Llegó febrero, mes de los Oscar, con pocos estrenos este fin de semana pero un nivel medio tirando a aceptable:

-Moneyball: Brad Pitt es candidato al Oscar por este papel que se inspira en un personaje real, un tío que existió y existe, y que revolucionó el mundo del béisbol catapultando a un equipo perdedor a base de aplicar métodos estadísticos. La peli tiene guión de Aaron Sorkin y varios méritos. Uno: conseguir que Jonah Hill no haga el gilipollas. Dos: que, a pesar de estar ambientada en un deporte que nos resulta tan ajeno, esto no supone un obstáculo. Es más: para ser una cinta de deporte, apenas hay metraje deportivo. De notable alto.
-The Muppets: La batalla contra la falta de ideas está más que perdida. Hay que asumirlo. Así que vuelven los Teleñecos. La Rana Gustavo, la cerda Peggy y demás tropa.
-Katmandú: Icíar Bollaín se lleva a Verónica Echegui a latitudes exóticas.
-Promoción fantasma: Tiene una pinta de truño y de mala copia de las comedias huecas que hacen en USA para los teenagers que tira para atrás. Luego están los que dicen que no, que hasta tiene contenido. Cuesta creerles. Ah, sale Raúl Arévalo, un buen actor (sí, alguno tenemos por aquí).









