Estrenos 24 de febrero

by Pablo

Mañana, los Oscar. Ayer, los estrenos. En medio, nosotros, con una pincelada por cada nueva película en cartel.

Ole.

-La invención de Hugo: El 3D y lo ñoño tiran para atrás… pero es Scorsese. La película con más candidaturas a los Oscar… pero todos sabemos que se quedarán en agua de borrajas. Varios peros que no deben ser óbice para ir a ver este (otro más) canto al cine en sus inicios.

-My week with Marilyn: Michelle Williams es Marilyn Monroe. Kenneth Branagh es sir Laurence Olivier. Ambos ruedan, a las órdenes de él, El príncipe y la corista. Película que bucea en lo que ocurrió, sobre todo, detrás de las cámaras.

-Polisse: Ojo a esta peli francesa con muy buena pinta, que escudriña en una unidad de protección de menores de la Policía gala.

-Las malas hierbas: Dirige Alain Resnais.

-Ghost Rider: Espíritu de venganza: Vuelve Nicolas Cage envuelto en llamas. Su peluquín y él, ambos. Si la primera fue un truño… qué cabe esperar de esta. Lo mismo, claro. Por cierto, Idris, ya te vale, macho…

Quiniela Oscar 2012 (by Pablo)

by Pablo

Es otra de las pequeñas tradiciones de este humilde blog. Llegan los Oscar y nos tiramos al barro. Hacemos nuestras predicciones, quiniela, porra o como os dé la gana llamar a este ejercicio masoquista en el que fallamos más que acertamos y, básicamente, nos ponemos en evidencia.

Esto año, quizás, no tanto, por la sencilla razón de que todas las señales indican que se viene una de las galas con menos capacidad de sorpresa de los últimos años. Si No habrá paz para los malvados triunfó en los Goya, se espera parecido paseo de The Artist en los Oscar. Yo me inclino porque será así, para contento de la mayoría y disgusto de unos pocos que consideran que se ha sobredimensionado la calidad de esta cinta muda y en blanco y negro, ejercicio de nostalgia y canto al cine clásico para regocijo nada culpable de los académicos, señores (más -es que -as) entraditos en años y poco dados a premiar lo moderno y transgesor.

Después de esta introducción que posiblemente podría haberme ahorrado, me la juego, o más bien no. Esta es mi quiniela, que refleja no mis gustos, sino lo que creo que va a ocurrir, junto a una pequeña explicación:

-Mejor película: The Artist // ¿Hay que explicarlo?

-Mejor actor: Jean Dujardin // La tentación de pemiar a Clooney por no hacer de Clooney no puede imponerse a la maestría del francés, al que ni siquiera su nacionalidad debe privar del éxito.

-Mejor actriz: Meryl Streep // Me la juego. Viola Davis parece llevar ventaja en las apuestas, pero tengo un pálpito favorable a la intérprete de La dama de hierro.

-Mejor actor secundario: Christopher Plummer // Premio cantado.

-Mejor actriz secundaria: Octavia Spencer // Otra que ha pasado como Atila por todas las entregas de premios.

-Mejor director: Michel Hazanavicius // No tiene sentido premiar a Scorsese, cuando Hugo se llevará el clásico costalazo; es decir: máximo de candidaturas que se traduce en ninguno o pocos premios.

-Mejor guión: The Artist // Aunque reconozco que he sopesado la opción de Midnight in Paris, por aquello de que quisieran premiar a Woody por última vez…

-Mejor guión adaptado: Los descendientes // Premio de consolación para Alexander Payne.

-Mejor película de animación: Rango // En uno de los peores años de la categoría, la cinta de Verbinski se impondrá casi por descarte.

-Mejor película extranjera: Nader y Simin // Porque esto no son los Bafta y aquí no harán tonterías.

-Mejor fotografía: The Artist // Por su blanco y negro.

-Mejor montaje: The Artist // Por completar el paseo militar.

-Mejor dirección artística: War Horse // Pedrea para el tito Spielberg.

-Mejor vestuario: Jane Eyre // Por aquello de ser de época.

-Mejor maquillaje: Albert Nobbs // Por convertir a Glenn Close en hombre.

-Mejor BSO: The Artist // Ojalá ganara Alberto Iglesias por El topo, pero…

-Mejor canción: The Muppets // Hay un 50 por ciento de opciones, así que…

-Mejor montaje de sonido: War Horse // Más pedrea.

-Mejor sonido: War Horse // Pedrea (y 3).

-Mejores efectos visuales: Harry Potter // Por el cierre de la saga.

-Mejor documental: Undefeated // Por su historia de superación deportiva.

[Las siguientes son una moneda al aire, de modo que sobran las explicaciones]

-Mejor corto documental: Saving Face.

-Mejor corto animado: The Fantastic Flying Books

-Mejor corto de acción real: Pentecost.

Aquí se pueden consultar todas las candidaturas. Animaos y dejad vuestras quinielas.

Malvados Goyas

by Pablo

Enrique Urbizu es tan buen director como selectivo. Es una lástima que no se prodigue más. Que no nos brinde más a menudo películas como La vida mancha, La caja 507 y No habrá paz para los malvados, que con 6 premios fue la ganadora sin discusión de la última edición de los Goya. La dimensión de su triunfo solo se comprende plenamente teniendo en cuenta que hablamos de una cinta de género, negro en este caso, precisamente lo que más sarpullidos provoca en una industria que prefiere presumir de cine social cuando no se acuesta con la comedia más zafia. Y también, por haberle ganado el pulso a todo un Pedro Almodóvar.

Con Almodóvar parece que no hay medias tintas. Que solo es posible masajearle el ego o agraviarle. Ayer debía de olerse el triunfo inapelable de su colega bilbaíno, porque el manchego prodigó pocas sonrisas y no se despegó de sus gafas de sol, como un jugador de póquer que no quiere revelar sus emociones, sabedor de que no llevaba la mano ganadora con La piel que habito. Colocado en primera fila como exige su prestigio, y como agasajo por haber acudido a la gala, que siempre se interpreta como una dádiva hacia el vulgo, se le vio roer incómodo la ceremonia de 3 horas que solo podía desembocar en un final: mejor actor, mejor director, mejor película… todos para la cinta de Urbizu.

Con José Coronado se hizo justicia y su magnífico Santos Trinidad, policía corrupto y canalla, le reportó un galardón que nunca había catado; Antonio Banderas, rival anoche, deberá seguir esperando; su cirujano hierático tenía poco que hacer por más que él también aportara ese glamour hollywoodiense, como su mujer, Melanie Griffith, o Salma Hayek, que algunos en la Academia parecen necesitar como el oxígeno. Uno de los escasos consuelos para la bancada de La piel que habito vino de la mano de Elena Anaya, mejor actriz, uno de esos premios cantados, como el de actriz revelación para María León por La voz dormida. Lluis Homar y Ana Wagener fueron elegidos como mejores secundarios.

Por lo demás, el enésimo y merecido reconocimiento para Alberto Iglesias por su partitura para Almodóvar; la pedrea técnica para el western Blackthorn y la futurista Eva, ambas fustigadas por la taquilla; y el reconocimiento a Arrugas, adaptación del cómic de Paco Roca sobre el Alzheimer, con premios en animación y guión adaptado.

De la gala, lo esperado. Cierta vergüenza ajena con momentos tan bajos como Antonio Resines rapeando y olvidando la letra, o forzados, como ese paseo de Eva Hache por las tribunas para que Almodóvar y otros le siguieran la coña al numerito musical que abrió el acto, una pálida copia del arranque de los Tony con Neil Patrick Harris. Lo que más abundó, sin embargo, fue el tedio, por culpa de los habituales discursos eternos, y la incomodidad por los tics de Marisa Paredes o los nervios que mataban a Marta Etura. El discurso soporífero del presidente de la Academia, González Macho, solo sirvió para romper con el aperturismo de Álex De la Iglesia y volver a aquello de “Internet no es para el cine”. Así les va…

Lo mejor, sin duda, la aparición estelar de Santiago Segura, riéndose de sí mimo, de todos y de todo; no dejó títere sin cabeza y arrancó las únicas risas genuinas de la noche. Tal fue el nivel del tinglado que Eva Hache, conductora de la gala, mereció un notable alto. Se la vio muy suelta y tirando de su mejor recurso, que no es otro que el desparpajo. Durante largos tramos hasta se la echó en falta.

La cosa acabó a la una de la mañana, lo cual merece un aplauso hacia la Academia en su propósito de que la audiencia televisiva de los Goya no acabe de levantar cabeza. Terrible. Para Urbizu, Coronado y compañía empezaba una noche de juerga. Almodóvar no debía de estar, en cambio, para demasiados saraos. No hubo paz para él.

Estrenos 17 de febrero

by Pablo

Aquí vienen los estrenos. Y en viernes, como Dios manda. Con todos ustedes…

-Shame: Se habla mucho de los atributos de Michael Fassbender, de que interpreta a un adicto al sexo, de su tórrido tete a tete con Carey Mulligan… Lo relevante es que el actor de moda, con permiso de Ryan Gosling, soporta sobre sus anchos hombros el peso de la segunda película forjada de su alianza con Steve McQueen (nada que ver con el mítico actor), tras la estupenda Hunger, y prometen volver a no dejar indiferente a nadie. Un must see de manual.

-Young adult: Jason Reitman (dirección) y Diablo Cody (guión) vuelven a trabajar juntos tras el éxito de Juno para lucimiento de Charlize Theron, en el papel de la mujer que es incapaz de madurar y regresa a su pueblo para intentar reconquistar al que fue su amor de instituto. Le da la réplica Patrick Wilson.

-Infierno blanco: Liam Neeson, un accidente de helicóptero en medio de la nieve y una horda de lobos asesinos. Un cóctel que en EEUU funcionó en taquilla a las mil maravillas.

-La mujer de negro: Daniel Radcliffe intenta dejar atrás a Harry Potter. Prueba suerte con esta cinta de terror de época con casa embrujada.

-Viaje al centro de la tierra 2: La isla misteriosa: Nueva entrega de este producto Disney de aventuritas para todos los públicos que le sirve a Dwayne “The Rock” Johnson para intercarlar entre sus otras cintas, las de mamporros.

-Cuenta atrás: Thriller francés.

-Hello, how are you?: Comedia rumana.

The Artist se pasea en los Bafta

by Pablo

A 2 semanas de los Oscar, la cinta de Michel Hazanavicius llegó a UK, vio y venció. Lo suyo, con 7 galardones, y prácticamente pleno en los importantes, fue un paseo militar. Con su blanco y negro y su ausencia de sonido nos ha metido en la máquina del tiempo y nos ha hecho retroceder casi un siglo con una naturalidad que tiene rendidos a críticos y académicos.

¿Es bueno un dominio tan aplastante? ¿Es justo que se reconozcan sus méritos a costa de negar los del resto? ¿Que se imponga por asfixia y se comporte como Atila, y que allá por donde pase no vuelva a crecer a la hierba? Bien, nadie dijo nunca que los premios fueran justos. De hecho, cuando intentan serlos, suelen oler, y no precisamente a rosas.

Sin pasteleos de por medio, The Artist fue como una plaga de langostas en los Bafta. 7 premios que incluyen 4 de los gordos: película, director, actor y guión; le faltó actriz porque Meryl Streep jugaba en casa con su interpretación de la Thatcher en The iron lady (en todo caso, de no haber ganado, la máscara habría sido para Viola Davis, dicen que algo más favorita en los Oscar).

En una noche sin apenas sorpresas, Christopher Plummer y Octavia Spencer volvieron a triunfar como mejores secundarios; El topo se conformó con el galardón a mejor producción británica y guión adaptado; el estupendo documental Senna hizo doblete (docu y montaje); la mejor indie british del año, Tyrannosaur, obtuvo reconocimiento en el apartado de revelación; y Rango salió ganadora en animación. Luego hubo calderilla para Harry Potter y Hugo.

En el único momento inesperado de la gala, Pedro Almodóvar dio la campanada y, contra todo pronóstico, La piel que habito derrotó a la muy favorita Nader y Simin, la cinta iraní llamada a imponerse en los Oscar, llevándose el galardón a mejor filme extranjero.

La lista completa de ganadores, en la web oficial.

En una semana, los Goya, que vienen calentitos con asuntos colaterales como las gamberradas de Anonymous o la sentencia del juez Garzón, y que prometen duelo Almodóvar – Urbizu.

Y en una semana más, los Oscar. ¿Volverá a arrasar The Artist?

Estrenos 10 de febrero

by Pablo

Rápidamente, en un telegrama, lo último de la cartelera:

-War horse: A Steven Spielberg le están atizando de lo lindo por ñoño con su historia de un chaval y su amado caballo en plena I Guerra Mundial. El tito Spielberg suele saber lo que se hace. Desde aquí, nuestro voto de confianza.

-Three: Un matrimonio se enamora, él y ella por separado, de un jovencito. Arriesgado punto de partida argumental del alemán Tom Tykwer.

-El invitado: Denzel Washington aún está en forma y le enseña de qué va el tinglado a Ryan Reynolds en este thriller del sueco de origen chileno Daniel Espinosa.

-Star Wars I: La amenaza fantasma: Ahora, el mismo truño pero en 3D. O el señor George Lucas nos ha visto cara de tontos… o no se explica.

-The French Kissers: La han comparado con Superbad pero en francesa. Ah, no hay guiñoles. Una pena.

-Lo mejor de Eva: Española. Con Leonor Watling y Miguel Ángel “El Duque” Silvestre (o MAS).

-Papá, soy un zombi: También española. Mejor no entrar en detalles.

-Declaración de guerra: Otra francesa. Tampoco salen guiñoles.

Y, as we speak, se están entregando los BAFTA. Mañana, análisis.

Moneyball

by Pablo

No cabe duda: el mayor mérito de esta película consiste en haber conseguido que Jonah Hill, producto Apatow, se olvide por una vez de hacer el indio y se marque una interpretación sobria, merecedora de una candidatura al Oscar. Pero agarrar por esa arista una cinta como Moneyball es excesivo incluso para un blog que no se juega nada, como este.

De lo que toca hablar es de que Brad Pitt está muy bien como el manager de un equipo de béisbol, un tipo que existe en la vida real y que cogió a un grupo modesto, los Oakland Ahtletics, para llevarlos a lo más alto tras un inicio nefasto. Un personaje-caramelo que jamás ve un partido de su equipo, que negocia como un león y que es capaz de dar con la puerta en los narices a una pléyade de ojeadores oxidados para revelarles el nuevo Dios: la estadística. De la mano de un joven cerebrito (Hill), acaba armando una escuadra ganadora con unos mimbres, a priori, cualquier cosa menos prometedores.

Con guión de dos valores segurísimos, Sorkin y Zaillian, dos pesos pesados que jamás paren un mal relato, Moneyball despacha una historia ambientada en el mundo del deporte pero que podría haber encontrado refugio en cualquier otro ámbito. Cierto que el deporte, aunque nos resulte tan ajeno aquí esa cosa llamada béisbol, siempre aporta esas gotas de épica y emoción que tan bien le sienta a películas de este corte. Pero el personaje de Pitt podía haber sido cualquier otra cosa. Al final, de lo que se trata es de contar cómo se hace eso de desafiar al establishment y superar las limitaciones a base de ingenio. Cómo dos tipos singulares son capaces de competir con primeras potencias a base de retales y desechos.

Moneyball cuenta con las bazas suficientes para gustar y hacer comprensible que la Academia la haya considerado en un total de 6 categorías para los Oscar. Debería ser suficiente, en otro contexto, para que Brad Pitt se llevara el gato al agua en forma de estatuilla. Pero anda por ahí un tal Jean Dujardin que se come la pantalla (en blanco y negro) en The Artist. Más sangrante sería que su buen amigo George Clooney volviera a adelantarle por la derecha, como ya hizo en los Globos de Oro, gracias a un papel de lo más normal.

Veredicto: 8

Lo mejor: Esas escenas de Brad Pitt negociando como un tiburón de Wall Street.

Lo peor: Que haya quien dice que la jerga beisbolera dificulta la comprensión.

Estrenos 3 de febrero

by Pablo

Llegó febrero, mes de los Oscar, con pocos estrenos este fin de semana pero un nivel medio tirando a aceptable:

-Moneyball: Brad Pitt es candidato al Oscar por este papel que se inspira en un personaje real, un tío que existió y existe, y que revolucionó el mundo del béisbol catapultando a un equipo perdedor a base de aplicar métodos estadísticos. La peli tiene guión de Aaron Sorkin y varios méritos. Uno: conseguir que Jonah Hill no haga el gilipollas. Dos: que, a pesar de estar ambientada en un deporte que nos resulta tan ajeno, esto no supone un obstáculo. Es más: para ser una cinta de deporte, apenas hay metraje deportivo. De notable alto.

-The Muppets: La batalla contra la falta de ideas está más que perdida. Hay que asumirlo. Así que vuelven los Teleñecos. La Rana Gustavo, la cerda Peggy y demás tropa.

-Katmandú: Icíar Bollaín se lleva a Verónica Echegui a latitudes exóticas.

-Promoción fantasma: Tiene una pinta de truño y de mala copia de las comedias huecas que hacen en USA para los teenagers que tira para atrás. Luego están los que dicen que no, que hasta tiene contenido. Cuesta creerles. Ah, sale Raúl Arévalo, un buen actor (sí, alguno tenemos por aquí).