
A la temprana hora de las 5.30 en la costa Oeste americana, el presidente de la Academia y una teñida (adiós, cabello rubio) Jennifer Lawrence daban a conocer la lista de candidatos a los Oscar. Siguiendo el streaming, segundo a segundo se me ha ido torciendo el gesto y agriando la leche del café de esta mañana.
¿Primera impresión, a bote pronto, salida de las entrañas? Decepción y cabreo.
Aquí se puede consultar la lista de nominados o candidatos: en este enlace que conduce a la web de la Academia.
Rápidamente, unas ideas:
-Mejor película: Hollywood acentúa su apuesta por un cine conservador y tirando a ñoño, en la línea de premiar El discurso del rey frente a apuestas más arriesgadas como Cisne negro. Ha ocurrido este año con Hugo (11 candidaturas) y The artist (10). Del otro lado, Drive se lleva una pírrica opción y no hay reconocimiento para Shame o Melancholia. Lo de que sean 9 (ni 8 ni 10)… en fin.
-Intérpretes: La Academia pasa olímpicamente de la nueva y estupenda hornada de actores, los Gosling, Fassbender y Shannon. Tal vez piensan aquello de que “ya tendrán tiempo” de saborear las mieles del éxito. En el caso de los dos primeros, el exceso de papeles con opciones de premio puede haber jugado en su contra. A Di Caprio le han hecho el enésimo feo. Gary Oldman salda una deuda con su primera (increíble) candidatura. Por cierto: ¿qué pinta ahí Demián Bichir, por el amor de Dios?
-Dirección: Me van a perdonar, pero Woody Allen candidato por una película bonita y distinta, pero poco más, como Midnight in Paris… Más aún: una película del genio neoyorquino no era candidata desde hacía ¡25 años!, como podéis leer en el blog de LoQueYoTeDiga. En ese tiempo, como apunta J. P. Gaipo, ha rodado joyas como Delitos y faltas, Match Point o Misterioso asesinato en Manhattan. Tremendo.
-Palo a Tintín: La motion capture debe de provocar en los señores académicos un sarpullido que ríete tú de la pandemia de Contagio. Venía de ganar el Globo de Oro y desaparece por arte de magia de las nominaciones. Colleja al señor Spielberg que se prolonga con su ausencia en la lista de directores.
-Canciones: Dos. Dos canciones. Nueve películas y dos canciones. ¿Es una broma?
-Cuota española: Alberto Iglesias por su score para El topo y Chico y Rita en animación. Me niego, rotundamente, a considerar Midnight in Paris una película española.
*Los Oscar se entregan el 26 de febrero.


Tranquilos: no hablamos de Concha Velasco y sus inquietantes anuncios de pérdidas de orina. Hablamos del Festival de cine de San Sebastián, que ayer, más que entregar, arrojó sus premios cual tarta sobre el rostro de los sorprendidos críticos, que mientras se iban anunciando los nombres de los agasajados, iban rompiendo en discreto y malhumorado silencio sus quinielas.




