolescentes con cráneos rellenos de serrín. Pero no me vendan Los descendientes como una de las mejores películas del año cuando no pasa de ser correcta. Y, sobre todo, no me asusten con el augurio de que George Clooney puede embolsarse su segundo Oscar y codearse con tíos como Robert De Niro por un papel en el que se limita a estar bien, acorde con el personaje, en la piel de un tío normal, sin repartir sonrisas Profident a diestro y siniestro y sin ser tan Clooney, que imagino debe de cansar incluso al propio señor Clooney. No me digan que se va a llevar el premio gordo cuando en los últimos meses hemos asistido a las lecciones de gente como Dujardin, Gosling o Fassbender.

No quiero ser injusto y no reconocer las bondades de esta cinta, que las tiene. Insisto, Clooney está bien, Shaileene Woodley, que interpreta a su hija mayor, está realmente bien, en la historia hay momentos tiernos, hay personajes muy bien trazados, creíbles a pesar de sus peculiaridades, y es tremendamente original situar en un lugar idílico como Hawai una historia eminentemente triste. Pero al final de la película mi temperatura corporal era más bien fría, y sin animo de soltar spoilers, esa doble redención final del protagonista me produce más rechazo que simpatía.

Sin más, no dejo de preguntarme dónde estaría Los descendientes a efectos de repercusión si no fuera por Clooney. Ante el cual, ojo, me descubro el sombrero, porque ha conseguido que ganen todos: él y la película; y eso, pocos pueden hacerlo.

Veredicto: 7

Lo mejor: Que haya gente como Payne, contadores de historias adultas.

Lo peor: Que le den el Oscar a Clooney por esto.

Estrenos 27 de enero


30 Jan

Con los Oscar cada vez más cerca, con Hazanavicius reafirmado por el Sindicato de Directores, más Dujardin y Davis por el de actores, aterriza en la cartelera un puñado de estrenos con unas cuantas cuentas pendientes con la Academia:

-J. Edgar: Clint Eastwood ha recibido más palos que zanahorias por su retrato del mítico fundador del FBI. Críticas que han perjudicado a Leo Di Caprio en su enésimo asalto frustrado al Oscar. Para él, ni una cochina candidatura. Tampoco para la cinta. Sin embargo, a un servidor le apetece verla, especialmente por Di Caprio.

-Albert Nobbs: Glenn Close si es candidata al Oscar, pero da la impresión de que, por quinta ocasión, se irá de vacío. Habrá malpensados que insinúen que a Close, desesperada, ya no se le ocurría qué más podía hacer… y optó por interpretar a una mujer que se viste de hombre. Bromas aparte, esta veterana merece todo nuestro respeto, y su trabajo, nuestra admiración.

-El monje: Vincent Cassel, con hábito y todo, no pierde su carisma. Basada en un best-seller.

-Arrugas: Cinta española de animación que se aproxima con ternura a la tercera edad.

-Underworld: El despertar: Nueva entrega de esta infumable saga de vampiros vs licántropos, a menor gloria de la limitada Kate Beckinsale.

-Bajo amenaza: Hoy en día, “thriller con Nick Cage y Nicole Kidman”, más que un señuelo, es una invitación a la huida.

-Popieluszko: Drama histórico polaco, sobre uno de los héroes nacionales.

Los hombres que no amaban a las mujeres


25 Jan

Si Hollywood fuese un banco, jamás debería negarle un crédito a David Fincher. Si Fincher fuese un mesías, habría que seguirle allá donde fuera. A pesar de las dudas. A pesar de que, después de su estupenda disección del creador de Facebook en La red social, nos cogiera con el pie cambiado al convertir en su siguiente proyecto la adaptación de la primera entrega de la trilogía Millennium, el fenómeno literario sueco que gozó de mayor repercusión, si cabe, por haber muerto su autor, Stieg Larsson, sin saborear el éxito.

A priori, suspicacia. Olía a la eterna y testaruda decisión de Hollywood de pasar por su filtro un producto ya convertido en celuloide. Cierto que las adaptaciones suecas a cargo de Daniel Alfredson no le hacían justicia al material literario; si acaso, la primera cinta, ganadora de un premio BAFTA y que dio a conocer a Noomi Rapace en el papel de Lisbeth Salander, tenía cierto mérito; pero todo el conjunto desprendía un cierto aroma a telefilm.

En el primer capítulo de Millennium, de largo el mejor de los tres, Fincher ha encontrado el material adecuado para volver a servir un thriller duro, sin concesiones, magnético, de ritmo intenso sin caer jamás en el atropello. No es Seven y tampoco Zodiac; ni falta que hace. Transita sobre un camino de sobras conocido, pero lo hace con un pulso y una maestría que dejan la versión sueca a la altura del betún y mejoran el original de Larsson. Entre las claves, quizás la sustancial, el guión de Steven Zaillian, ganador de un Oscar por La lista de Schindler, que acierta en esa fase tan delicada que es desplumar un libro, como si fuera un pollo, para quedarse solo con lo sustancial, y da toda una lección de cómo se narra una historia de suspense sin saltos, sin huecos, con transiciones que encajan con suave perfección.

El resto lo ponen el ojo y mano de Fincher y el buen hacer de los intérpretes, especialmente la joven Rooney Mara, vista en el excelente arranque de La red social, que se ha beneficiado de la decisión de Rapace de no reinterpretar a un personaje que es un caramelo: la hacker brillante pero arisca y asocial, de turbio pasado, a la que uno acaba cogiendo cariño por esa dureza que oculta su frágil armadura, su habilidad fuera de lo común y su entrega a la causa. Mara pone toda la carne en el asador, se somete a escenas durísimas (todas las que protagoniza con su nuevo consejero) y es acreedora de una merecida candidatura al Oscar. Una mocosa de 26 años que da perfecta réplica a un sobrio Daniel Craig, nada Bond y muy humano.

¿Más alicientes? Fincher decidió, acertadamente, rodar en Suecia y respetar todo: localizaciones, apellidos, etc. Bravo. Porque seguramente habría sido tentador trasladar la historia a Kentucky o Arkansas y mutar los Blomqvist y Salander en Bloomberg y Summers.

Veredicto: 8,5

Lo mejor: La capacidad para superar las expectativas.

Lo peor: Que se la desdeñe por beber de fuentes demasiado conocidas.

Estrenos 20 de enero


24 Jan

Dejaremos a un lado las excusas por el retraso en el posteo. A vosotros os sobran y a nosotros, también. Yendo al grano:

-Los descendientes: La sorpresa de la temporada de premios. Al menos, al principio. A los Oscar ha llegado como un tiro y ha trincado unas cuantas candidaturas. Alexander Payne sorprendió con About Schmitz, se confirmó con Entre copas y parece que se consagra con esta cinta que puede darle su segundo Oscar, atención, al señor George Clooney. Tiene toda la pinta de cinta independiente, con su temática adulta, a la que se ha añadido el gancho de toda una estrella de Hollywood dispuesto a embarcarse en proyectos que huyen del habitual encefalograma plano. Con todo, no son pocos los que opinan que se ha sobredimensionado el auténtico valor de esta cinta.

-Oro negro: Jean-Jacques Annaud, uno que ha vivido tiempos mejores, lleva al desierto a Antonio Banderas y Freida Pinto, entre otros, en una supuestamente épica pero escasamente atractiva aventura.

-Jack y su gemela: Adam Sandler es uno esos extraños fenómenos de la Naturaleza que uno solo alcanza a comprender recordando que en USA tienen otro sentido del humor, distinto al nuestro, definitivamente, en este caso, mucho peor. Aquí Sandler, qué bien, nos regala un 2×1 con cambio de sexo, más cameos de, al loro, Al Pacino y Santiago Segura. Tremendo.

-Bunraku: Vaya cosa rara. Difícil clasificar este producto de acción poco convencional que reúne a gente como Josh Hartnett, Woody Harrelson y Demi Moore, en un combo que mezcla samurais y mafiosos.

-Silencio en la nieve: Española. Un asesino en serie en el frente ruso de la Segunda Guerra Mundial. División Azul más temática de thriller. Protagonizan Carmelo Arias y Juan Diego Botto. Admitamos que es un esfuerzo por hacer algo distinto.

-Sombras del tiempo: Alemana. Ambientada en la India. Drama romántico.

Oscars 2012: conservadores y decepcionantes


24 Jan

A la temprana hora de las 5.30 en la costa Oeste americana, el presidente de la Academia y una teñida (adiós, cabello rubio) Jennifer Lawrence daban a conocer la lista de candidatos a los Oscar. Siguiendo el streaming, segundo a segundo se me ha ido torciendo el gesto y agriando la leche del café de esta mañana.

¿Primera impresión, a bote pronto, salida de las entrañas? Decepción y cabreo.

Aquí se puede consultar la lista de nominados o candidatos: en este enlace que conduce a la web de la Academia.

Rápidamente, unas ideas:

-Mejor película: Hollywood acentúa su apuesta por un cine conservador y tirando a ñoño, en la línea de premiar El discurso del rey frente a apuestas más arriesgadas como Cisne negro. Ha ocurrido este año con Hugo (11 candidaturas) y The artist (10). Del otro lado, Drive se lleva una pírrica opción y no hay reconocimiento para Shame o Melancholia. Lo de que sean 9 (ni 8 ni 10)… en fin.

-Intérpretes: La Academia pasa olímpicamente de la nueva y estupenda hornada de actores, los Gosling, Fassbender y Shannon. Tal vez piensan aquello de que “ya tendrán tiempo” de saborear las mieles del éxito. En el caso de los dos primeros, el exceso de papeles con opciones de premio puede haber jugado en su contra. A Di Caprio le han hecho el enésimo feo. Gary Oldman salda una deuda con su primera (increíble) candidatura. Por cierto: ¿qué pinta ahí Demián Bichir, por el amor de Dios?

-Dirección: Me van a perdonar, pero Woody Allen candidato por una película bonita y distinta, pero poco más, como Midnight in Paris… Más aún: una película del genio neoyorquino no era candidata desde hacía ¡25 años!, como podéis leer en el blog de LoQueYoTeDiga. En ese tiempo, como apunta J. P. Gaipo, ha rodado joyas como Delitos y faltas, Match Point o Misterioso asesinato en Manhattan. Tremendo.

-Palo a Tintín: La motion capture debe de provocar en los señores académicos un sarpullido que ríete tú de la pandemia de Contagio. Venía de ganar el Globo de Oro y desaparece por arte de magia de las nominaciones. Colleja al señor Spielberg que se prolonga con su ausencia en la lista de directores.

-Canciones: Dos. Dos canciones. Nueve películas y dos canciones. ¿Es una broma?

-Cuota española: Alberto Iglesias por su score para El topo y Chico y Rita en animación. Me niego, rotundamente, a considerar Midnight in Paris una película española.

*Los Oscar se entregan el 26 de febrero.

Top ten 2011 (by Carlos)


23 Jan

Ya adentrados en el apocalíptico 2012, es hora de que presente mi habitual, y siempre tan criticada, lista de lo mejor que he visto durante el pasado año. Un año que me ha parecido bastante bueno para lo que andábamos acostumbrados últimamente. Como siempre, una única regla: sólo entran en la lista películas estrenadas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2011 en España.

Aquí va mi Top 10:

1.- The Artist: No ha sido difícil aupar a esta lista al primer puesto. Hazanavicius deja a la platea muda con semejante genialidad, una obra maestra no por lo excepcional de su planteamiento formal, sino por devolver el cine a sus orígenes haciendo de ver su película una experiencia única.

2.- 127 horas: Ya nos queda un poco lejos, pero la agonizante historia de Aron Ralston, contada a través del trepidante montaje de Danny Boyle, resulta ser un tremenda introspección del ser humano, llena de vitalidad y resignación a partes iguales, como nunca se ha visto en el cine. Siempre será recordada por un minuto de su metraje, pero los restantes son una verdadera joya.

3.- Drive: El sorpresón del año es una mezcla entre película de acción de los 80, cine polar francés, spaghetti western, un videojuego beat’em up  y un capítulo de Los Soprano. Y el resultado es fascinante, no hay duda, tanto por su factura artesanal como por el magnetismo de Ryan Gosling. Típica película que marcará a una generación.

4.- Beginners: Mike Mills tiene un modo de contar las cosas que te hace creer que estás en la cocina de su casa comiendo ganchitos mientras os ponéis al día al tiempo que él hace la cena. Beginners es una historia muy personal de esas que parece que no llegan a nada pero tienen que ver con todo, y da gusto que Mills cuente contigo y no, simplemente te secuestre para darte la chapa. Fantástico Christopher Plummer.

5.- Las aventuras de Tintín: el Secreto del Unicornio: Para los que somos fans del personaje de Hergé desde nuestra más tierna infancia, Spielberg nos regaló una maravilla en 3D con tanto amor y respeto por el universo Tintín como dedicación para crear una aventura de sobresaliente desde los créditos hasta el final. Y con gafas tridimensionales, para quedarse con la boca abierta, ¡por mil millones de rayos y centellas!

6.- 48: Me cuesta recordar un documental que me haya causado tanta impresión con tan poco, porque el film de la portuguesa Susana Sousa Dias recorre los terribles momentos de represión en la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar simplemente mostrando, en sucesión, las fotografías carcelarias de los reprimidos con los comentarios, en off, de las víctimas. Un ejercicio de paciencia que vale la pena.

7.- Senna: Otro documental en el top ten. Senna es un trabajo muy bien hecho, aunque algo complaciente, sobre la vida deportiva del piloto brasileño. Y da igual que te guste o no la Formula 1, te engancha desde el principio con material tan cercano al protagonista como magnético al espectador.

8.- El Topo: No hace falta ser un experto en el mundo de John le Carré para adivinar el mimo con que Tomas Alfredson ha levantado esta película personaje a personaje. Y por eso, quizás, es la película con mejores interpretaciones individuales del año.

9.- Valor de ley: Será porque me gusta el cine de los hermanos Coen, porque echo de menos a John Wayne, o quizás porque la original me parece magistral. O simplemente porque, en tiempos bajos para el género, me parece tan romántico meter en el Top Ten a un western como a los Coen resucitar a ese viejo sheriff cascarrabias llamado Rooster Cogburn.

10.- X-Men: Primera Generación: Y como siempre dejo para el final alguna concesión personal, esta vez a los mutantes, que resurgieron con fuerza en 2011 después de algunas sonrojantes secuelas (véase Lobezno) y que vuelven a ofrecernos la ilusión de un nuevo comienzo con un guión tan elaborado como lleno de sorpresas. Diversión asegurada.

Estrenos 13 de enero


17 Jan

Llevan ya unos días en la nevera y amenazan con empezar a oler… así que va siendo hora de sacarlos. Sí, hablo de los últimos estrenos, esos que se nos quedaron en el tintero desde el pasado viernes…

Por el medio, además, se entregaron los Globos de Oro. No hubo ni media sorpresa, ergo tampoco aquí os contamos nada sobre la antes… ea, sobre los segundos premios en importancia en USA, por detrás de los Oscar. Aquí, si habéis estado despistados, podéis consultar la lista de afortunados.

Pero hablábamos de la última remesa de la cartelera. Cinco opciones, alguna recomendable, la mayoría no tanto:

-Los hombres que no amaban a las mujeres: Siempre cabe esperar lo mejor de Fincher. Personalmente no necesito que Hollywood haga ahora su versión de la saga Millennium. Y no veo a Daniel Craig en el rol protagonista. Pero, insisto, Fincher es Fincher.

-La chispa de la vida: Aquí podríamos decir casi otro tanto de lo mismo. Que José Mota y Salma Hayek juntos… toneladas de pereza garantizadas. Pero dirige Álex De la Iglesia. Eso sí: tanto crédito como Fincher no tiene, que no nos hemos vuelto locos.

-La hora más oscura: Un grupo de guiris pasando mucho miedito en Moscú.

-The Collector: Otro tanto para el género de terror, infatigable máquina de producir películas como churros. Aquí, con psycho-killer.

-Las olas: Española.

Submarine


10 Jan

Una marcianadita melancólica que se ve con agrado. Son ocho palabras, como cualesquiera otras, para resumir rápida y superficialmente Submarine, una cinta pequeña, galesa, que hizo cierto ruido en los premios del indie británico. Se llevó el galardón a mejor guión y consiguió candidaturas para su joven director y su aún más joven reparto.

Todo es bisoño en Submarine. Sí, estamos ante una de esas películas sobre adolescentes. Toda una bomba de relojería. Empleando una narrativa inadecuada pueden convertirse en armas de destrucción masiva que arrojan por doquier sus esquirlas de topicazos sobre la puñetera edad del pavo y sus complicaciones. En buenas manos, sin embargo, sus posibilidades son inmensas; especialmente si la aproximación se hace no desde una posición tradicional y con arquetipos tradicionales, sino manejando personajes raritos en lo que es toda una carga de profundidad: ¿acaso no somos todos, de una u otra manera, raros?

En honor a la verdad, hay que reconocer que el protagonista de Submarine se aleja con creces de la media. Se llama Oliver Tate, tiene nombre de protagonista de novela de antaño y parece empeñado en no llevar una existencia anodina. Seguramente porque en su casa se respira un ambiente de todo menos normal, con dos progenitores marcianos, especialmente el padre, cuyos modos callados y suaves, su afán por pasar desapercibido, su incapacidad para manejar su matrimonio, dan precisamente título a la cinta: una forma de vida siempre bajo la superficie, sin asomar la cabeza por temor a ser golpeado por la mismísima realidad. Oliver lidia sus batallas en forma de chica que le gusta y a la que quiere gustar, con la que después busca intimar y que más tarde trata de retener a su lado. Mientras, el matrimonio de sus padres se desintegra con la espoleta de un vecino estrafalario y no del todo desconocido en el pasado de su madre.

El encanto de Submarine, no obstante, no reside tanto en su trama como en su óptica, en el acierto, heredado de la novela de Joe Dunthorne, de relatar los hechos desde el personalísimo punto de vista de Oliver, con sus miedos y traumas adolescentes. Después, Submarine está llena de pequeños detalles, como el eccema de la chica que le gusta, y otras minucias. Todos están muy bien. Desde el prometedor director, Richard Ayoade, debutante, y los actores, muy bien los chavales, Craig Roberts y Yasmin Paige, y no menos los padres, Noah Taylor y Sally Hawkins.

Una película pequeña, diferente y especial. De las que conviene ver de tanto en tanto, para recordar que el cine también son estos proyectos más íntimos, sin artificios ni artefactos.

Estrenos 5 de enero


05 Jan

Los primeros del año, todavía bajo el influjo de las Navidades. Si quisiéramos tirar de tópico, diríamos que los Reyes Magos nos dejan nuevas películas a modo de regalo por adelantado. Vaya, al final lo hemos dicho…

-La dama de hierro: Solo por ver a Meryl Streep bordando un papel que huele a Oscar, ya merece la pena. La secunda otro magnífico intérprete, Jim Broadbent. La cinta, que se aproxima a la titánica figura de Margaret Thatcher, protagonista indiscutible de la política mundial en la segunda mitad del siglo XX, no ha recibido tantos elogios como su protagonista. Pero, insisto, la Streep lo vale.

-Sherlock Holmes: Juego de sombras: Me defraudó la primera entrega porque esperaba algo más de esta revisión gamberra del personaje mítico de Arthur Conan Doyle… O tal vez no, tal vez no esperaba gran cosa del señor Ritchie, de capa caída tras sus dos primeras y magníficas cintas. El caso es que esta secuela no despierta en mí un gran interés. Además, la comparación con Sherlock, la serie de la BBC, es tan odiosa…

-Una boda de muerte: Stephan Elliott, director y guionista de Priscilla, reina del desierto, despacha una comedia ambientada en Australia pero con alma británica. El título puede llevar a confusión. No, no está relacionada con Un funeral de muerte. Sale Olivia Newton-John (!).

-Atraco por duplicado: Comedia de bajo perfil protagonizada por Ashley Judd y Patrick Dempsey (Anatomía de Grey).

Celuloides en su jugo

Recetas sencillas para degustar buen cine, sabroso y bajo en calorías.