Ya adentrados en el apocalíptico 2012, es hora de que presente mi habitual, y siempre tan criticada, lista de lo mejor que he visto durante el pasado año. Un año que me ha parecido bastante bueno para lo que andábamos acostumbrados últimamente. Como siempre, una única regla: sólo entran en la lista películas estrenadas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2011 en España.
Aquí va mi Top 10:
1.- The Artist: No ha sido difícil aupar a esta lista al primer puesto. Hazanavicius deja a la platea muda con semejante genialidad, una obra maestra no por lo excepcional de su planteamiento formal, sino por devolver el cine a sus orígenes haciendo de ver su película una experiencia única.
2.- 127 horas: Ya nos queda un poco lejos, pero la agonizante historia de Aron Ralston, contada a través del trepidante montaje de Danny Boyle, resulta ser un tremenda introspección del ser humano, llena de vitalidad y resignación a partes iguales, como nunca se ha visto en el cine. Siempre será recordada por un minuto de su metraje, pero los restantes son una verdadera joya.
3.- Drive: El sorpresón del año es una mezcla entre película de acción de los 80, cine polar francés, spaghetti western, un videojuego beat’em up y un capítulo de Los Soprano. Y el resultado es fascinante, no hay duda, tanto por su factura artesanal como por el magnetismo de Ryan Gosling. Típica película que marcará a una generación.
4.- Beginners: Mike Mills tiene un modo de contar las cosas que te hace creer que estás en la cocina de su casa comiendo ganchitos mientras os ponéis al día al tiempo que él hace la cena. Beginners es una historia muy personal de esas que parece que no llegan a nada pero tienen que ver con todo, y da gusto que Mills cuente contigo y no, simplemente te secuestre para darte la chapa. Fantástico Christopher Plummer.
5.- Las aventuras de Tintín: el Secreto del Unicornio: Para los que somos fans del personaje de Hergé desde nuestra más tierna infancia, Spielberg nos regaló una maravilla en 3D con tanto amor y respeto por el universo Tintín como dedicación para crear una aventura de sobresaliente desde los créditos hasta el final. Y con gafas tridimensionales, para quedarse con la boca abierta, ¡por mil millones de rayos y centellas!
6.- 48: Me cuesta recordar un documental que me haya causado tanta impresión con tan poco, porque el film de la portuguesa Susana Sousa Dias recorre los terribles momentos de represión en la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar simplemente mostrando, en sucesión, las fotografías carcelarias de los reprimidos con los comentarios, en off, de las víctimas. Un ejercicio de paciencia que vale la pena.
7.- Senna: Otro documental en el top ten. Senna es un trabajo muy bien hecho, aunque algo complaciente, sobre la vida deportiva del piloto brasileño. Y da igual que te guste o no la Formula 1, te engancha desde el principio con material tan cercano al protagonista como magnético al espectador.
8.- El Topo: No hace falta ser un experto en el mundo de John le Carré para adivinar el mimo con que Tomas Alfredson ha levantado esta película personaje a personaje. Y por eso, quizás, es la película con mejores interpretaciones individuales del año.
9.- Valor de ley: Será porque me gusta el cine de los hermanos Coen, porque echo de menos a John Wayne, o quizás porque la original me parece magistral. O simplemente porque, en tiempos bajos para el género, me parece tan romántico meter en el Top Ten a un western como a los Coen resucitar a ese viejo sheriff cascarrabias llamado Rooster Cogburn.
10.- X-Men: Primera Generación: Y como siempre dejo para el final alguna concesión personal, esta vez a los mutantes, que resurgieron con fuerza en 2011 después de algunas sonrojantes secuelas (véase Lobezno) y que vuelven a ofrecernos la ilusión de un nuevo comienzo con un guión tan elaborado como lleno de sorpresas. Diversión asegurada.




